Diego Guri, Pere Navarro y Eva Menor, en el BNEW Economic Zones.

Hacia el primer gran centro de comercio electrónico en el Mediterráneo

El comercio electrónico será la próxima gran apuesta del Consorci de la Zona Franca de Barcelona (CZFB), que trabajará con el objetivo de atraer a “las empresas del futuro” y paliar, así la marcha de Nissan. En concreto, busca convertirse en un gran centro de 'e-commerce' en el que las pequeñas empresas puedan integrar sus servicios para distribuirlos al resto del mundo.
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urante el panel Barcelona, presente y futuro, dentro de la Barcelona New Economy Week (BNEW), Pere Navarro, delegado especial del estado en el CZFB, ha instado a potenciar la colaboración público-privada para analizar “qué significa el e-commerce a la hora de planificar la ciudad” y cómo se podría integrar en la metrópolis de una forma sostenible y manteniendo los comercios abiertos como lugar de encuentro.

Aunque la crisis del Covid-19 ha servido para incrementar el uso del comercio electrónico, Diego Guri, subdirector general de la Asociación de las Empresas Industriales Internacionalizadas (AMEC), ha asegurado que todavía se trata de “un modelo comercial incipiente”. De hecho, el 86% de las compras online se centran en servicios como viajes, ocio o cultura, mientras que solo el 14% responden a bienes y, de ellos, la “inmensa mayoría” están relacionados con la moda. Guri ha asegurado que todavía quedan pendientes desafíos como la atención continuada al cliente o el movimiento internacional de la mercancía a los que, sobre todo las pequeñas empresas, no pueden hacer frente.

En la misma línea se ha expresado Martín Gustavo Ibarra, presidente de la consultoría colombiana Araújo Ibarra, que afirmaba que “en tres años, un tercio del comercio exterior será online”, por lo que crear una “e-zone” que aúne servicios de e-commerce en la Zona Franca es una idea positiva.

De esta forma, las pymes podrán contar con un hub que integre los distintos servicios que necesitan para funcionar como comercios online, desde la paquetería hasta la inclusión de un call center o la distribución de la mano del puerto y el aeropuerto de Barcelona. Según Navarro, la idea es avanzar hacia una digitalización que explore “nuevas formas de producción” y convierta a la Zona Franca en “una fábrica de oportunidades”.

Precisamente, este gran centro de e-commerce es una de las propuestas llamadas a ocupar el espacio que dejará Nissan tras su marcha a finales del año que viene. Existen varias opciones sobre la mesa, todas ellas dirigidas a desarrollar “una nueva economía basada en la tecnología y la sostenibilidad que no deje a nadie atrás”, tal y como ha afirmado Eva Menor, diputada del área de desarrollo económico, turismo y comercio de la Diputación de Barcelona. Tanto ella como Navarro han insistido en la importancia de formar a los jóvenes en nuevas profesiones que ayuden a guiar a Barcelona y a la Zona Franca hacia un nuevo presente y futuro industrial.