Jordi Basté, Natàlia Via-Dufresne, Laia Claverol, Eva Pizá y Jordi Valls en el ciclo 'Todo lo que quieres saber de la Copa del América'. ©Marc Llibre

La Copa del América invita a la ciudadanía a volcarse en la competición

El acontecimiento deportivo se propone atraer al público barcelonés en una simbiosis entre la regata i la ciudad en la que no sólo la competición refuerza la marca de Barcelona, sino que “Barcelona refuerza la marca de la Copa del América”, como se ha constatado en la segunda sesión del ciclo sobre la 'America's Cup' organizado por ‘The New Barcelona Post’

Desde el Hotel W hasta más allá del Port Olímpic, el litoral de la capital catalana se convertirá en un extenso palco de las regatas de la Copa del América a partir de agosto. Las playas, el paseo marítimo, nuevos espacios ganados junto al mar e incluso restaurantes y establecimientos costeros ejercerán de miradores de las carreras de la conocida como la Fórmula 1 del mar. Sin embargo, la mejor forma de seguir la competición en tierra será hacerlo desde la Race Village y desde las fan zones que habilitará la organización, con el objetivo de acercar la regata al público. 

Así lo ha explicado la responsable de Eventos de America’s Cup Event (ACE), Eva Pizá, junto a la gerente de Economía y Promoción Económica de Barcelona, Laia Claverol; al teniente de alcalde Jordi Valls, y la responsable de las operaciones en agua de la regata, Natàlia Via-Dufresne, en la segunda sesión del ciclo Todo lo que quieres saber de la Copa del América, impulsado por The New Barcelona Post con el patrocinio del Port de Barcelona, el Ayuntamiento de Barcelona, Estrella Damm, la Fundació Barcelona Capital Náutica y America’s Cup Experience. El evento, concebido para acercar la competición a la ciudadanía, cuenta también con la participación de ACE y con la colaboración de Giny Barcelona y de Must Media Group.

“La competición se podrá seguir por tierra, agua y televisión”, ha destacado Pizá en el encuentro, moderado por el periodista Jordi Basté en la Antigua Fábrica Estrella Damm y con el nombre Sumérgete en las reglas del juego. En tierra, se pondrán a disposición del público de forma gratuita fan zones en la Platja del Bogatell y en la plaza del Mar, otro espacio en el Port Olímpic y la Race Village, que ofrecerá actividades desde el 22 de agosto en el Moll de la Fusta desde el mediodía. “Será un evento totalmente abierto, inclusivo y gratuito”, ha reiterado Pizá, que ha apostado por “romper con el estigma de que la Copa del América es elitista y acercar la competición a los ciudadanos, y a los ciudadanos hacia el mar”. 

Valls defiende que no sólo la Copa del América refuerza al imagen de Barcelona, sino que “Barcelona refuerza la marca de la Copa del América y le aporta valores”

De hecho, un elemento diferencial y novedoso de esta edición es la voluntad de acercar al máximo la competición a la ciudad y al público en general, como ha recordado Via-Dufresne. “Sería una alegría inmensa que se quedara en Barcelona para otra edición”, ha defendido la también medallista olímpica de los Juegos del 92. ¿Y qué debería ocurrir para que Barcelona repitiera como sede de la competición? “Que Barcelona lo disfrute y se vuelque”, ha manifestado Pizá. Esta implicación ciudadana se está articulando a través de iniciativas y también del equipo de voluntarios más numeroso en los 173 años de historia de la competición, que se prepara para su inicio a menos de 100 días de que empiece. 

Este papel de los ciudadanos será determinante para una eventual continuidad de la regata en la capital catalana, pero no será el único elemento a tener en cuenta. Y es que existe otro crucial factor que se escapa de la organización y de la ciudad: el viento y un buen clima que permita que las regatas se celebren en óptimas condiciones. Así, según Pizá, se trata de un elemento clave para que Barcelona tenga opciones de volver a acoger esta competición en el futuro. 

