El mundo actual vive un momento de disrupción total, en el que la tecnología es cada vez más precisa, rápida e inteligente. En un mercado donde la innovación marca los pasos a seguir, es difícil mantenerse a flote con una tecnología de préstamo. Del mismo modo que acaba siendo "peligroso" que un país dependa de los avances de sus vecinos y no tenga ninguna capacidad de defenderse con herramientas propias. Estas son las principales conclusiones que ha puesto sobre la mesa el presidente de Telefónica, Marc Murtra en su encuentro con empresarios en la patronal Foment del Treball. El alto cargo de la compañía de telecomunicaciones reivindica la necesidad de una industria de defensa propia, capacitada y "sin ningún tipo de complejo" y asegura que las empresas catalanas tienen una “oportunidad” en este ámbito.
Marc Murtra es el presidente ejecutivo de Telefónica desde 2025 y su visión para la compañía es hacerla grande. Según comenta, el mundo está cambiando y cada vez se necesitan más empresas "de gran escala" para realizar las inversiones necesarias en tecnología puntera. Ahora bien, el empresario había dirigido la conocida multinacional española de tecnología de defensa, Indra. Es por ello que sus convicciones sobre el sector de defensa dentro de países democráticos es clara. Para él, la defensa ha sido clave para que las democracias ganen guerras: "Rusia no ha ganado la guerra de Ucrania" y reivindica que la inversión en defensa debe seguir aumentando, no solo por los posibles conflictos a los que se pueda enfrentar el mundo, sino porque una parte importante de los avances tecnológicos tienen su origen en la investigación de tecnología de defensa.
En Catalunya ve una clara oportunidad para los empresarios en la defensa y reconoce que la historia ha enseñado que "aquellas cosas que se construyen en un lugar, se suelen quedar". En este sentido, el empresario deja claro que toda aquella industria que se cree en Catalunya la convertirá en un eje importante de la transformación tecnológica europea. Asimismo, el directivo catalán expresa la necesidad de que todos los países democráticos cuenten con una industria de defensa sólida y señala que disponer de una política de defensa eficaz pasa necesariamente por desarrollar tecnología y capacidades industriales propias. Por ello, anima a sus compañeros empresarios a que pidan el crecimiento de este sector y a hacer que Catalunya se convierta en una pieza clave del cambio europeo o incluso mundial. "Esto pasa una vez cada 30, 40, 50 años", concreta Murtra quien añade que se deben "construir muchas cosas en el territorio". Una opinión que también comparte Josep Sánchez Llibre, presidente de Foment quien lamenta que hasta ahora Catalunya haya "vivido de espaldas" a la industria de defensa y apuesta por revertir esta dinámica a través del empresariado catalán.
Más autonomía europea
Más allá de su plan para Catalunya, Murtra también deja claro que sus posiciones sobre la defensa van ligadas a la necesidad de más autonomía tecnológica por parte de Europa. El directivo de Telefónica recuerda que es "muy peligroso" que Europa dependa de tecnologías críticas de Estados Unidos o de China y relaciona esta dependencia con fragilidad y con menos capacidad de respuesta ante ciberataques y ataques híbridos, como el sufrido en el aeropuerto británico de Heathrow hace dos años y el intento de atentado contra el aeropuerto de Leipzig, este agosto. Tal como comenta el presidente de Telefónica, en un mundo en que la tecnología es cada vez más potente, Europa debe "tener una estrategia e industria propia".
"Aquellas cosas que se construyen en un lugar, se suelen quedar"
Estas reclamaciones que hace Murtra pasan —según el experto— por tener empresas muy grandes con un alto poder de inversión, ya que la creación de nueva tecnología es muy cara y tiene "un alto riesgo". Para él, Telefónica jugará un papel clave en este nuevo mundo de grandes empresas y cree que Europa debe modificar la regulación para que estos grandes agentes dispuestos a arriesgarse para conseguir avances punteros puedan existir. Una premisa que la Comisión Europea ya ha tenido en cuenta y que se puede ver en el cambio introducido en sus directrices sobre operaciones de concentración que facilitará que las empresas ganen escala. "Es un proceso que no se producirá en los próximos seis o doce meses, pero está en marcha", explica Murtra.
El papel de Telefónica en el mundo
La entrada de Murtra en Telefónica en 2025 fue el principio de una serie de cambios impulsados por el consejo administrativo del catalán. El objetivo es convertir la empresa en uno de estos grandes líderes multidisciplinares del mundo. En primera instancia, Telefónica quiere seguir trabajando como operador de telecomunicaciones, pero con cada vez más envergadura y poder de inversión para crear más herramientas tecnológicas punteras. Según Murtra, el movimiento de la compañía encaja perfectamente con esta transformación mundial, ya que las Telcos serán clave especialmente en ámbitos como el mando, el control y las comunicaciones.
Telefónica —según el presidente ejecutivo— atraviesa un proceso de transformación integral para ganar competitividad, que se basa en decisiones como la salida de países, los ajustes de plantilla en España, en los servicios corporativos y en Alemania, una nueva política de asignación de capital, la renovación del equipo directivo y una estrategia renovada. El directivo define este proceso como una palingenesia, es decir, la necesidad de cambiar lo que no funciona y potenciar lo que se quiere hacer. Murtra quiere formar parte del cambio del mundo y reconoce que hay dos papeles en cualquier revolución: "Nosotros queremos ser agentes no testigos". El presidente ejecutivo de Telefónica quiere hacer que las cosas pasen y pide a sus compañeros empresarios en la sala que hagan lo mismo: "Tenemos que formar parte del cambio", concluye.
