Las afterparties del MWC 2018 completan el frenético programa del evento

El off MWC 2018 llena la ciudad de fiestas y eventos paralelos que permiten a los asistentes relacionarse en un entorno lúdico y practicar la actividad de moda: el networking

E

l Mobile World Congress -MWC 2018-, una de las mecas mundiales de las comunicaciones móviles, no puede obviar la importancia de las comunicaciones presenciales, las que no requieren de más tecnología que nuestros propios sentidos. La posibilidad de estrechar una mano y mirar a los ojos al interlocutor se revela como crucial incluso en un evento que vive de y por la tecnología, pero en el que el networking tiene un peso tan fundamental como el manoseado concepto de disrupción.

De manera análoga a lo que sucede con otros grandes eventos que acoge Barcelona (un buen ejemplo sería el festival musical Sónar y la miríada de actividades que se celebran a su alrededor, conocidas como off Sónar), el MWC genera durante los días que se celebra una apretadísima agenda de reuniones sociales paralelas y más o menos vinculadas a su programa oficial. Desde eventos institucionales a los que se asiste por estricta invitación y en los que la seguridad es extrema (como la cena inaugural para autoridades a la que asistió el Rey y que tanto ha dado que hablar estos días), hasta fiestas de las grandes multinacionales donde se reúne el who is who de los altos niveles de la industria. Algunas son patrocinadas por las grandes marcas que concurren a la feria y otras organizadas por promotores independientes, que aprovechan la concentración en la ciudad de las personas más influyentes de la industria a nivel global para generar contactos de manera presencial y en un entorno más relajado e informal que el de la propia feria.

La mayoría de los espacios más codiciados y mejor equipados de la ciudad están reservados para alguno de los múltiples eventos que, al caer la noche, prorrogan la febril actividad diurna y permiten que la formalidad del congreso se diluya entre copas, música y charlas distendidas que permiten a los asistentes una interacción más relajada y humana

Buena parte del impacto económico generado por los 108.000 asistentes al MWC (471 millones de euros y 13.000 empleos temporales según la organización) tiene que ver con estas actividades paralelas. Así, la Federació Catalana d’Associacions d’Activitats de Restauració i Musicals (Fecasarm) prevé una recaudación de 121 millones de euros por parte de los locales de restauración y ocio nocturno, un 4,5% más que en la edición anterior.

La mayoría de los espacios más codiciados y mejor equipados de la ciudad están reservados para alguno de los múltiples eventos que, al caer la noche, prorrogan la febril actividad diurna y permiten que la formalidad del congreso se diluya entre copas, música y charlas distendidas que permiten a los asistentes una interacción más relajada y humana. Reuniones sociales en las que aún se pone más en evidencia la falta de paridad entre los miembros de la comunidad tecnológica, con una mayoría abrumadora de presencia masculina. La comunidad es plural, sin embargo, y también da cabida a eventos tan específicos como el cóctel que tuvo lugar el pasado lunes para presentar la aplicación de la tecnología blockchain en beneficio de la comunidad LTGB, o reuniones dedicadas a la aún reducida comunidad de directoras creativas, como la que tendrá lugar esta tarde [por el jueves 1 de marzo] bajo el lema Ladies, Wine & Design.

 

FOUR YEARS FROM NOW (4YFN) GANA RELEVANCIA

El pujante peso de la plataforma Four Years From Now (4YFN), que reúne al ecosistema de startups, tiene su propio circuito de eventos, dedicados a poner en contacto a emprendedores del sector con inversores y empresas interesadas en apoyar proyectos incipientes. Son las llamadas startup pitchers, donde jóvenes emprendedores de startups se encuentran con business angels en busca de proyectos que financiar.

El pasado domingo por la tarde reunió a más de 800 periodistas de 54 países que se dieron cita en la Universitat de Barcelona para conocer los productos e innovaciones de un grupo de empresas tecnológicas que pagan entre 6.500 y 10.000 dólares por disponer de una mesa de exhibición en un evento de tan solo tres horas que les proporciona visibilidad ante la prensa internacional