Y es que la Copa del América refuerza la imagen de la ciudad. Pero no sólo eso: “Barcelona refuerza la marca de la Copa del América y le aporta valores”, ha proclamado el teniente de alcalde de Economía, Hacienda, Promoción Económica y Turismo de Barcelona, Jordi Valls. “Barcelona es una marca poderosa; Barcelona le aporta mucho a cualquier actividad que se desarrolla en la ciudad”, ha declarado el concejal. 

El teniente de alcalde Jordi Valls en el ciclo organizado por ‘The New Barcelona Post. ©Marc Llibre

Valls ha recordado que Barcelona fue escogida sede de la Copa del América en un momento “de depresión”, miedo y ansiedad colectiva por la pandemia. La designación de Barcelona fue un revulsivo y evidenció “que la ciudad cuenta a nivel global para una competición de primer nivel”. De hecho, Barcelona se convertirá en la primera ciudad que acoge los tres eventos de más relevancia a nivel mundial: la regata, el Mundial de Fútbol y, cómo no, los Juegos Olímpicos. Y la Copa del América contribuirá a culminar un acercamiento al Mediterráneo que, según Valls, se quedó a medias con las Olimpiadas: “Con los Juegos Olímpicos, Barcelona descubrió sus playas, pero no descubrió el mar”, algo que ahora se pretende cambiar aprovechando la competición. 

Así, no se trata sólo de acercar la competición a la ciudadanía, sino de acercar la ciudadanía a la competición. Con este objetivo, el Ayuntamiento ha promovido un programa cultural con más de 200 actividades, como ha recordado Claverol. Con el nombre de Regata Cultural, algunas de las propuestas del programa están llamadas a convertirse en eventos masivos y citas memorables, entre las que destacan los conciertos en la Platja de Sant Sebastià que dirigirán Gustavo Dudamel y Ludovic Morlot el 11 y 12 de julio, y la cantada de Habaneras más grande que ha visto la ciudad, el 15 de junio. También será multitudinaria la clausura del programa Viu la Vela, con 2.000 niños y niñas el 12 de junio en el Port Olímpic, con la voluntad de que el programa continúe más allá de la competición. Además, “toda la ciudad se tiñe de Regata Cultural”, con actividades en bibliotecas y museos. 

Jordi Basté con Laia Claverol, gerente de Economía y Promoción Económica de Barcelona. ©Marc Llibre

El programa cultural promovido por el Ayuntamiento, que incluye también actividades gastronómicas y una gran exhibición de patín de vela catalán, tendrá como uno de sus platos fuertes la inauguración de la regata final. La ceremonia es “el gran secreto” de la Regata Cultural, con el objetivo de que “forme parte de la magia de la parte popular del evento”, según Claverol. La gerente ha dejado entrever algunos detalles: desde la Platja del Bogatell, consistirá de una producción local artística “de primer nivel como se hizo con los Juegos Olímpicos”, que combinará luz, música y color junto al mar, justo antes de que que arranquen las regatas del match final, en el que el equipo de Nueva Zelanda se batirá con el ganador de entre los otros cinco participantes: el equipo británico, el suizo, americano, el italiano y el francés. 

Pero, ¿cómo se proclama el ganador? ¿Compiten todos los equipos a la vez? ¿Cuánto se alarga cada regata? Via-Dufresne ha desentrañado los detalles del funcionamiento de la competición que, después de una regata preliminar de cuatro días en agosto, arrancará el 29 del mismo mes y se alargará hasta octubre, con una fecha final todavía por determinar, ya que dependerá de las puntuaciones de los equipos finalistas y, irremediablemente, del viento. 

