Demetrio Carceller, en la junta general de accionistas.

Damm prevé crecer un 60% en cinco años con adquisiciones y doblando las ventas internacionales

El grupo cervecero lanza un nuevo plan estratégico para el periodo 2022-2025 que prevé alcanzar unos ingresos de 2.000 millones de euros y multiplicar la presencia de la marca barcelonesa en el mercado exterior

Como cada mes de junio, la junta de accionistas de Damm ha dado luz verde a las cuentas del ejercicio anterior y ha puesto blanco sobre negro los objetivos estratégicos que se ha fijado la compañía para los próximos años. Lo más destacado es la puesta en marcha de un nuevo plan estratégico hasta 2025 orientado a situar por encima de los 2.000 millones de euros las ventas de la empresa, que además de operar en el negocio de la cerveza tiene filiales dedicadas a la producción de refrescos, agua mineral (Veri y Fuente Liviana),  batidos de chocolate (Cacaolat), café (Garriga), logística (Alfil, DDI, Pallex) y explotación de cadenas de restauración como Rodilla, Hamburguesa Nostra y Jamaica.

Damm logró superar por primera vez los 1.000 millones de facturación en 2016. Cuatro años después, la compañía presidida por Demetrio Carceller pone ahora rumbo hacia los 2.000 millones, después de cerrar 2020 con unos ingresos de 1.225 millones. Se trata de una cifra un 11,5% inferior a la de 2019 como consecuencia de la pandemia, que ha afectado con fuerza a la compañía, ya que las ventas de cerveza están muy ligadas al turismo y al sector de la hostelería. A pesar del recorte de ingresos y del esfuerzo excepcional derivado del impacto de coronavirus, Damm ha logrado es esquivar las pérdidas y ha obtenido un beneficio neto de 40,5 millones, un 66% menos respecto a las ganancias de 120 millones cosechadas en 2019.

Superar el umbral de los 2.000 millones en 2025 supondría un crecimiento del 60% respecto a las ventas de 2020 y del 44% respecto al último año antes del covid. Para lograrlo, Damm se apoyará en dos grandes palancas: la expansión en el mercado internacional y la adquisición de nuevas marcas que permitan ampliar su portafolio de productos. El grupo barcelonés lleva años buscando una gran adquisición, pero hasta ahora se le han escapado o ha dejado escapar las distintas oportunidades que ha analizado.

Damm empezó relativamente tarde su proceso de salida al mercado exterior, pero hoy ya se ha introducido en unos 130 países con el gancho de que es la única cerveza elaborada en Barcelona. La división internacional genera ya el 25% de la actividad del grupo y ahora con el nuevo plan estratégico se ha fijado el objetivo de duplicar esta cifra, con el foco puesto, especialmente, en el crecimiento en Asia, Latinoamérica y África.

La junta general de accionistas celebrada en la Antigua Fábrica Damm.

Según Carceller, el nuevo plan estratégico promoverá “una aceleración del crecimiento sostenible a partir de una apuesta clara por ampliar el número de mercados en los que opera Damm, el refuerzo y posicionamiento de las marcas y productos de la compañía y un aumento de la eficiencia”.

El grupo energético canario Disa y la familia Carceller son los principales accionistas de Damm, donde también controla una participación del 25% el grupo familiar alemán de alimentación Dr. Oetker. La empresa acaba de incrementar del 50% al 100% su participación en  Cacaolat y ha culminado también una inversión de 63 millones de euros en ampliar en un 45% la capacidad de producción de la fábrica de El Prat de Llobregat, hasta los 7,2 millones de hectolitros anuales. En total, Damm posee 16 fábricas y emplea a unas 4.700 personas.