Paolo Bortolameolli Gustavo Dudamel
Los directores Paolo Bortolameolli y Gustavo Dudamel en el Liceu.

Gustavo Dudamel vuelve al Liceu estrenándose con ‘La flauta mágica’

El maestro dirigirá por primera vez la ópera de uno de los músicos que siempre le ha acompañado en su vida

Cuando Gustavo Dudamel pasaba por la adolescencia y andaba un poco deprimido, un maestro le recomendó que escuchara a Mozart por la mañana para ponerle remedio. Desde entonces, el músico austríaco le acompaña en “todas las mañanas, no solo en las tristes o más complejas”. “Me produce una emoción y una alegría que eleva mi espíritu”, ha confesado en la presentación de La flauta mágica, la tercera obra que dirigirá en el Gran Teatre del Liceu después del éxito que tuvo con Otelo en la temporada pasada y lo hará con la puesta en escena de David McVicar. “Para mí, es un privilegio y un placer volver, especialmente, con un título tan emblemático”, ha sostenido el director musical y artístico de la Filarmónica de Los Angeles y director musical de la Ópera Nacional de París y de la Orquesta Sinfónica Simón Bolívar.

Con diez funciones en cartel desde el lunes 20 de junio hasta el sábado 2 de julio, Dudamel dirigirá por primera vez esta ópera mozartiana, un hecho insólito siendo un título tan relevante —y una suerte para el Liceu—, aunque el músico venezolano no cree que llegue tarde a él. “Todavía me siento un poquito joven”, ha defendido pensando en otro de sus maestros, el difunto Claudio Abbadoque esperó a los últimos años de su carrera para afrontar este título. “Los tiempos de esperar para hacer obras dependen de la línea vital y artística que cada uno lleve. Yo siento que no estoy al final de mi vida —ha bromeado—, pero estoy en una etapa de un principio de madurez”, ha expuesto.

A pesar de que sea la primera vez que se enfrenta a La flauta mágica, el director de orquestra se ha sentido acompañado por Mozart “desde siempre”, no solo por haberle ayudado a superar la adolescencia, sino también porque suya fue una de las primeras óperas que dirigió, Don Giovanni. Corría 2006: “Era un muchacho, yo lo recuerdo con mucho gusto. Luego la he hecho más veces y la experiencia me llevó a otros sitios, pero, al mismo tiempo, conservaba mucho esa impresión de haberla estudiado de muy joven”.

Una aproximación temprana esencial, más teniendo en cuenta la “profunda inocencia” que Gustavo Dudamel remarca que el músico austríaco conservó hasta el final de sus días, lo que se traduce en buscar la frescura en todo momento, sin olvidar una estructura perfecta. Una inocencia que se explicita aún más en La flauta mágica, considerada por muchos como un cuento infantil, lo que hace que sea la primera ópera que ven muchos niños, como en el caso de Paolo Bortolameolli, el director sustituto de Dudamel los días 27 de junio y 1 de julio, que, además, serán sus primeras veces en el Liceu. “La Flauta Mágica llega a los niños y, a su vez, ellos tienen un rol muy importante en ella, puesto que son los portadores de la sabiduría”, ha indicado Bortolameolli, director invitado principal de la Orquesta Filarmónica de Santiago en el Teatro Municipal y director asociado de la Filarmónica de Los Ángeles. “Mozart nunca dejó de ser niño”, ha agregado.

Toda esa inocencia se combina con una profunda meditación sobre la vida y la muerte a través de personajes arquetípicos llenos de contradicciones, según ha explicado el director artístico del Liceu, Victor Garcia de Gomar, lo que lo hace un título “tremendamente humano”. Sin olvidar que Mozart incluyó los conceptos de la Ilustración que emergían en la época, dándole voz, por ejemplo, a las mujeres y los jóvenes. Por encargo de su hermano masón, el compositor también reflejó los valores de la masonería, con el objetivo de acercar a su teatro un público más popular —lo que hizo que la ópera fuera cómica y en alemán—. “Tiene todos los ingredientes: te hacer reír, llorar y aprender”, ha reforzado Garcia de Gomar.

La Flauta Mágica
La flauta mágica se verá en el Liceu a partir del 20 de junio. © ROH 2021 – Bill Cooper

Con Javier Camarena y Lucy Crowe

Gustavo Dudamel estará acompañado por el tenor lírico Javier Camarena, que también debutará estrenándose en el papel protagonista, el de Tamino, un príncipe que se salva de la muerte gracias a la Reina de la Noche. A cambio de este gesto, la Reina de la Noche le pedirá que salve a su hija Pamina, que será interpretada por la soprano Lucy Crowe. Ayudado por el cazador de pájaros Papageno, Tamino irá a buscar a su secuestrador, Sarastro, y descubrirá que no todo es lo que parece, con el amor y la verdad de por medio.

La flauta mágica era una ópera que Camarena juraba que nunca iba a asumir, teniendo en cuenta el reto que supone la manera de cantar que tendrá que ejecutar, pero acabó aceptando el papel sin dudar. “Tomar la decisión no fue complicado, aprender alemán, sí”, ha señalado. Para Crowe, sin embargo, Pamina es uno de sus personajes favoritos, por su ejemplificación del bien, la verdad y la pureza. “Me hace sentir joven”, ha reconocido, rechazando que sea un personaje débil y recordando que Tamino y la acción avanzan cuando ella lo quiere.

Javier Camarena, Paolo Bortolameolli y Gustavo Dudamel
Javier Camarena, Paolo Bortolameolli y Gustavo Dudamel en la presentación de La flauta mágica.