Pero las dimensiones del MWC hacen que la agenda de eventos también sea de lo más variada. Showstoppers, por ejemplo, es uno de esos eventos colaterales que rodean al WMC y lo parasitan en el mejor de los sentidos. El pasado domingo por la tarde reunió a más de 800 periodistas de 54 países que se dieron cita en la Universitat de Barcelona para conocer los productos e innovaciones de un grupo de empresas tecnológicas que pagan entre 6.500 y 10.000 dólares por disponer de una mesa de exhibición en un evento de tan solo tres horas que les proporciona visibilidad ante la prensa internacional. El formato consiste en ofrecer un generoso catering y barra libre a los periodistas, que copa en mano participan en una especie de elevator pitch mediático que la empresa organizadora replica cada año en ferias tecnológicas de todo el mundo (CES, NAB, IFA…). Una fórmula similar propuso el MobileFocus Global, organizado por la empresa estadounidense PepCom Media, que proporciona a sus expositores (que pagan entre 5.500 y 11.000 dólares por participar) la presencia de más de 400 periodistas acreditados, y que consistió en una fiesta que se celebró en el hotel Fairmont Rey Juan Carlos I de 7 a 10 de la noche.

Algunos eventos tienen nombres tan explícitos como DrinkEntrepreneurs (más de 200 emprendedores que se reunieron para beber y debatir el martes por la tarde) a otras puede accederse pagando entradas. Algunas de ellas, como IoT Stars,  de entre 35 y 75 euros, y algunos de los eventos más exclusivos implican la adquisición de entradas con precios que pueden alcanzar fácilmente varios cientos de euros, incluyendo opíparos caterings y copas casi sin límite. Unos precios que, además de financiar el propio evento, sirven de filtro para alejar a curiosos, periodistas o nerds de bajos vuelos, y que según sus promotores garantizan que quienes allí se encuentren pertenezcan realmente a la elite de la industria.

Aún recuerdan en la ciudad fiestas como la que tuvo lugar en la edición de 2014, en la que Mark Zuckerberg y Jan Koum, creador de Whatsapp, celebraron por todo lo alto el acuerdo de compra de la aplicación de mensajería por la estratosférica cifra de 19.000 millones de dólares

Capítulo aparte merecen las fiestas corporativas celebradas por las grandes empresas del sector, desde Twitter o Facebook hasta Samsung, cuyos elevados costes se encuadran en sus presupuestos de relaciones públicas, y que sirven para obtener un impacto más eficaz y duradero hacia  partners y stakeholders. Eventos a los que solo se puede asistir bajo estricta invitación, y que a menudo quedan fuera del foco de los medios.

Aunque no siempre es así. Aún recuerdan en la ciudad fiestas como la que tuvo lugar en la edición de 2014, en la que Mark Zuckerberg y Jan Koum, creador de Whatsapp, celebraron por todo lo alto el acuerdo de compra de la aplicación de mensajería por la estratosférica cifra de 19.000 millones de dólares. Lo hicieron en la desaparecida sala Boujis de la calle Tuset, en una fiesta exclusiva que tenía que ser secreta y acabó siendo aireada por los medios, con la difusión de vídeos incluida. Y en la edición de 2016, Zuckerberg despidió su visita a la ciudad celebrando el cumpleaños de su mujer con amigos en el Cotton House Hotel. Entre ellos se encontraban Gerard Piqué y Shakira. Piqué lo tuiteó y Zuckerberg, lógicamente, lo publicó en Facebook.

Pero en las últimas ediciones del MWC la presencia de grandes magnates de la industria se ha visto reducida, ya que prefieren enviar a emisarios de apellidos menos rutilantes. La escasez de nombres estelares la compensan algunas firmas invitando a estrellas mediáticas, como en el caso de McLaren, que el martes 27 invitó al piloto Fernando Alonso a pronunciar una conferencia junto al director ejecutivo de la marca, Zack Brown, alrededor de la fusión de la F1 con la tecnología móvil. Una conferencia que tuvo un epílogo en la fiesta posterior que se alargó hasta altas horas en una localización secreta.

Fuera de las fiestas oficiales tienen lugar estos días encuentros de carácter más privado y de muy pequeño formato, donde también se celebran los acuerdos recién alcanzados o se cierran los flecos de los negocios diurnos. Los detalles de estas celebraciones no suelen trascender a la luz pública, y en algunos de ellos incluso se exige a los asistentes, en un requiebro ciertamente irónico, abandonar todos sus aparatos tecnológicos antes de acceder al recinto. El MWC se acerca a su conclusión en una edición que se perfila como la más exitosa hasta la fecha, y para muchos de sus asistentes la intensidad de estas jornadas también incluirá alguna resaca que, en el mejor de los casos, puede resultar productiva.

