Nuevo edificio Fira Gran Via pabellón Hall Zero
Imagen virtual del pabellón Hall Zero, que se alzará junto al recinto de Gran Via de Fira de Barcelona.

La ampliación del recinto ferial de Gran Via culminará en 2026 tras una inversión de 320 millones

La edificación de un nuevo pabellón del tamaño de una manzana del Eixample permitirá incrementar en un 25% la superficie expositiva y facilitará la captación de nuevos salones internacionales de referencia

La maquinaria pesada de las constructoras Comsa y FCC trabaja desde hace semanas en el interior de un inmenso agujero en el solar que hasta el pasado mes de enero ocupaba la emblemática tienda que Porcelanosa tenía en L’Hospitalet de Llobregat. Situado frente al Ikea y la icónica torre roja que alberga el Hotel Santos Porta Fira, en este terreno se alzará el pabellón que permitirá incrementar en un 25% la superficie ferial del recinto que Fira de Barcelona tiene en Gran Via. Presupuestado en más de 320 millones de euros, se trata de un proyecto estratégico para Barcelona y el conjunto de Catalunya, ya que los 60.000 nuevos metros cuadrados de superficie expositiva permitirán a la institución que preside Pau Relat afianzar su posición en la Champions League del sector ferial y atraer a nuevas ferias y congresos de referencia global.

“Estamos ante un día histórico”, ha destacado Relat este lunes durante el acto simbólico de colocación de la primera piedra de un gigantesco edificio (de 120 x 135 metros), denominado Hall Zero, que permitiría acoger en su interior a una manzana del Eixample, a dos campos de futbol o a 10 piscinas olímpicas. “Será un edificio único, un auténtico referente en el mundo ferial que nos brindará un futuro brillante”, ha augurado el presidente de Fira de Barcelona, tras subrayar que la entidad reafirma con este proyecto su fuerte vocación de ser “un motor de desarrollo económico y social” para todo el territorio. La previsión es que las obras del complejo, diseñado por el arquitecto japonés Toyo Ito y el estudio barcelonés B720 —liderado por Fermín Vázquez— finalicen en el tercer trimestre de 2026.

Con una superficie construida total de 135.400 m², el nuevo edificio añadirá 63.600 m² de espacios feriales expositivos, por lo que el recinto de Gran Via pasará de los actuales 240.000 m² a más de 300.000 m², situándose en la élite mundial de los equipamientos para ferias y congresos, tanto por sus dimensiones, como por sus avanzadas infraestructuras tecnológicas y una ubicación única, a escasos minutos de un aeropuerto internacional y del centro de Barcelona, una de las ciudades del mundo más deseadas por el turismo de negocios.

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Sobre el vestíbulo del palacio Hall Zero habrá unas amplias terrazas con zonas verdes conectadas con los espacios expositivos.

El nuevo pabellón Hall Zero estará conectado con el actual recinto de Gran Via a través de una pasarela elevada sobre la Avenida Joan Carles I que conectará con la espina central que recorre los distintos palacios feriales. La superficie expositiva de Hall Zero estará distribuida en dos plantas, a las que se accederá a través de un gigantesco vestíbulo de 11.800 m² que albergará un centro de congresos para 1.500 personas, con dos auditorios, cuatro salas de conferencias, un área de protocolo, 66 salas de reuniones, sala de prensa y un gran foyer con los espacios destinados a las acreditaciones y atención a los visitantes. También habrá un espacio comercial y grandes terrazas con zonas verdes. Desde el vestíbulo se accederá, además, a la torre de oficinas que completa el proyecto inmobiliario, promovido y financiado por la sociedad Fira 2000, controlada por la Generalitat.

