Más de 200 millones de euros de ingresos, un beneficio de 59 millones y un “récord absoluto” de importaciones, en un equilibrio con las exportaciones situado en torno a los 720.000 contenedores. Son cifras con las que el Puerto de Barcelona ha cerrado 2025, durante el que más de 5,7 millones de pasajeros han pasado por la infraestructura; 2,3 de ellos, han visitado Barcelona, a través de un puerto que quiere seguir abriéndose a la ciudad.
Con estos resultados, el Puerto se prepara para un nuevo ciclo inversor, en el que se superarán los 300 millones destinados a mejorar la infraestructura en múltiples ángulos a lo largo de 2026. Sin embargo, el año ha empezado marcado por los cortes ferroviarios que condicionan la cotidianidad y la economía catalana desde hace dos semanas.
Pese a los cortes e incidencias que han bloqueado la circulación de trenes hacia el norte y limitan la dirección sur, el puerto no ha visto bloqueada su operativa, sino que ha recurrido al transporte por camión. “Ha habido capacidad suficiente del transporte vía camión, pero tenemos que disponer de un plan de contingencia ferroviario”, ha destacado el presidente del Puerto, José Alberto Carbonell.
Este plan de contingencia será clave no solo para la operativa del Puerto, sino para su reputación. “Primero hay que resolver la crisis; todavía no está resuelta, y lo estará cuando los trenes puedan salir en sus horarios comerciales habituales. Después, tendrá que venir el plan de contingencia. La reputación es fruto de una comunicación que explique qué ha pasado y que garantice que no vuelva a ocurrir”.
“Tenemos que hacer un plan de contingencia y demostrar a los clientes que esta situación no volverá a pasar”, ha remarcado Carbonell. Ahora, la previsión es que el túnel de Rubí pueda reabrirse el jueves, y que se pueda retomar la circulación por las vías de Gelida en horario restringido el lunes de la próxima semana, aún sin recuperar los horarios comerciales habituales.
Un horizonte de 300 millones de inversión
En paralelo, el Puerto avanza en el impulso de proyectos estratégicos con los que se adentra en un nuevo ciclo inversor, para el que ya se han licitado siete grandes proyectos que suman 332 millones de euros. “Y este año iniciamos nueve grandes proyectos por un importe de 338,7 millones”, ha destacado Carbonell. Las inversiones abarcan desde proyectos de infraestructura portuaria —como la remodelación del muelle de Ponent Nord y el refuerzo del dique de la bocana Nord—, así como de accesibilidad viaria y ferroviaria, además de iniciativas para seguir abriendo el puerto a la ciudad.
En esta apertura, empieza a tomar forma la que será la “herramienta fundamental” del Puerto para conectar con los ciudadanos: el Port Center. Ubicado en la planta baja del edificio del Portal de la Pau, las obras del inmueble terminarán en un par o tres de meses, y pronto se adjudicará el mobiliario y la tecnología del interior, desde el que se explicará el puerto y su impacto a los barceloneses. Como ha destacado Carbonell, también suman en este proceso de apertura iniciativas más allá de lo físico, como el Nadal al Port y las puertas abiertas en primavera, que ya se preparan para volver en su tercera edición en mayo.
Récord de importaciones y una “situación financiera saneada”
Todo ello, tras un 2025 en el que el resultado de explotación se ha situado en 47 millones de euros, un 6% menos que el año anterior, principalmente por un motivo: la operación de financiación de la nueva terminal de café, la Barcelona International Terminal (BIT), en la que el Puerto asume un tercio de los 30 millones de inversión que supondrá construirla —sin esta operación, el resultado habría sido de 57 millones, un 14% más que el año anterior—.El tráfico de mercancías es uno de los factores que suma en estos resultados. En 2025, ha vuelto a rozar las 70 toneladas: en concreto, han sido 69,5, prácticamente las mismas que en 2024. La cifra se ha mantenido con menos contenedores, pero más llenos, y con un “récord absoluto” en importación, como ha detallado el director general del Puerto, Àlex Garcia.
Tanto es así que en 2025 las importaciones aumentaron un 4%, un incremento con el que se superaron los 719.000 contenedores. Al otro lado, se exportaron 721.000 contenedores, en un “equilibrio” en el que China es la gran protagonista. De hecho, China, Estados Unidos y Turquía son, un año más, los principales socios comerciales del puerto —China destaca con una cuota de mercado del 28%, mientras que Estados Unidos y Turquía le siguen con unos alejados 6% y 5%---.
En este contexto, el Puerto ha vuelto a situarse como el principal contribuyente al sistema portuario estatal, con 14,6 millones de euros. No es una cifra menor, y es que representa un 45% más que el segundo. Todo ello, en una “situación financiera saneada”, según la subdirectora general de Finanzas, Gestión Corporativa y Estrategia del Puerto, Míriam Alaminos: 88 millones de endeudamiento bancario —18 menos que el año anterior— y un saldo de tesorería de 365 millones, en una situación financiera clave para avanzar en los proyectos estratégicos del Puerto.