Pere Navarro, Daniel Puig, Maria Eugènia Gay, Damià Calvet y Ignasi Armengol.

Barcelona quiere dejar huella en la Copa América de Vela

El entramado de instituciones y entidades que promueven la competición, que se celebrará en 2024 en la capital catalana, trabaja para convertir el evento en una palanca transformadora dentro y fuera del certamen, especialmente en materia de sostenibilidad y fomento del deporte de base

Dice mucho de la importancia de la Copa América de Vela que el último debate sobre esta competición se haya celebrado este jueves en el ámbito de la promoción del talento (BNEW Talent) y en el marco de la Barcelona New Economy Week (BNEW), que ha tenido lugar esta semana en el complejo DFactory Barcelona, ​​impulsado por el Consorcio de la Zona Franca de Barcelona.

Esto explica muy bien qué repercusión tendrá este evento deportivo en el conjunto de Barcelona cuando la ciudad sea su escenario, en 2024. Pero el esfuerzo de todas las administraciones e instituciones públicas, junto con la entidad que ha perseguido esta meta para la capital catalana, Barcelona Global, no sólo se centra en “conseguir que la 37ª edición de la Copa América de Vela sea la mejor de su historia”, sino que debe convertirla en “una palanca transformadora muy importante, en términos de sostenibilidad y de fomento del deporte de base”. Y, más aún, “tenemos que desarrollar todo un proceso de construcción del evento para las futuras ediciones”, que los avances que se incorporen y en los que ya se está trabajando sean de “tal contenido e importancia que ya siempre más estén arraigados a esta competición”.

Así se expresaba este jueves Ignasi Armengol, director de la FBCN —anteriormente Fundación Navegación Oceánica Barcelona (FNOB)—, la entidad en la que los organizadores del campeonato de 2024, Emirates Team New Zealand, el equipo ganador de la última regata, han depositado su confianza para que todo vaya viento en popa.

En el debate que se ha desarrollado en el marco de BNEW Talent también han participado Damià Calvet, presidente del Port de Barcelona; Daniel Puig, vicepresidente de Barcelona Global; y Maria Eugenia Gay, delegada del Gobierno en Catalunya; y ha ejercido de moderador Pere Navarro, un gran defensor de la colaboración público-privada como lo ha demostrado con su estrategia como delegado del Estado en el Consorci de la Zona Franca.

En la casi hora de puesta en común de sus reflexiones en torno a la oportunidad que supone para la ciudad la Copa América de Vela, todos los ponentes han coincidido en que no hubiera sido posible conseguirla sin el entusiasmo y el consenso de todas las partes implicadas.

En la misma línea que Ignasi Armengol, el resto de invitados han destacado que en el trasfondo de esta prueba deportiva hay que encontrar otros factores que se deben potenciar: la innovación, en términos de navegación, pero también de nuevas energías e infraestructuras portuarias; la sostenibilidad; y las sinergias en la industria náutica y en el camino hacia la economía azul, según manifestó el presidente del Port de Barcelona, ​​Damià Calvet.

Citó como ejemplo que las embarcaciones auxiliares de los equipos que participarán en las regatas se moverán con hidrógeno verde, por primera vez en la trayectoria de esta competición. Además de las mejoras que el puerto también realizará: “el recinto portuario está listo para acoger y hacer en 2024 la mejor Copa América de la historia”. De hecho, recientemente, el puerto ha puesto en servicio un nuevo sistema de radares para a la vigilancia y control del tráfico marítimo con el objetivo de incrementar la seguridad de las operaciones a través del seguimiento, instantáneo y preciso, de los movimientos de los buques en el exterior y en el interior del enclave.

“La Copa América de Vela revertirá en la industria y la economía de Barcelona y del país”, añadió al destacar que existe un ecosistema vinculado a la náutica que va desde la industria, a los astilleros de mantenimiento y a un amplio abanico de empresas relacionadas con el Clúster Náutico.

El responsable de la actividad portuaria también mencionó la vertiente más social y de promoción de Barcelona, ​​“porque este campeonato náutico es el tercero del mundo con más audiencia por detrás de los Juegos Olímpicos de verano y del mundial de fútbol, ​​por lo que consolidará la imagen de la ciudad internacionalmente”.

A estos beneficios también se refirió la delegada del Gobierno en Catalunya, Maria Eugenia Gay, para quien Barcelona y sus ciudadanos han demostrado “qué tipo de liderazgo pueden ejercer en momentos claves de la historia y, por tanto, la Copa América será una nueva oportunidad y una palanca de crecimiento de la que los barceloneses puedan sacar provecho a la vez que se sientan parte importante del proyecto”.

Copa América de Vela
El trofeo histórico por el que competirán en Barcelona los equipos de la Copa América de Vela. © María Muiña – Sailing Shots