Esta torre, que se alzará junto a la Plaza Europa, en la calle Ciències de L’Hospitalet, dispondrá de 12 plantas que sumarán una superficie construida de 22.880 m², a razón de 1.990 m² por planta. Desde que se concibió el proyecto en 2019, estaba previsto que estas oficinas se destinarán a usos administrativos, pero hace una semana se conoció que será la propia Generalitat quien ocupe la mayoría de pisos del inmueble, un anuncio que se inscribe dentro de la nueva política patrimonial que prevé impulsar el Govern en los próximos años y que supondrá volver a invertir en inmuebles de propiedad para ubicar a sus distintos departamentos y funcionarios. Esta decisión implica que la Generalitat comprará a Fira 2000 la nueva torre de oficinas, en la que podrán trabajar alrededor de 1.200 personas. Se desconocen los detalles de la transacción, pero el Departament d’Economia ha cifrado en 68 millones de euros el presupuesto de construcción de la torre.

Pero, ¿cuánto costará la totalidad del nuevo complejo? Incluyendo el nuevo pabellón a doble altura Hall Zero, la zona posterior de muelles de carga y descarga, el vestíbulo, las doce plantas de oficinas, la pasarela elevada de conexión, y la urbanización del entorno, el presupuesto actual asciende a 323 millones de euros, una cifra que es sensiblemente superior a las estimaciones iniciales efectuadas en 2019, cuando se hablaba de 200 millones. A estos 323 millones destinados a la ampliación de Gran Via hay que sumar otros 175 millones que, según el plan de infraestructuras de Fira de Barcelona, se invertirán en el proyecto integral de remodelación del histórico recinto de Montjuïc, lo que eleva el presupuesto inversor a un total de 498 millones. El objetivo es que la ampliación de Gran Via esté lista en 2026, mientras que los trabajos para poner al día Montjuïc no culminarán hasta 2029, coincidiendo con el centenario de la Exposición Internacional de 1929.

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El edificio se alzará frente al icónico Hotel Porta Fira, diseñado por Toyo Ito, que también firma el nuevo proyecto junto a B720.

¿Y cómo se financiarán estos 500 millones de euros? La decisión de ganar espacio en Gran Via es fruto de un gran acuerdo institucional que se alcanzó en febrero de 2019 a pesar de que el contexto político era extremadamente complejo. Revalidando el espíritu de máximo consenso y colaboración público-privada que permitió que Fira de Barcelona se refundara con éxito en el año 2000, la Generalitat, la Cambra de Comerç de Barcelona, el Ayuntamiento de Barcelona, el Ayuntamiento de L’Hospitalet, la Diputación de Barcelona y el Área Metropolitana de Barcelona lograron pactar un proyecto financiero “con mirada larga” que contemplaba tanto la solicitud de préstamos bancarios como importantes aportaciones públicas en forma de capital.

Como ya ocurrió con la primera gran ampliación del recinto de Gran Via entre 2000 y 2009, todo el proyecto se ejecuta a través de la sociedad patrimonial Fira 2000, que es la dueña de los palacios feriales, por lo que Fira de Barcelona le paga un canon anual por el uso y explotación de las instalaciones. Actualmente, la Generalitat controla el 52,42% del capital de Fira 2000 y el resto se distribuye entre las otras cinco instituciones anteriormente citadas: Ayuntamiento de Barcelona (24,05%), Ayuntamiento de L’Hospitalet (7,44%), Diputación de Barcelona (7,44%), Àrea Metropolitana (7,44%), y la Cambra de Comerç (1,21%).

Nuevo edificio Fira Gran Via pabellón Hall Zero
Plano vertical del complejo ferial y de la torre de oficinas.

Cuando se rubricó la estructura económica del plan de infraestructuras, el 29 de noviembre de 2019, se estimó que las obras de Gran Via y de Montjuïc tendrían un coste de 333 millones. Esta cifra, sin embargo, ha escalado ahora hasta los 498 millones. El plan de financiación preveía endeudarse en un máximo de 350 millones mediante la solicitud a la banca de un préstamo sindicado de 175 millones, más otros 175 millones que se pedirían al Banco Europeo de Inversiones (BEI). Con el BEI se alcanzó finalmente un acuerdo en junio de 2022, cuando se pactó un primer préstamo por un importe de 110 millones.

