Torre Antares y Torre Diagonal One Barcelona
La nueva Torre Antares Barcelona, a la izquierda, y la Torre Diagonal One, a la derecha. ©TNBP

La torre Telefónica se transforma en Diagonal One de la mano del grupo filipino Emperador

El edificio de oficinas de 110 metros de altura y 23 plantas acaba de culminar la remodelación de sus espacios comunes tras cambiar de manos en 2019. También está ya terminado el nuevo rascacielos de viviendas de lujo Torre Antares, diseñado por la arquitecta francesa Odile Decq, que cambia la fisionomía del comienzo de la Diagonal.

Novedades en los primeros números de la Avenida Diagonal, en el área del Fórum, donde se alza ya majestuosa la nueva Torre Antares Barcelona y ha finalizado la remodelación del interior de la Torre Diagonal Zero Zero, más conocida como Torre Telefónica, que ahora se ha rebautizado como Torre Diagonal One.

El cambio de nombre es una de las decisiones adoptadas por el nuevo propietario de la torre, el grupo bodeguero Emperador, propiedad del multimillonario Andrew L. Tan, apodado también como el rey filipino del brandy y dueño de marcas españolas del Marco de Jerez tan conocidas como Fundador, Terry y Espléndido. A través de la filial Emperador Properties, el hólding asiático compró a Telefónica la Torre Diagonal One en mayo de 2019. En su primera inversión en Barcelona, la adquisición se estimó en alrededor de 150 millones de euros, un precio algo por encima de los cerca de 130 millones que pagó por el edificio Telefónica al Consorci de la Zona Franca de Barcelona en 2015.

La torre, recubierta de aluminio blanco y cristal, fue diseñada por Estudi Massip-Bosch Aquitectes (EMBA) y se caracteriza por la peculiar geometría de sus plantas, ya que tiene un vértice muy agudo en la cara que mira a Barcelona y otro muy obtuso en la fachada dorsal, por lo que cambia notablemente la perspectiva de la visión.

La Torre Diagonal One vista desde el Campus de la UPC en el Forum. ©TNBP

Emperador ha invertido más de dos millones de euros en la reforma de las zonas comunes del rascacielos de oficinas, que cuenta con 110 metros de altura y 23 plantas, con una superficie total de 26.577 metros cuadrados alquilables. Según el grupo inversor, la remodelación permite ofrecer nuevos servicios a los inquilinos, como un área de restauración y aparcamientos para los nuevos vehículos de movilidad urbana, además de vestuarios. También se ha aprovechado la inversión para obtener las certificaciones internacionales Well y Bream.

Telefónica, que tiene en el edificio su sede en Catalunya, sigue siendo el principal inquilino de la Torre Diagonal One, que ahora cuenta también con una planta habilitada con un espacio de coworking. “Iniciamos una nueva etapa centrada en el relanzamiento del activo tras la crisis de la covid-19; la nueva identidad y las adaptaciones llevadas a cabo le sitúan como un edificio estratégico en el [email protected] para acoger nuevas empresas que estén buscando ubicaciones en el hub tecnológico”, destaca Eduardo Corral, ejecutivo de Emperador Properties.

Esta compañía inmobiliaria es también dueña de la Torre Castellana Emperador, en Madrid, hasta ahora conocida como Torre Espacio y considerada la cuarta torre más alta de España, con 235 metros de altura y 57 plantas. Emperador la compró en 2015 al grupo Villar Mir, que también le vendió el 49% de Caleido, la quinta torre del emblemático complejo de rascacielos de la Castellana, que acaba de inaugurarse y que acoge el nuevo campus del Instituto de Empresa.

El grupo Emperador compró la bodega española Fundador en 2015 y en 2017 se hizo también con Garvey. Ese mismo año, en alianza con la empresa familiar González Byass, adquirió a la multinacional francesa Pernod Ricard las marcas Domecq y Pedro Domecq.

Torre Antares Decq
La nueva Torre Antares de Barcelona. ©TNBP

Junto a la Torre Diagonal One ha finalizado también la construcción de la Torre Antares Barcelona, el primer edificio residencial firmado en España por la arquitecta francesa Odile Decq, que destaca por sus formas geométricas y pel color rojo de las plantas superiores, que albergarán los duplex y áticos más caros del edificio. El rascacielos, de 26 plantas y unos 90 apartamentos, es propiedad de Shaftesbury y comercializa las viviendas con un precio de salida de 850.000 euros.