“En la primera conversación que tuve con Salvador Illa, dije que a corto plazo la ciudad necesitaba seguridad; a medio, vivienda, y a largo, más metro”. Lo ha explicado el alcalde, Jaume Collboni, en el diálogo de Rethink BCN y la Societat Barcelonesa d’Estudis Econòmics i Socials (SBEES) de Foment del Treball. Para arrancar, el presidente de la patronal, Josep Sánchez Llibre, ha puesto el foco en la colaboración público-privada y en la necesidad de que haya más grúas para levantar vivienda en la ciudad, y más diálogo en la toma de decisiones como la de la tasa turística.
De la dimensión global a la escala más humana y local, el alcalde ha desgranado su visión para la Barcelona de 2035, que pasa por la escala metropolitana, con vivienda asequible, movilidad sostenible y oportunidades. Resumimos en seis apuntes las claves de Collboni para la ciudad del futuro.
El derecho a quedarse
El alcalde ha insistido en defender lo que describe como el derecho a quedarse a vivir en Barcelona. Y eso requiere dos elementos, según él: vivienda accesible, y oportunidades. A la vez, estas oportunidades deben traducirse en una prosperidad económica que debe dirigirse también a reducir las desigualdades, y “evitar que haya dos velocidades en la ciudad”, según el alcalde. “La ciudad es la gente”, ha resumido en el diálogo, conducido por la periodista Glòria Marin.Transformación de la ciudad
La Sagrera, la reforma de Montjuïc, grúas para viviendas nuevas en La Marina o la Zona Franca, el nuevo Clínic… La ciudad está en un momento de transformación que Collboni considera equiparable al que Barcelona vivió para los Juegos Olímpicos. Además, en esta transformación también emergen nuevos proyectos culturales, como el Thyssen, y ampliaciones como las del MNAC y la del Macba. “Estamos generando nuevos públicos".Esta transformación avanza a la vez que se gestiona la Barcelona más cotidiana, según el alcalde. “No concibo una ciudad que no se encargue de la escala humana y a la vez no sea capaz de imaginarse un proyecto de futuro”. Felipe Campos, consejero delegado de Aigües de Barcelona y director de Acción Social de Veolia, también lo ha remarcado al presentar el diálogo: “Barcelona está en un punto de inflexión”. En este punto, “el futuro no depende solo de los retos, sino de la capacidad de abordarlos”, ha puntualizado.
La vivienda y la tarea pendiente del 30%
La vivienda sigue siendo uno de los principales retos para la ciudad y, según Collboni, se puede afrontar de dos formas: dejándolo a merced de la ley del mercado, o interviniendo. “No me resigno a que en el centro de la ciudad o en el Eixample no puedan vivir familias, y por eso tenemos que intervenir”. El tope de los precios de alquiler va en esta dirección, mientras que sigue pendiente la reforma de la reserva del 30% de vivienda protegida en las nuevas promociones. “Es un obstáculo que reconozco que no hemos sido capaces de solventar” por falta de la mayoría suficiente en el Ayuntamiento (“de momento”).
De hecho, la reforma de ese 30% ha sido una de las demandas más claras que le ha lanzado el presidente de Foment del Treball y de la SBEES: será un “punto negativo" del mandato si no se logra acordar una reforma que facilite la promoción privada, según Sánchez Llibre.
La Barcelona en clave metropolitana
Para Collboni, Barcelona debe entenderse en su dimensión metropolitana de cinco millones de habitantes, con retos y oportunidades compartidas que deben afrontarse conjuntamente. Para ello, el también presidente del Área Metropolitana de Barcelona (AMB) ha recordado que se está trabajando en el nuevo plan metropolitano, para repensar la metrópolis de mediados del siglo XXI.La vicepresidenta de Foment, Mar Alarcón, ha incidido precisamente en esta dirección, a través de ámbitos como la vivienda, que “no es un reto global, sino un reto estructural profundamente metropolitano, y también europeo”. Y ha ido más allá: “No sólo hay que abordar la nueva escala de gobernanza, sino también la colaboración público-privada”.
El metro, hasta Mataró y Castelldefels
Para avanzar hacia esa metrópolis conectada, es clave la movilidad. “El transporte público tiene muy buena valoración en la ciudad; el problema es el área metropolitana”. Cada día entran y salen de la ciudad 400.000 vehículos, y deben potenciarse las alternativas en transporte público eficiente, rápido y económico. “El metro debería llegar a Mataró, y a Castelldefels. Es la forma de ligar una área metropolitana de verdad”, ha proclamado. Y se ha mostrado convencido de que, algún día, llegará: “No sé si lo veremos, pero llegará”.La regla de los tres tercios en turismo
En esa Barcelona del futuro que dibuja el alcalde, el turismo también juega un papel clave, en una economía que debe ser diversa y en la que sectores como el de las industrias creativas y la cultura deben ir ganando fuerza. Sin embargo, no todo vale en ese turismo: “El turismo masificado no nos conviene y no lo queremos, y tampoco lo quiere el turismo”. Así, la ciudad debe moverse hacia la regla de los tres tercios: un tercio de turismo familiar, un tercio de turismo cultural, y un tercio de turismo de negocios, según Collboni.Con todo ello, ¿hacia dónde va la Barcelona del futuro? “Hacia una ciudad más habitable, con más espacios verdes, con una movilidad más sostenible, una ciudad que garantice que quien quiera se pueda quedar, y una ciudad de disfrute desde el punto de vista del deporte y de la cultura”, como horizonte para 2035.
Añadir The New Barcelona Post como fuente preferida de Google de forma gratuita
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.