En 2019 se estimó que las obras de Gran Via y de Montjuïc tendrían un coste de 333 millones, una cifra que ahora ha escalado hasta los 498 millones

Junto a los créditos bancarios, el proyecto financiero establecía que las seis instituciones accionistas de Fira 2000 debían realizar unas aportaciones de capital de 157,91 millones de euros durante el periodo 2022-2026 en la misma proporción que su participación accionarial. “El proyecto financiero también recoge el compromiso de todas estas instituciones para continuar con las aportaciones con un total de 576,07 millones de euros entre el periodo 2027 y 2051”, añadía el pacto. Finalmente, se acordó incrementar de 8 a 12 millones de euros —10 millones de fijo y 2 millones en variable— el canon anual que paga Fira de Barcelona, hasta llegar a un total de 60 millones en 5 años, pero con el compromiso de ir aumentando el canon gradualmente, de quinquenio en quinquenio, hasta llegar a los 116,7 millones en el período 2047-2051, lo que se traduciría en 23,3 millones de euros fijos y 20 millones de variable.

Torre oficinas Generalitat Fira Gran Via
La torre de oficinas que comprará la Generalitat.

En el acto de colocación de la primera piedra de las obras de ampliación ninguna autoridad ha hecho referencia al coste de las obras ni al plan de financiación, del que se desconoce si ha sufrido cambios como consecuencia del encarecimiento del presupuesto. La construcción del complejo se adjudicó a una unión temporal de empresas (UTE Fira Zero) integrada por los grupos FCC (60%) y Comsa (40%).

Un proyecto para la economía del futuro

El president de la Generalitat, Pere Aragonès, ha tildado de “muy relevante” el inicio de las obras, ya que suponen la apertura de “una nueva etapa” de éxitos para Fira de Barcelona. “Estos 60.000 m² adicionales son el preludio de nuevos congresos de alcance mundial que elegirán celebrarse en Barcelona los próximos años”, ha enfatizado el president. “Hemos plantado una semilla para la creación de muchos nuevos puestos de trabajo y la captación de nuevas inversiones”, ha apuntado Aragonés, aludiendo al círculo virtuoso que supone tener una “sólida base industrial”, una “potente red de centros tecnológicos”, infraestructuras logísticas competitivas, talento, y un “espacio ferial de primer nivel”. “Catalunya es la capital tecnológica del sur de Europa gracias a factores como tener el MWC. Estamos construyendo la Fira y la economía del futuro”, ha subrayado el president.

nuevo palacio ferial Gran Via Fira de Barcelona
Imagen virtual del interior del vestíbulo del nuevo pabellón ferial.

Por su parte, el alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, ha manifestado que el proyecto de ampliación trasmite un mensaje muy claro: “creemos y confiamos en el futuro económico de Barcelona y su área metropolitana”. “Queremos crecer económicamente, pero no de cualquier manera. Queremos hacerlo apostando por la tecnología, la sostenibilidad y el valor añadido, para poder tener empleos mejor pagados y más estables. La Fira nos permite avanzar en estos ámbitos”, ha señalado el alcalde. “Tenemos la ambición de liderar el ámbito ferial en el mundo”, ha concluido Collboni, toda una declaración de principios que ha asegurado que solo será posible si se logra mantener el consenso institucional y la colaboración público privada, que ya ha demostrado “que da frutos tangibles”.

Según Fira 2000, compañía que preside Josep Maria Vilarrúbia (secretario general del Departament d’Economia) y dirige David Poudevida, el nuevo Hall Zero será un edificio ejemplar en sostenibilidad (certificación LEED) e incorporará avanzados sistemas de ahorro y aprovechamiento del agua, además de generar energía renovable, tanto eólica como solar. Concretamente, el pabellón dispondrá de 2.152 paneles fotovoltaicos que producirán 2.2MWh/año, y de 19 aerogeneradores que aportarán 3.895 kWh/año más. El edificio dispondrá también de energía geotérmica y se conectará a la red de frío y calor de Ecoenergies.

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La consellera de Economia, Natàlia Mas; la presidenta de la Diputación, Lluïsa Moret; el presidente de la Cambra, Josep Santacreu; el presidente de Fira de Barcelona, Pau Relat, y el alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, durante el acto de colocación de la primera piedra. ©ACN
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