El equipo fundador de la startup Mowoot con el dispositivo que ayuda a ir al baño. © Mowoot

Mowoot expande su cinturón para el estreñimiento crónico por Europa

La empresa emergente Mowoot es una de las seleccionadas por el EIT Health para su internacionalización, con una ayuda de 30.000 euros. Conseguir que un tratamiento nuevo sea aceptado por la sanidad pública de cada país no es un proceso fácil y el apoyo de este órgano europeo permitará sufragar parte de los costes.

Empezar a vender un producto médico a través del sistema de salud de un país no es nada fácil. Es un proceso largo y complejo, que no está al alcance de todas los fabricantes, menos aún si son pequeños. Cada administración establece sus propias normas y requisitos, con el objetivo de garantizar la protección de sus ciudadanos. A nivel empresarial, esto se traduce en darse a conocer y demostrar con estudios que el dispositivo desarrollado merece ser financiado públicamente.

El EIT Health, órgano europeo que fomenta la innovación en el campo de la salud, facilita la internacionalización de startups con su programa Bridgehead, que acaba de seleccionar a nueve empresas emergentes españolas —cuatro de ellas son catalanas— para ayudarlas a llegar a nuevos países. Una de ellas es Mowoot, que ha ideado un cinturón para aliviar el estreñimiento crónico que sufren pacientes con lesiones medulares o patologías neurológicas.

Creada en 2014, esta startup barcelonesa comercializa su producto en cinco países europeos, pudiéndose comprar en clínicas privadas o por los mismos usuarios, pero solo se receta en la sanidad pública de Alemania. No conseguir la venta a través del sistema de salud significa llegar tan solo al 10% de los enfermos que podrían utilizarlo, explica su consejero delegado, Markus Wilhelms. La ayuda otorgada por el EIT Health, con un presupuesto de 30.000 euros, les permitirá iniciar los trámites en Francia, cubriendo gastos como los primeros viajes hasta el país para poder hacer entrevistas con las autoridades locales y conocer qué pruebas tienen que realizar para demostrar la validez de su producto.

Este no es el primer apoyo que Mowoot recibe del órgano europeo para la innovación en salud. El programa Bridgehead tiene dos modalidades: la expansión en estados miembro y más allá de las fronteras europeas. Durante 2020, la empresa emergente fue seleccionada para su internacionalización en Estados Unidos, con una ayuda de 40.000 euros. El proceso para entrar en el mercado estadounidense prevén que se complete en 2023, cuando tendrán que abrir una ronda para poder acabar de financiarlo.

Actualmente, la compañía dirigida por Wilhelms está inmersa en otra ronda, con la que aspiran conseguir dos millones de euros. La están realizando a través de la plataforma de microfinanciación del EIT Health y estos recursos les tienen que servir para continuar con su expansión europea, contratando a más personal para dirigirse a los mercados más grandes.

La facturación de Mowoot en 2020 fue de 340.000 euros, con Alemania llevándose el 80% de las ventas. La previsión para este 2021 es superar el millón de euros, pero dependerá de la evolución de la crisis del coronavirus, puesto que el parón les ha retrasado en sus contactos para poder llegar a nuevos mercados.

A punto de dejar de ser una startup 

La historia de esta empresa emergente empezó en 2013, cuando sus fundadores —el propio Wilhelms, que había venido a Barcelona a estudiar su postdoctorado, y Immaculada Herrero, Angel Calzada y Marc Benet, los tres catalanes— participaron en la primera edición del programa d·Health Barcelona, impulsado por Biocat. Durante ocho meses, los cuatro se encargaron de buscar una necesidad no resuelta entre los pacientes del Instituto Guttman, aproximándose desde la variedad de sus perfiles profesionales: Wilhelms, doctor en Microbiología; Herrero, doctora en Biomedicina; Calzada, doctor en Telecomunicaciones, y Benet, diseñador de productos.

Mowoot surgió de la primera edición del programa d·Health Barcelona, impulsado por Biocat

Llegaron a detectar unas 600, pero las filtraron para encontrar aquella que pudiera interesar a un gran público y fuera innovadora. Dieron con que el estreñimiento crónico es uno de los mayores problemas de pacientes con enfermedades como la esclerosis múltiple o la ELA y que los tratamientos disponibles, con enemas o laxantes, no acababan de funcionarles.

Vista la necesidad, crearon un cinturón que imita el masaje que hacen los terapeutas en la Guttman sobre el abdomen para facilitar que los enfermos vayan al baño. El funcionamiento del dispositivo consiste en ponérselo diez minutos al día, mucho menos invasivo que un enema y con menos efectos secundarios que los laxantes. Según un estudio expuesto por Wilhelms, el 80% de los usuarios que usan Mowoot mejoran su tránsito intestinal, mientras que entre al 40 y el 60% de los que toman laxantes no les funciona.

Usuaria usando el cinturón que reduce el estreñimiento crónico. © Mowoot

Una vez desarrollado el cinturón, se convirtieron en la primera empresa que nació del programa d·Health Barcelona de Biocat, que ahora suma ya ocho ediciones. Desde 2014 hasta 2018, diseñaron los primeros prototipos, patentaron la idea, hicieron los primeros estudios, desarrollaron los moldes para producir industrialmente, consiguieron las certificaciones necesarias y acabaron lanzando su producto al mercado.

Después de todos estos años, Wilhelms señala que están a punto de dejar de ser una startup. Esperan llegar a ser sostenibles en 2023, cuando ya tengan un pie en los principales mercados europeos. Con una plantilla de ocho trabajadores, sus oficinas están en Esplugues de Llobregat, donde se encargan del diseño y la gestión, mientras que la producción la tienen subcontratada a socios en Catalunya e Israel.

Otras seleccionadas por el EIT Health 

Bridgehead del EIT Health ayuda a las compañías a llegar a nuevos mercados, presentándoles a socios, pero también facilitándoles el conocimiento sobre los diferentes sistemas regulatorios. “Queremos promover la innovación más allá de nuestras fronteras. Queremos ayudar a llevar nuevos productos a nuevos mercados, acelerando la adopción de soluciones, servicios y conceptos sanitarios desarrollados en España y en todo Europa. En definitiva, el programa busca mejorar la vida de los ciudadanos no solo en el continente europeo, sino en todo el mundo”, explica la directora general del EIT Health España, Cristina Bescós.

“Queremos ayudar a llevar nuevos productos a nuevos mercados, acelerando la adopción de soluciones, servicios y conceptos sanitarios desarrollados en España y en todo Europa”, explica la directora general del EIT Health España, Cristina Bescós

El programa ha seleccionado a nueve startups españolas en la primera convocatoria de este año, de un total de 30. Las catalanas, aparte de Mowoot, son ZeClinics, Flomics Biotech y MJN Neuroserveis. Las dos primeras, de Barcelona, recibirán ayuda para su internalización más allá de Europa: ZeClinics busca alternativas a la experimentación animal y Flomics Biotech facilita el análisis de datos de secuenciación. Asimismo, MJN Neuroserveis, de Girona, calcula el riesgo de sufrir un ataque de epilepsia mediante un auricular.