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Barcelona invertirá diez millones en fondos de capital riesgo para impulsar el ecosistema emprendedor

La capital catalana quiere apoyar a las empresas emergentes y potenciar su crecimiento para acelerar la reactivación económica. Se calcula que en Catalunya hay más de 1.500 startups, que emplean a unas 16.900 personas; casi el 80% se encuentran en el área metropolitana de Barcelona.

El Ayuntamiento de Barcelona ha dado un paso más en su apuesta por consolidar la capitalidad digital de Barcelona y su ecosistema emprendedor, con la inversión de hasta un máximo de diez millones de euros en fondos de capital riesgo privados. El objetivo es impulsar la inversión en startups y preservar su competitividad ante los efectos de la crisis provocada por la pandemia, teniendo en cuenta que el sector digital es uno de los que mejor la está soportando e, incluso, está creciendo.

“Las administraciones también podemos ser emprendedores”, ha defendido el primer teniente de alcalde del Ayuntamiento de Barcelona, Jaume Collboni. A través de la iniciativa Barcelona Accelera, gestionada por Barcelona Activa, el consistorio quiere lanzar un mensaje al sector digital de la ciudad: “Merece la pena que los fondos locales crezcan y se arriesguen, y junto a estas decisiones habrá una parte del ámbito público que hará lo mismo”.

La inversión de diez millones tiene un horizonte temporal de diez años y se repartirá entre seis fondos de inversión, que deberán tener sede en Barcelona y estar en fase de constitución o ampliación de capital. Además, se tendrán que comprometer a invertir al menos tres veces el importe destinado por el Ayuntamiento, que nunca será el inversor principal y, como máximo, tendrá una participación del 10%.

Los fondos seleccionados tendrán que invertir en empresas emergentes de la ciudad y su área metropolitana y pertenecer a sectores estratégicos para Barcelona como la economía digital, las industrias creativas, la economía verde, la industria 4.0, la salud, el deporte, la alimentación y la economía azul. También se tendrá en cuenta que los fondos apoyen a startups fundadas por mujeres o con presencia de mujeres al equipo directivo.

Esta inversión por parte del consistorio tiene dos precedentes en Barcelona. El primero fue la creación de la sociedad Barcelona Emprèn en el año 2000, que impulsó empresas como Fractus, una spin-off de la Universitat Pompeu Fabra (UPF) que patentó mundialmente la tecnología que permite que los teléfonos móviles ya no lleven una antena visible. Barcelona Emprèn fue pionera porque en aquel momento no había operadores de capital riesgo ni en Catalunya ni en el resto de España que invirtieran en empresas emergentes innovadoras. El segundo fue la participación del ayuntamiento en 2009 en el fondo Nauta III de la gestora Nauta Capital. Uno de sus casos de éxito fue Social Point, dedicada al desarrollo de juegos y aplicaciones gratis para móviles.

La financiación de proyectos es una de las tres patas de la estrategia del consistorio para reforzar a Barcelona como la capital digital del sur de Europa, basada en la colaboración publicoprivada. Las otras dos son la captación de talento y la creación de nuevos espacios que acojan iniciativas empresariales con esta finalidad, como la transformación del edificio de Correos en un hub de innovación de empresas.