Las afterparties del MWC 2018 completan el frenético programa del evento

El off MWC 2018 llena la ciudad de fiestas y eventos paralelos que permiten a los asistentes relacionarse en un entorno lúdico y practicar la actividad de moda: el networking

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l Mobile World Congress -MWC 2018-, una de las mecas mundiales de las comunicaciones móviles, no puede obviar la importancia de las comunicaciones presenciales, las que no requieren de más tecnología que nuestros propios sentidos. La posibilidad de estrechar una mano y mirar a los ojos al interlocutor se revela como crucial incluso en un evento que vive de y por la tecnología, pero en el que el networking tiene un peso tan fundamental como el manoseado concepto de disrupción.

De manera análoga a lo que sucede con otros grandes eventos que acoge Barcelona (un buen ejemplo sería el festival musical Sónar y la miríada de actividades que se celebran a su alrededor, conocidas como off Sónar), el MWC genera durante los días que se celebra una apretadísima agenda de reuniones sociales paralelas y más o menos vinculadas a su programa oficial. Desde eventos institucionales a los que se asiste por estricta invitación y en los que la seguridad es extrema (como la cena inaugural para autoridades a la que asistió el Rey y que tanto ha dado que hablar estos días), hasta fiestas de las grandes multinacionales donde se reúne el who is who de los altos niveles de la industria. Algunas son patrocinadas por las grandes marcas que concurren a la feria y otras organizadas por promotores independientes, que aprovechan la concentración en la ciudad de las personas más influyentes de la industria a nivel global para generar contactos de manera presencial y en un entorno más relajado e informal que el de la propia feria.

La mayoría de los espacios más codiciados y mejor equipados de la ciudad están reservados para alguno de los múltiples eventos que, al caer la noche, prorrogan la febril actividad diurna y permiten que la formalidad del congreso se diluya entre copas, música y charlas distendidas que permiten a los asistentes una interacción más relajada y humana

Buena parte del impacto económico generado por los 108.000 asistentes al MWC (471 millones de euros y 13.000 empleos temporales según la organización) tiene que ver con estas actividades paralelas. Así, la Federació Catalana d’Associacions d’Activitats de Restauració i Musicals (Fecasarm) prevé una recaudación de 121 millones de euros por parte de los locales de restauración y ocio nocturno, un 4,5% más que en la edición anterior.

La mayoría de los espacios más codiciados y mejor equipados de la ciudad están reservados para alguno de los múltiples eventos que, al caer la noche, prorrogan la febril actividad diurna y permiten que la formalidad del congreso se diluya entre copas, música y charlas distendidas que permiten a los asistentes una interacción más relajada y humana. Reuniones sociales en las que aún se pone más en evidencia la falta de paridad entre los miembros de la comunidad tecnológica, con una mayoría abrumadora de presencia masculina. La comunidad es plural, sin embargo, y también da cabida a eventos tan específicos como el cóctel que tuvo lugar el pasado lunes para presentar la aplicación de la tecnología blockchain en beneficio de la comunidad LTGB, o reuniones dedicadas a la aún reducida comunidad de directoras creativas, como la que tendrá lugar esta tarde [por el jueves 1 de marzo] bajo el lema Ladies, Wine & Design.

 

FOUR YEARS FROM NOW (4YFN) GANA RELEVANCIA

El pujante peso de la plataforma Four Years From Now (4YFN), que reúne al ecosistema de startups, tiene su propio circuito de eventos, dedicados a poner en contacto a emprendedores del sector con inversores y empresas interesadas en apoyar proyectos incipientes. Son las llamadas startup pitchers, donde jóvenes emprendedores de startups se encuentran con business angels en busca de proyectos que financiar.

El pasado domingo por la tarde reunió a más de 800 periodistas de 54 países que se dieron cita en la Universitat de Barcelona para conocer los productos e innovaciones de un grupo de empresas tecnológicas que pagan entre 6.500 y 10.000 dólares por disponer de una mesa de exhibición en un evento de tan solo tres horas que les proporciona visibilidad ante la prensa internacional

