Si el momento que vive el teatro catalán se tuviera que representar encima de un escenario, la producción se convertiría, definitivamente, en una de muy exitosa y prolífica. Una producción que congregaría, como mínimo, a tres millones de espectadores. Esta es la cifra que, por segundo año consecutivo, han superado las salas barcelonesas, después de alcanzarla por primera vez durante la temporada anterior.
De hecho, las salas de la capital catalana no solo han revalidado su buena salud, sino que incluso han conseguido superar sus récords de asistencia y facturación. Lo han hecho con 3,1 millones de espectadores, un 4% más que durante la temporada anterior, y una recaudación de 94 millones de euros, incrementando en 1,8 millones de euros (un 2%) su facturación respecto al año 2024.
Estas cifras récord confirman que las salas barcelonesas viven uno de sus mejores momentos de la historia, ya que en solo cinco años han conseguido incrementar en más de medio millón los espectadores anuales a los teatros de Barcelona. Por segundo año consecutivo, además, las salas barcelonesas han logrado superar la histórica barrera de los tres millones de espectadores, superando con creces el récord de asistencia anterior, que se había fijado en 2,81 millones de asistentes durante la temporada 2011-2012.
El público ha aumentado en paralelo al incremento de espectáculos y funciones: durante esta temporada se han programado 13.179 funciones de 1.234 espectáculos. Asimismo, la ocupación de las salas de teatro también ha logrado otro récord histórico, con una media del 64%, a pesar de que en días determinas estas cifras han rozado el 90% de ocupación, como durante la jornada organizada por la Asociación de Empresas de Teatro de Cataluña (ADETCA) Cap Butaca Buida.
Producciones con sello catalán
“Aun así, lo más importante no es la cantidad de espectadores o de facturación, sino cómo hemos conseguido estas cifras: con un aumento de las salas de teatro de proximidad y apostando en la cartelera por la dramaturgia en catalán” ha defendido la presidenta de ADETCA, Isabel Vidal en un acto al Teatro Poliorama dónde ha hecho balance de la temporada 2024-2025.
Como ha recordado la presidenta de ADETCA, detrás de estos récords de asistencia y recaudación, se encuentran espectáculos, compañías y profesionales que han hecho posible revalidar estas buenas cifras. Compañías y productoras que, este año, mayoritariamente han apostado por la producción propia y las obras en catalán, que ha representado el idioma de un 39% de las producciones, frente al 34% de obras que se han representado en castellano.
En este sentido, la temporada ha estado protagonizada por el retorno definitivo de Mar i Cel, la última representación antes de la despedida definitiva a la histórica Dagoll Dagom. La historia de Blanca y Saïd ha conseguido emocionar y congregar más de 300.000 espectadores en el Teatro Victòria. También ha destacado el humor de Escape Room 2 —con dirección interpretación de Joel Joan— y el siempre sorprendente y diferente Improshow en Teatreneu, compañía que promete un espectáculo diferente a cada representación, gracias a las ideas y frases escritas por los espectadores.
Aun así, en esta temporada de éxito no solo han triunfado las grandes producciones, sino que también se ha registrado un aumento significativo de asistencia en las salas de menos de 200 localidades. Esta treintena de salas barcelonesas ha sumado 372.000 espectadores, un 28% más que durante el año anterior. La presidenta de ADETCA también ha celebrado que en los últimos dos años se hayan recuperado o se hayan iniciado los procesos para resucitar hasta ocho salas desaparecidas en Barcelona, como el el Teatre Capitol o el Teatre Arnau, ambas salas en proceso de rehabilitación para su futura reapertura.
Vidal ha destacado “el esfuerzo publicoprivado” para dar nueva vida a estas históricas salas desaparecidas, a pesar de que no ha desaprovechado la ocasión para reclamar en la Generalitat una mayor aportación en cultura y artes. Además de reclamar que el presupuesto en Cultura logre el 2%, Vidal también reclama que se reduzca la burocracia para las productoras y compañías y apueste por una ley de mecenazgo e incentivos fiscales para favorecer las producciones con sello catalán.
El humorista y presentador de la Gala Catalunya Aixeca el Teló, Jordi Oriol, también ha aprovechado esta ceremonia celebrada al Gran Teatre del Liceu para reclamar —ante las autoridades presentes, como el presidente de la Generalitat, Salvador Isla, o el Ministro de Cultura, Ernest Urtsaun— que el 2% del presupuesto de la Generalitat se invierta en Cultura, en vez de destinarse a otras áreas como la defensa.
