Las instalaciones de Uriach en Palau-solità i Plegamans.

Uriach compra la compañía alemana Sidroga y consolida su expansión europea

La propietaria de marcas como Biodramina, Fisiocrem, Cistitus, Utabon y Aerored continúa adquiriendo competidores para reforzar su posición como uno de los principales grupos europeos en el área de la salud del consumidor. Sidroga, una empresa histórica como la catalana, permitirá acelerar el objetivo de llegar hasta los 300 millones de facturación en 2022.

Uriach ha dado un paso más en su estrategia de internacionalización, con la que aspira a posicionarse como uno de los principales grupos europeos en el área de la salud del consumidor, que no necesita prescipción médica. La empresa dirigida por Oriol Segarra ha adquirido el 100% de la compañía alemana Sidroga, especializada en la fabricación y comercialización de productos basados en formulaciones naturales. Esta compra, que se cerró hace dos semanas y por un precio que no ha trascendido, ha sido la operación corporativa más grande de la historia de Uriach, seguida de la adquisición de la italiana Laborest en 2015.

Con esta operación, financiada básicamente con recursos propios, Uriach entra en Alemania, el principal mercado europeo de complementos alimenticios, y en Austria y Suiza, donde Sidroga tiene filiales. La asignatura pendiente de la farmacéutica continúa siendo Francia, que se mantiene como el objetivo prioritario para continuar su expansión internacional. A partir de ahora, la empresa familiar está presente en España, Italia, Portugal, Alemania, Austria y Suiza. Recientemente, Uriach también se ha reforzado con la compra de la marca española Ceregumil, también especializada en complementos alimenticios.

“La ambición no se nos acaba”, asegura Segarra. De cara a este 2021, el consejero delegado de Uriach sostiene que no prevén más operaciones de crecimiento inorgánico en un principio, a pesar de que añade que “después nunca se sabe”. La farmacéutica catalana aprovechará este año para asimilar la compra de Sidroga y se esperará hasta el 2022 y el 2023 para continuar con su expansión europea, sin descartar adquisiciones de empresas de la medida de la alemana, teniendo en cuenta, según remarca Segarra, que cada vez acumulan más experiencia.

La compra de Sidroga, con una facturación de unos 60 millones de euros y una plantilla de 150 trabajadores, también acerca a Uriach a uno de los objetivos de su plan estratégico, que fija una facturación de 300 millones para el 2022. De hecho, gracias a esta adquisición, Uriach espera llegar a este hito antes de lo previsto.

El consejero delegado de Uriach, Oriol Segarra.

Sidroga, una compañía histórica de Alemania

Sidroga es una compañía histórica en Alemania, donde se fundó en 1858, como también lo es Uriach, que lo hizo en 1838. Sidroga cuenta con marcas centenarias, como la que lleva el mismo nombre que la empresa, especializada en productos de fitoterapia y tés medicinales. Con oficinas en el pueblo de Bad Ems, cerca de Frankfurt, la compañía también ofrece una línea de productos naturales basados en las aguas y sales termales de este destino turístico, que sirven para tratar patologías invernales, como la tos o los mocos. También dispone de una gama de complementos alimenticios y productos de salud comercializados en parafarmacias, tiendas y droguerías. Antes de la compra por parte de Uriach, Sidroga era propiedad del family office de la familia Strüngmann, que fue uno de los cofundadores de BioNTech, empresa biotecnológica alemana famosa por haber desarrollado una de las vacunas contra la covid-19.

De momento, Uriach no ha concretado los productos de Sidroga que se venderán en España ni tampoco cuáles de los suyos lo harán en Alemania, pero sí que espera que haya muchas sinergias comerciales tanto en estos dos países como en el resto de mercados en los que opera. Además de estas sinergias comerciales, que la empresa familiar también explotó en su entrada a Italia, se han valorado como factores decisivos para comprarla su tamaño, su apuesta por la innovación, su cartera con marcas históricas y sus dos centros productivos en Alemania, que se sumarán a los dos que tiene Uriach en Palau-solità i Plegamans y Sant Fost de Campsentelles.

Uriach continuó creciendo en 2020 a pesar de la pandemia

Los resultados de Uriach en 2020 han estado marcados por la covid-19, pero la pandemia no ha impedido que continuara creciendo. Productos como la Biodramina no han tenido mucho éxito, pero los que te ayudan a perder peso, como los de la línea Aquilea, se popularizaron cuando el confinamiento se acabó y los kilos de más acumulados por la vida sedentaria forzosa se empezaron a notar. También han tenido éxito los que te ayudan a relajarte o dormir mejor, teniendo en cuenta que el último año ha sido duro para todo el mundo. Asimismo, la compañía espera salir reforzada de la crisis del coronavirus, con una sociedad más preocupada por el autocuidado y el bienestar.

Gracias a esta diversificación de actividades, como también geográfica, la farmacéutica catalana, especializada desde hace una década en el mercado de consumer health, fuera del mundo de la prescripción médica, ha superado 2020, registrando una facturación de 240 millones de euros, un 5% más respecto al año 2019. El ebidta también ha crecido un 5%, hasta los 48 millones de euros. “Uriach se siente muy afortunada”, defiende Segarra. La división de salud del consumidor, su motor principal, ha conseguido una facturación de casi 165 millones de euros —con Sidroga llega hasta los 225 millones—, mientras que el negocio B2B ha obtenido 74 millones de facturación. Con estos resultados, Uriach suma un año más de crecimiento, tendencia que se prolonga desde hace ocho años consecutivos.

Muestra de los productos de salud del consumidor que vende Uriach.