La recuperación del Teatre Principal ya no solo tiene un plan, sino también la financiación necesaria para que pueda reabrir sus puertas en otoño de 2028. La promotora del proyecto, Atir Hospitality, ha cerrado una estructura financiera de 42,5 millones de euros junto a familias empresarias y a la gestora con sede en Madrid Buenavista Equity Partners. El acuerdo permitirá transformar no solo el edificio histórico, sino también la Rambla y su vertiente más cultural.
La operación combina una ampliación de capital de 21,5 millones de euros, suscrita por Atir Hospitality y once familias empresarias, y otros 21 millones de euros de financiación senior aportados por la gestora, a través de su fondo Buenavista NextGen Urbano, financiado por la UE. De la ampliación de capital, 14,5 millones proceden de estas once familias empresarias —nueve catalanas, y dos del Levante—, en una operación estructurada por Banca March, mientras que Atir Hospitality aporta otros siete millones de recursos propios.
"El cierre de esta operación supone un hito decisivo para el proyecto y confirma la confianza que despierta entre inversores institucionales y privados", ha defendido José María Trénor, fundador y consejero delegado de Atir Hospitality. Para él, recuperar el Principal significa "devolver a Barcelona una parte esencial de su patrimonio cultural" y abrir una nueva etapa para un espacio que aspira nuevamente a convertirse en un referente de la vida cultural de la ciudad.
Como explicaba Trénor en una visita al Principal pocos días atrás, llevaba siete años detrás del antiguo teatro. Empresario vinculado hasta ahora al mundo de los hoteles, Trénor exploró formas diversas de recuperar el espacio —picando a la puerta incluso del Cirque du Soleil—, hasta que se lanzó a su rehabilitación para devolver protagonismo cultural al edificio.
Ahora, el Principal ha dejado de ser una promesa para convertirse en una obra en marcha, con calendario y con financiación asegurada. Tras décadas de intentos frustrados, cambios de propietarios y proyectos que no llegaron a materializarse, la rehabilitación integral del equipamiento ya empieza a avanzar.
Eso traerá implicaciones para la Rambla, y para toda la ciudad. Su recuperación representa una de las mayores intervenciones patrimoniales en marcha en Barcelona. El proyecto, que actuará sobre más de 10.000 metros cuadrados, generará un nuevo polo cultural que invitará a los barceloneses hasta el tramo de la Rambla más cercano al mar. En paralelo a la rehabilitación del edificio, también avanza la reforma de la avenida, que terminará el próximo febrero.

Para dinamizar la Rambla, se requiere más que la reforma, y es ahí donde serán clave proyectos como el del Principal, que facilitará la transformación del paseo en un eje cultural que atraiga a los barceloneses hasta el paseo más universal de la ciudad. A pocos metros se estará estrenando también en 2028 el centro de arte digital en la antigua Foneria de Canons, otra de las piezas llamadas a transformar la parte baja de la avenida.
Dentro del Principal, las obras, iniciadas a principios de este año, están avanzando según el calendario previsto. Si se cumplen los plazos, Barcelona recuperará en otoño de 2028 el antiguo teatro, incorporando además nuevos espacios y usos adaptados a la Barcelona del siglo XXI. Porque la historia del Principal nunca ha sido solo la historia de un teatro, sino que ha sido un reflejo de la Rambla y, en cierta medida, de la propia Barcelona. Durante años ha simbolizado las dificultades para rescatar algunos de los grandes iconos patrimoniales de la ciudad; ahora, con las obras en marcha y la financiación garantizada, encarna la capacidad de reconvertir un edificio en desuso en un nuevo motor cultural para la ciudad.