La gala celebrada al Gran Teatro del Liceo, bajo el lema On tot és possible, ha servido para dar el pistoletazo de salida a una nueva temporada teatral que, esperan, incluso consiga superar estos nuevos récords. El acto, imprevisible y lleno de sorpresas, también ha servido como cata de presentación de la variedad y riqueza de las compañías y producciones catalanas, que alcanzan desde el teatro familiar con máscaras, títeres y renacuajos de Comediantes, la acrobacia aérea de Juan Carlos Panduro, hasta la emotividad de la música a través del violín de Marta Cardona o la voz de Magalí Sare, que ha estrenado durante la gala dos de los tres temas de su triple single Anunci.
La ceremonia también ha servido para recordar y reconocer la productora Bitò ---Mención honorífica Premio Catalunya de Teatro 2025---, de Josep Domènech i Salvador Sunyer, así como para animar a los espectadores a llenar, un año más, las salas de la capital catalana. “El público tiene ganas de asistir al teatro, que no solo se consolida como un espacio de goce y reflexión, sino también de convivencia”, ha afirmado la presidenta de ADETCA. Especialmente, ante una nueva temporada con “una cartelera impresionante”, en palabras de Vidal. Con todo, el objetivo de las salas barcelonesas, observando la tendencia positiva de los últimos años, no es conformarse sino aspirar además, confiando en superar este año la barrera de los 3,5 millones de espectadores.
Una nueva y exitosa temporada
La Gala Catalunya Aixeca el Telóha servido solo como una cata de las diferentes producciones entre las cuales podrá navegar y dejarse sorprender el espectador a las salas barcelonesas. Así como durante la gala, que ha aposat por el factor sorpresa, el Gran Teatro del Liceu, una de las salas que, año tras año, congrega un mayor número de espectadores, también quiere sorprender con la magia del imprevisible. La temporada, con un total de 116 funciones, contará con platos fuertes como Manon Lescaut de Àlex Ollé o el esperado debut de Lise Davidsen en Tristan und Isolde.
La magia también será uno de los elementos protagonistas de la cartelera de este año, con el esperado retorno del internacional Mago Pop a los escenarios de la capital catalana, en el Teatro Victòria después de triunfar en Broadway. El espectáculo de magia promete ser uno de los grandes platos fuertes de la nueva temporada, junto a producciones con sello catalán como el retorno en formato musical de la emblemática y coloreada La Cubana, que presenta su nueva producción L’amor venia amb taxi.
Después de cuatro décadas de trayectoria, la mítica y divertida compañía barcelonesa ha decidido volver a uno de los escenarios imprescindibles en sus inicios, el Teatro Romea, donde hicieron su primer espectáculo en 1986. No solo el Romea, sino todos los teatros del Grupo Focus —Romea, Condal, Goya y La Villarroel—, también han batido su propio récord de asistencia, con 517.000 espectadores, y quieren seguir seduciendo al público local. Lo harán con propuestas como la nueva versión del musical Germanes de Sang—otra de las producciones indispensables de la temporada—, u obras más oscuras como La mà, la comedia negra de Martin McDonagh dirigida por Pau Carrió.
La temporada no será solo un momento de humor y musicales —como el clásico Fantasma de la ópera que hasta febrero se instala al Tívoli—, sino también un momento de pausa y reflexión. Así, el Teatro Lliure nos invita a reflexionar sobre el mundo con obras como El barquero, dirigida por el propio director de la sala, Julio Manrique, y ambientada en la violencia de la Irlanda del Norte de los años 80. Una crítica social que también se instala en la nueva temporada del TNC, en este caso sobre las mujeres y su papel en el teatro y el mundo. La sala abrirá el año teatral con un oscuro espectáculo de danza de La Veronal, reforzando la danza como otro de los géneros por excelencia a las salas barcelonesas.
Pero las producciones no solo se concentrarán en las grandes salas, sino que escenarios como el del Teatre Texas también han preparado una temporada histórica y emotiva, que arranca con la reposición de El Principi d'Arquímedes, uno de los grandes éxitos internacionales del teatro catalán, traducido a una veintena de idiomas. Una variedad de salas y producciones, con obras para todos los gustos y edades, que quiere reafirmar el buen estado de salud del teatro catalán, logrando y superando récords año tras año.