El calor aprieta, pero la velocidad de aperturas en Barcelona no quita el pie del acelerador. Estamos pensando en sol, terraza, playas y arroces delante del mar. Pero antes, hacemos un repaso a lo bueno y mejor que ha abierto este mayo/junio en la ciudad porque, si nos quedamos por aquí algunas semanas más antes de coger las vacaciones, lo necesitaremos. Lugares para redescubrir la tapa en una barra de mercado, otros para una cena romántica con buena música y mejor coctelería, incluso lugares alejados del siempre ajetreado Eixample que, con un servicio de sala impecable y platos tradicionales para compartir, nos enseñan que también pasan cosas sorprendentes en barrios modestos de la capital.
Casa Platos: sintonía en copa
Gràcia es siempre una zona de Barcelona en ebullición, y es aquí donde acaba de abrir el primer restaurante & coctelería Hi-Fi de Barcelona: Casa Platos (calle de la Fraternitat, 37, Gràcia). Un concepto por ahora inédito en la ciudad, impulsado por Ot Salvans y Víctor Martínez, responsables también de Manda Huevos (Travessera de les Corts, 277). El local es ya una de las aperturas más sonadas de la ciudad entre los amantes de la música. Hay swing, jazz, soul y mucho rock & roll en su hilo musical y en sus mesas se desliza una propuesta japo-mediterránea a la que acompaña una coctelería fina.
El concepto nace de los míticos listening bars japoneses. En el Tokio de los años 50, muchos melómanos no podían permitirse equipos de sonido de alta fidelidad ni colecciones de vinilos propias. Así nacieron espacios donde la música se sentía con la misma reverencia con la que se contempla una obra de arte: sonido impecable, volumen amable, atmósfera íntima y atención absoluta al detalle. Décadas después, los Hi-Fi Bars se han convertido en tendencia en ciudades como Nueva York, Londres o París. Pero Casa Platos va un paso más allá. "Ya hay cafeterías y coctelerías Hi-Fi. Entonces pensamos: ¿por qué no un restaurante Hi-Fi?", explican sus fundadores.

El resultado es un espacio tremendamente cozy, contemporáneo, en línea con la tendencia del quiet luxury aplicado a los detalles. La experiencia sonora acompaña —sin invadir— una experiencia gastronómica con entidad. Pruebe el Wellington de pichón —el ave macera varias horas y tiene una textura mantecosa sublime—, el crudo de hamachi, ponzu de maíz, aceite de chile fermentado y polvo helado de sake kasu o los suaves fideos de calamar con su pil-pil de jamón ibérico, anguila ahumada (marbonara) y caviar.
Un equipo de sonido profesional cuidadosamente instalado permite sentir cada matiz musical con nitidez y profundidad incluso a volumen moderado. Aquí la música envuelve; no atropella. Jazz, soul, funk, rock, sesiones de DJ y próximamente open decks convivirán en un espacio pensado para disfrutar poco a poco.

Finca Nebot: una finca colonial en el Poblenou
En una zona que es como el Manchester de Barcelona, los indianos después de volver de Latinoamérica se hicieron las casitas de vuelta a la ciudad de Barcelona. La casa que acoge el nuevo Finca Nebot (calle de Pujades, 133, Sant Martí) rescata este espíritu colonial y defiende una cocina catalana y tradicional reconocible. Los chefs Alfredo Samaniego (chef ejecutivo) y Josué Dávila de León han buscado inspiración más allá de los recuerdos de sus propias familias, fijándose en las recetas de la Marquesa de Parabere, el chef Josep Rondissoni (mentor de tantos chefs) o La Teca de Ignasi Domènech, por poner algunos ejemplos, auténticos tótems de la cocina catalana moderna.
Bajo el sello del popular grupo No hay mañana, el nuevo local no se escapa a algunos hits de los otros restaurantes. En el apartado de entrantes destacan las estupendas ostras bañadas en una crema de ajoblanco. Adelaida y Rafa le asistirán en sala con esa soltura propia de la gente que disfruta de verdad con su oficio (se nota en la atención a los detalles y se agradece). Los huevos mimosa, coronados con huevos de salmón encima, son un peaje necesario para esta cocina de la abuela que aquí encontramos en una expresión más sibarita. Al mollete de tinta de calamar relleno de calamares quizás le falta algo más de textura, pequeños detalles para un lugar que acaba de abrir y ya es vox populi.

Entre los platos de toda la vida, probad el sabroso arroz con setas y butifarra (para dos) y los fideos a la cazuela. Os harán soñar con las comidas de domingo en casa de vuestros padres. Entre los segundos, es muy recomendable pedir la lubina a la sal flameada delante del cliente: "Solo compramos un número limitado de piezas -detalla Rafa-, y cuando se acaban. Se acaban". El flan de postre servido en copa metálica como postre y su guinda también hablan de aquellas sobremesas familiares donde lo importante era la compañía.

Sergio y Javier Torres montan su propia parada en el Mercado de Santa Caterina
Los chefs Sergio y Javier Torres abren su segundo proyecto conjunto en Pantea Group. Tras el éxito de Eldelmar, ubicado en el Balcón Gastronómico del Port Olímpic de Barcelona, los chefs Torres dan el salto con su propia parada en el icónico mercado del Born: Parada Torres (Mercado de Santa Caterina – Parada Torres, Av. de Francesc Cambó, 16, Ciutat Vella). Un local de cristal de 440 metros cuadrados para 150 comensales que está presidido por un gran puesto de mercado rodeado de una barra. Lo mejor es sentarse y dejarse aconsejar. Los platos, todos sencillos y con producto fresco, rinden con él homenaje a la cocina de mercado y a la abuela Catalina en la misma zona donde ella trabajó y donde los llevaba de pequeños.

Brillan platos como los champiñones al ajo, las gambas blancas de lonja con un suave rebozado, la ensaladilla rusa con lubina Aquanaria en escabeche o la tortilla de patatas en ración individual. En muchas de las propuestas el producto fresco se pasa por la brasa o la plancha, vuelta y vuelta, con empaquetado tradicional y recetas contemporáneas. “Este es un lugar para no complicarse la vida” -dice con una sonrisa Sergio Torres-, un lugar donde disfrutar con un simple pepito de ternera —este con tapenade de tomate seco y mayonesa trufada acompañado de patatas fritas—.”
Inspirado en los mercados de siempre y en la cocina que aprendieron de su abuela, Parada Torres incorpora los macarrones a la Cardenal con una receta que hacía el hermano pequeño del clan Torres cuando eran estudiantes “con todo tipo de restos de carnes que andaban por la nevera”, nos detallan ambos chefs. Es un espacio cercano, vivo y abierto al barrio, que “vende” la tradición catalana y la cocina al momento a turistas curiosos o a barceloneses que bajan al Born. Por suerte y desde el día mismo de su apertura el restaurante está lleno a rebosar y las cervezas Àguila bien frías pasan por las mesas.

Los dueños de Oxte desembarcan en Barcelona
Se llamará Papalote y está previsto que abra puertas a finales de junio en la parte alta de la Avenida Diagonal, cerca de la Plaza Francesc Macià, pero ya podemos contarte que será una de las aperturas más sonadas en esta parte del Eixample. Los chefs Kike Casarubias (de Toluca, justo en el centro de México) y Mon Estrada (de Acapulco) son pareja y propietarios del popular restaurante Oxte, en París, un local con una estrella Michelin que hermana la cocina de Francia y México en el mismo plato. El nuevo local de la pareja promete traernos hasta Barcelona una propuesta que ha convencido a los gourmets y entendidos del país galo.