En una primera fase a partir del 29 de agosto, los seis equipos de la 37 Copa del América navegarán a la vez para eliminar a uno de ellos. En esta etapa, el defensor del trofeo, el equipo de Nueva Zelanda, puede o no competir, ya que su puntuación no se tiene en cuenta en esta fase. Después, empieza la semifinal, sin Nueva Zelanda y con cuatro equipos, de los que se eliminan otros dos. Los dos restantes compiten entre ellos y con el viento, y el ganador será el que dispute la regata final con el equipo de Nueva Zelanda

La regata final se inaugurará con una ceremonia basada en una producción local artística “de primer nivel como se hizo con los Juegos Olímpicos”

Esta regata final empezará el 12 de octubre, pero no se sabe cuándo terminará. Y es que se hace con la emblemática Copa de las Cien Guineas el equipo que logra siete victorias, lo que provoca que la fecha para conocer al vencedor definitivo dependa de cómo se desarrollan las carreras y de qué ventaja tomen los equipos entre ellos. A esta incógnita se suma la imprevisibilidad del tiempo, en una competición en la que el viento es clave y en la que una regata puede aplazarse si éste no sopla adecuadamente. Como pronto, el ganador se proclamará el 18 de octubre y, como tarde, lo hará el 27.

La regata juvenil y la femenina, la primera de la historia, se desarrollan siguiendo otro esquema. En lugar de disputarse con diversas fases eliminatorias, todos los equipos compiten a la vez. Y esta vez no son seis, sino 12: los seis de la 37 Copa del América, y también Países Bajos, Canadá, Alemania, Suecia, Australia y España, que estará representada por el Sail Team BCN, que compite con su equipo juvenil y con su equipo femenino. De la primera regata se eliminarán seis participantes; de los seis restantes, quedarán dos finalistas, y el ganador se decidirá entre ellos. 

Eva Pizá y Natàlia Via-Dufresne conversando con Jordi Basté durante el encuentro.

Pendientes siempre del viento

Tanto la nueva categoría femenina como la juvenil, que se celebra por segunda vez, competirán con barcos AC40, que cuentan con baterías para generar la energía que requiere que la embarcación se eleve sobre el agua. En cambio, los AC75 con los que se disputa la 37 Copa del América no dispone de estas baterías, y toda la energía se genera a base de “potencia humana”, según Via-Dufresne. 

Tanto es así, que los neozelandeses sorprendieron en la pasada edición con un sistema de pedales y con ciclistas a bordo de su barco. “Ahora, casi todos los equipos han incorporado a ciclistas para generar energía”, ha añadido la también medallista olímpica. La energía que generan los regatistas facilita que los barcos vuelen sobre sus hidroalas, y es que, cuanto menos tocan el agua, más rápido se desplazan: “Intentan estar el máximo tiempo fuera del agua” y, para ello, se requiere un mínimo de seis nudos del viento, constante compañero y a la vez rival en esta competición. 

Natàlia Via-Dufresne explicando las reglas del juego. ©Marc Llibre

Todos los equipos navegarán en un campo de regatas que se ubicará entre el Hotel W y el Port Olímpic. En regatas que durarán 20 minutos y que empezarán a las 14 horas, los equipos deberán dar vueltas a un circuito paralelo a la costa, que se ha ubicado lo más cercano posible al litoral con el objetivo de que el público pueda presenciar las regatas desde tierra. Todo con la finalidad de atraer al público y convertir el evento deportivo en un evento de ciudad más allá del deporte, en una determinación que se ha constatado en esta segunda sesión del ciclo, que empezó en abril repasando la historia de la competición actual más antigua del mundo y su desembarco en la capital catalana. 

El ciclo se completará con dos sesiones más, previstas para el 19 de junio y el 17 de julio. Las citas, todas antes de que empiece la competición en agosto, versarán sobre la innovación que caracteriza la Copa del América, y sobre el legado que el evento dejará en la ciudad, en la que ha acelerado transformaciones como la del Port Olímpic y la del Port Vell. Sin embargo, el legado que quiere imprimir la edición barcelonesa de la regata va más allá del urbanismo, e incluye consolidar la categoría femenina de la competición,la Puig Women’s America’s Cup, que se estrena por primera vez en la historia, así como extender la práctica de la vela y los deportes náuticos en una Barcelona lista para lanzarse al mar.

Segunda sesión del ciclo ‘Todo lo que quieres saber de la Copa del América’ en la Antigua Fábrica Estrella Damm. ©Marc Llibre
Tags from the story