Pero las dimensiones del MWC hacen que la agenda de eventos también sea de lo más variada. Showstoppers, por ejemplo, es uno de esos eventos colaterales que rodean al WMC y lo parasitan en el mejor de los sentidos. El pasado domingo por la tarde reunió a más de 800 periodistas de 54 países que se dieron cita en la Universitat de Barcelona para conocer los productos e innovaciones de un grupo de empresas tecnológicas que pagan entre 6.500 y 10.000 dólares por disponer de una mesa de exhibición en un evento de tan solo tres horas que les proporciona visibilidad ante la prensa internacional. El formato consiste en ofrecer un generoso catering y barra libre a los periodistas, que copa en mano participan en una especie de elevator pitch mediático que la empresa organizadora replica cada año en ferias tecnológicas de todo el mundo (CES, NAB, IFA…). Una fórmula similar propuso el MobileFocus Global, organizado por la empresa estadounidense PepCom Media, que proporciona a sus expositores (que pagan entre 5.500 y 11.000 dólares por participar) la presencia de más de 400 periodistas acreditados, y que consistió en una fiesta que se celebró en el hotel Fairmont Rey Juan Carlos I de 7 a 10 de la noche.

Algunos eventos tienen nombres tan explícitos como DrinkEntrepreneurs (más de 200 emprendedores que se reunieron para beber y debatir el martes por la tarde) a otras puede accederse pagando entradas. Algunas de ellas, como IoT Stars,  de entre 35 y 75 euros, y algunos de los eventos más exclusivos implican la adquisición de entradas con precios que pueden alcanzar fácilmente varios cientos de euros, incluyendo opíparos caterings y copas casi sin límite. Unos precios que, además de financiar el propio evento, sirven de filtro para alejar a curiosos, periodistas o nerds de bajos vuelos, y que según sus promotores garantizan que quienes allí se encuentren pertenezcan realmente a la elite de la industria.

Aún recuerdan en la ciudad fiestas como la que tuvo lugar en la edición de 2014, en la que Mark Zuckerberg y Jan Koum, creador de Whatsapp, celebraron por todo lo alto el acuerdo de compra de la aplicación de mensajería por la estratosférica cifra de 19.000 millones de dólares

Capítulo aparte merecen las fiestas corporativas celebradas por las grandes empresas del sector, desde Twitter o Facebook hasta Samsung, cuyos elevados costes se encuadran en sus presupuestos de relaciones públicas, y que sirven para obtener un impacto más eficaz y duradero hacia  partners y stakeholders. Eventos a los que solo se puede asistir bajo estricta invitación, y que a menudo quedan fuera del foco de los medios.

Aunque no siempre es así. Aún recuerdan en la ciudad fiestas como la que tuvo lugar en la edición de 2014, en la que Mark Zuckerberg y Jan Koum, creador de Whatsapp, celebraron por todo lo alto el acuerdo de compra de la aplicación de mensajería por la estratosférica cifra de 19.000 millones de dólares. Lo hicieron en la desaparecida sala Boujis de la calle Tuset, en una fiesta exclusiva que tenía que ser secreta y acabó siendo aireada por los medios, con la difusión de vídeos incluida. Y en la edición de 2016, Zuckerberg despidió su visita a la ciudad celebrando el cumpleaños de su mujer con amigos en el Cotton House Hotel. Entre ellos se encontraban Gerard Piqué y Shakira. Piqué lo tuiteó y Zuckerberg, lógicamente, lo publicó en Facebook.

Pero en las últimas ediciones del MWC la presencia de grandes magnates de la industria se ha visto reducida, ya que prefieren enviar a emisarios de apellidos menos rutilantes. La escasez de nombres estelares la compensan algunas firmas invitando a estrellas mediáticas, como en el caso de McLaren, que el martes 27 invitó al piloto Fernando Alonso a pronunciar una conferencia junto al director ejecutivo de la marca, Zack Brown, alrededor de la fusión de la F1 con la tecnología móvil. Una conferencia que tuvo un epílogo en la fiesta posterior que se alargó hasta altas horas en una localización secreta.

Fuera de las fiestas oficiales tienen lugar estos días encuentros de carácter más privado y de muy pequeño formato, donde también se celebran los acuerdos recién alcanzados o se cierran los flecos de los negocios diurnos. Los detalles de estas celebraciones no suelen trascender a la luz pública, y en algunos de ellos incluso se exige a los asistentes, en un requiebro ciertamente irónico, abandonar todos sus aparatos tecnológicos antes de acceder al recinto. El MWC se acerca a su conclusión en una edición que se perfila como la más exitosa hasta la fecha, y para muchos de sus asistentes la intensidad de estas jornadas también incluirá alguna resaca que, en el mejor de los casos, puede resultar productiva.