397 kilómetros para explicar Cataluya al mundo

Autoridades en la presentación del Gran Depart
Autoridades en la presentación del Gran Depart

De la Sagrada Família a los viñedos del Penedès y a las montañas de la Cerdanya, el Tour de Francia pedaleará desde el Mediterráneo hasta el Pirineo en una edición en la que Barcelona y Catalunya se proponen organizar el mejor Grand Départ de la historia

(Redactora)
13 de enero de 2026

Tres días, 60 municipios, 12 comarcas, 200 ciclistas, 397 kilómetros. El Tour de Francia pedaleará en Catalunya no solo con el Grand Départ en Barcelona, sino que la atravesará desde el Mediterráneo tarraconense hasta el Pirineo, en tres etapas durante las que Catalunya aspira a ser más que un escenario deportivo, y convertir la competición en una oportunidad de ofrecer un relato en movimiento.

Este relato quiere ser, además, duradero; que los ciclistas pasen de largo, pero que perdure en forma de legado, tanto económico como también social, de fomento del deporte, cohesión territorial, de promoción de la salud y del medio ambiente. Así, Barcelona vuelve a jugar con su fórmula ya habitual ante los eventos deportivos internacionales: demostrar su capacidad para acogerlos y buscar ir más allá de la mera competición.

“Catalunya ha demostrado la capacidad, el conocimiento y los valores para transformar los grandes eventos deportivos en algo más: en prosperidad y valores”, ha defendido el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, en un acto junto a alcaldes y alcaldesas de los 60 municipios que verán pasar el Tour de Francia, congregados en el Palau de Pedralbes ya con la cuenta atrás para la cita en marcha.

Después de la gran salida para una primera etapa desde la playa de Barcelona el 4 de julio, la siguiente jornada empezará en Tarragona, desde donde irá resiguiendo la costa hasta adentrarse en el interior antes de volver a entrar a Barcelona para hacer un circuito por Montjuïc hasta llegar a la meta ante el Estadi Olímpic.

Barcelona como capital de país

La tercera etapa, el 6 de julio, saldrá de Granollers y acabará ya en Francia, en les Angles, pasando por la collada de Toses. Así, el Tour de Francia no solo impactará en la capital catalana, sino que se extenderá por el territorio como elemento de cohesión. “Barcelona sabe ejercer de capital en favor de toda Catalunya”, ha reivindicado Illa, al igual que el alcalde, Jaume Collboni: “Como capital, Barcelona tenía que compartir con el conjunto del país un evento como este”.

“Será un evento muy democrático y muy repartido”, ha añadido Collboni, que ha destacado que no solo estará descentralizado en Catalunya, sino también en Barcelona, donde transcurrirá “por barrios y plazas en las que pocas veces pasan eventos internacionales”. Sin embargo, no dejará de pasar por grandes iconos de la ciudad, entre los que la Sagrada Família desempeñará un papel destacado, coincidiendo con el centenario de la muerte de Gaudí y con la culminación de la Torre de Jesús.

Jaume Collboni en la presentación del Grand Depart

Jaume Collboni en la presentación del Grand Départ.

El templo será también protagonista de la presentación de los equipos, que se hará con una cita dinámica que recorrerá la avenida Gaudí desde otro icono barcelonés, el recinto del Hospital de Sant Pau. El recorrido, la búsqueda del legado y la distribución territorial son ingredientes con los que Barcelona quiere organizar “el mejor Grand Départ de la historia”, como ha proclamado el conseller de Deportes, Berni Álvarez.

Y que Barcelona acoja su Grand Départ no es casualidad ni fruto del azar. Al contrario, según Collboni: “Ha sido una historia colectiva de éxito y de amor, que perseguíamos desde hace tiempo”, para que la ciudad acogiera por primera vez la gran salida del Tour.

Confianza, deporte y ADN europeo

Los motivos para haberlo logrado son muchos, pero Illa los ha focalizado en tres: “El mundo confía en Catalunya” y en su capacidad organizativa de grandes eventos; “Catalunya es un país deportista” con una sociedad activa, y “Catalunya y el Tour comparten un mismo ADN” en cuanto a valores europeos. “200 ciclistas de decenas de nacionalidades en nuestras carreteras se convierten en un espejo de diversidad, de esfuerzo y de espíritu de superación. Son rasgos que identifican nuestro continente, y también a Catalunya”, ha recalcado el presidente de la Generalitat.

Salvador Illa en la presentación del Grand Depart

Salvador Illa ha ensalzado Barcelona como una ciudad confiable a nivel internacional.

Esta imagen se verá por más de 150 millones de espectadores solo en Europa, y se retransmitirá en más de 190 países, lo que convierte el tour en un “escaparate maravilloso”, según el concejal de Deportes de Barcelona, David Escudé, otra de las figuras clave para llevar el Grand Départ a Barcelona. “No habrá en 2026 otro evento de esta magnitud”, ha recalcado junto a los alcaldes de Tarragona, Rubén Viñuales, y de Granollers, Alba Barnusell, que han calificado de histórica la cita deportiva en sus ciudades.

Presentación del Grand Depart

El conseller Berni Álvarez, el concejal David Escudé y los alcaldes Rubén Viñuales y Alba Barnusell.

En todas ellas, los alcaldes llaman a convertir el paso de la competición en una gran cita ciudadana, con el objetivo de que el Tour no se viva solo desde la carretera, sino también desde sus márgenes y desde las calles y plazas, convocando a familias y aficionados en una cita deportiva colectiva. Porque cuando el pelotón se ponga en marcha, lo que estará en juego no será solo el inicio de la carrera, sino la oportunidad del territorio de reconocerse y mostrarse tal como es. Durante tres días, Catalunya se explicará al mundo a ritmo de pedal, enlazando paisaje, ciudad y vida cotidiana en un relato compartido que aspira a no agotarse en la meta, sino a dejar huella más allá del último kilómetro.

Sobre el autor

Anna Badia López
Anna Badia López

Redactora

Ver biografía