GRÚAS EN LA ZONA DE LA PLAÇA DE LES GLÒRIES. ©LAURA GUERRERO

El [email protected] concentra casi la mitad de las grúas de Barcelona

El sector de la construcción ha mantenido el pulso este 2020 en Barcelona, en un año marcado por la crisis del coronavirus. Las obras no han desaparecido y se continúan concentrando en el distrito de Sant Martí, donde el [email protected] protagoniza e impulsa este desarrollo. Un éxito que la consultora CBRE cree que se tiene que equilibrar con más viviendas, para evitar la polarización y garantizar que la ciudad sigue siendo atractiva para el talento internacional.
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as grúas, el elemento más visible de una gran obra, han aumentado un 21% en Barcelona respecto al 2019, hasta llegar a un total de 134 máquinas presentes en la ciudad. El distrito de Sant Martí, donde se encuentra la zona del [email protected], continúa liderando la clasificación, con el 43% del total. Y no para de crecer: el distrito ha sumado 32 grúas en el último año y tiene ya casi 60.

Sant Martí también está al frente del número de proyectos que se están haciendo, una treintena más que hace un año. Así se expone en la cuarta edición del informe ‘Barcelona desde el cielo’ de la consultora CBRE, donde se destaca que la construcción aún no ha asimilado el efecto de la crisis del coronavirus, teniendo en cuenta que se trata de un sector caracterizado por periodos de desarrollo largos, con muchos procesos de por medio desde que se arranca una obra hasta que se acaba entregando.

En Sant Martí, los proyectos en construcción este 2020 se han repartido entre los residenciales y los destinados a oficinas. El equilibrio entre estos usos es una de las cuestiones pendientes para resolver en el distrito, donde el impulso del [email protected] ha llevado a una gran concentración de empresas, universidades y centros de investigación.

En la presentación del informe, el director de la oficina de CBRE Barcelona, Xavi Güell, ha indicado que uno de los “puntos débiles” en la concepción del [email protected] es la falta de proporcionalidad entre viviendas y oficinas. Pese a su éxito, con la dinamización de una zona de la ciudad completamente olvidada, Güell ha expuesto que corregir este desequilibrio puede tener un efecto positivo para el conjunto del distrito, especialmente, si las administraciones acaban tomando las decisiones óptimas para hacerlo.

En Barcelona hay ahora unas 134 grúas.

Según Güell, el futuro del [email protected] se enmarca en la tendencia global que se ha acelerado a raíz de la crisis de la Covid-19: el protagonismo de las ciudades en la toma de decisiones. Para él, el actual panorama ha llevado a “la era de la revolución de las ciudades”, en la que las urbes han tomado el poder y la fuerza que antes tenían los estados. “Se ha iniciado una nueva carrera donde las ciudades competirán en un nuevo escenario, sobre todo, para poder atraer talento. Y atraerlo no es fácil, hay muchas variables en juego y como se redefinen y redibujan las ciudades en el nuevo contexto hará que lideren o no”, ha sostenido.

Proyectos de construcción en el sector de oficinas este 2020, concentrados en el distrito de Sant Martí.

En esta ecuación, el equilibrio de usos en el [email protected] es clave, para evitar que las desigualdades vayan a más. “En una zona que está muy polarizada, donde hay muchísima concentración de oficinas, siempre es bueno poder equilibrarlo con más residencial”, ha enfatizado. A pesar de todo esto, ha asegurado que Barcelona tiene un “muy buen ADN” para salir bien posicionada en este contexto poscoronavirus, ofreciendo una calidad de vida que pocas ciudades del mundo tienen.

La crisis del coronavirus también puede influir en la evolución del sector de las oficinas en la ciudad, donde en los próximos años se entregarán 365.000 metros cuadrados de nueva superficie, con Sant Martí volviendo a liderar el ránking. CBRE cree que estos proyectos se pueden dilatar en el tiempo por la Covid-19, dejando atrás las operaciones de prealquiler que se habían visto en los últimos años. En este sentido, Güell ha señalado que nos podemos encaminar a una absorción “más orgánica y aseada” de estos nuevos edificios.