Una semana para contagiar la pasión por la lectura en catalán

Paradeta de La Setmana del Llibre en Català
Paradeta de La Setmana del Llibre en Català

Tras cerrar 2024 como el mejor año de la historia para el sector editorial catalán, lectores y autores se reúnen, hasta el 28 de septiembre, en La Setmana del Llibre en Català, que celebra este año su mayor edición con la previsión de superar los 100.000 asistentes.

(Redactora en The New Barcelona Post)
26 de septiembre de 2025

Espacio de lectura y calma. De detenerse a seleccionar cuidadosamente cuál será la siguiente lectura, sin prisas y sin tener que acabar juzgando (y eligiendo) un libro por su portada. De descubrir las últimas novedades editoriales para acercarlas a las bibliotecas municipales y llenar las carretillas de nuevas propuestas. De reencuentros entre lectores y aquellos autores que tan bien conocen a través de sus palabras. Pero también un espacio de reivindicación del apasionante hábito que supone lectura y de la diversidad y riqueza de la literatura catalana. Con estos múltiplos objetivos, La Setmana del Llibre en Català se ha instalado, un año más, en 8.900 metros del paseo Lluís Companys, cerca del Arc de Triomf.

Lo ha hecho en una edición de máximos, ampliando el número de casetas y de actividades. Y en un ambiente festivo, ya que este año la cita literaria, acostumbrada a celebrarse a principios de septiembre, vuelve a coincidir con La Mercè, época del año en que Barcelona respira cultura popular, música y, ahora también, literatura en catalán. En total, 265 sellos editoriales y librerías están representadas, hasta el 28 de septiembre, en 94 casetas durante la gran cita del libro en catalán.

A pesar de que Sant Jordi continúa imponiéndose en cuanto a ventas y facturación —ya que este año se superaron los 26 millones de euros de facturación y los 2 millones de ejemplares vendidos durante la jornada del libro y la rosa—, es durante La Setmana cuando los lectores encuentran un espacio de calma y conexión con sus autores preferidos y con una figura imprescindible para la industria literaria, pero que a menudo queda relegada a la sombra: los editores.

“Como editores, nos falta encontrar más espacios para poder conversar detenidamente con los lectores, ver cómo han recibido o qué emociones los han despertado los libros a los cuales has dedicado tantas horas. La Setmana permite este contacto más directo y se convierte, además, en una forma de reivindicar el valor de nuestro trabajo”, exprés Marta Moreno, editora de Ara Llibres. Este encuentro, entre aquellos que hacen posible los libros y aquellos que los disfrutan, es el espacio que intenta incentivar La Setmana desde 1983, año en el que se celebró por primera vez.

En sus más de cuarenta ediciones, La Setmana también se ha erigido como un termómetro del estado de la literatura en catalán. Un termómetro que muestra síntomas del buen estado de salud del sector, pero que todavía detecta un gran margen de mejora. De hecho, a pesar de que el Baròmetre d'Hàbits de Lectura i Compra de Llibres de 2024 subraya que un 68,2% de los catalanes tiene el hábito de leer, solamente un 34,6% acostumbra a hacerlo en catalán, mientras que el castellano continúa imponiéndose, con un 63,1% de los lectores que lee habitualmente en castellano.

Pese a los abrumadores datos, entre lectores y editores concentrados en La Setmana se respira cierto sentimiento de esperanza. Esperanza por unas cifras de Sant Jordi que reafirman la mayor presencia del catalán: con un 52,3% de los ejemplares vendidos en catalán. Además de esperanza por los últimos datos de la industria literaria catalana, datos que llevaron el Gremi d'Editors de Catalunya a calificar 2024 como el mejor año de la historia del sector editorial catalán. El año pasado, se vendieron ejemplares por un valor de 260 millones. De estos, unos 80 millones de euros se habían invertido en libros escritos en catalán.

Dona en una de les paradetes de La Setmana

Un 34,6% de los catalanes lee habitualmente en catalán. © La Setmana

Esperanzados también por una generación que, por mucho que parezca dominada por móviles, videos cortos y mensajes rápidos, apuesta por la lectura. Y lo hace apostando por el catalán. Según el mismo informe, un 45,3% de los jóvenes entre 14 y 24 años lee habitualmente en catalán. Por este motivo, el público familiar y juvenil es otra de las grandes apuestas de la edición de este año de La Setmana, con más de la mitad de casetas que apuestan o intentan acercarse a este tipo de público, para conseguir que mantengan el hábito de leer en catalán a lo largo de toda su vida lectora.

Casetas como la de la editorial Finestres, nacida en 2021 y con sede en la librería Finestres, que apuesta por publicar únicamente cómico para todos los públicos en lengua catalana. “En Catalunya tenemos mucha tradición de leer cómic, pero nos cuesta encontrar ejemplares que estén escritos o traducidos a lengua catalana”, lamenta Octavi Botana, director editorial de Finestres. Una falta de ejemplares que justamente pretende combatir esta iniciativa. A lo largo del año, la editorial publica diez novedades, entre traducciones de autores extranjeros contemporáneos, clásicos internacionales recuperados y, como no podía ser de otra forma, autores catalanes. A la Setmana del Llibre en Català, precisamente, llegan con dos novedades: : La senyora Marga i els vampirs, de Javier Pérez Andújar e ilustrado por Raquel Gu, y Fibi, de Jerémie Moreau.

Infants a una de les casetes de La Setmana

Una de las apuestas de este año de La Setmana del Llibre en Català es la programación pensada para público familiar y juvenil. © La Setmana

Así como el cómic, precisamente una de las claves que subrayan los editores como imprescindible para hacer crecer el número de lectores en catalán es ofrecer títulos de todos los géneros y gustos. “El lector catalán quiere, como cualquier otro lector, leer de todos los géneros y somos los escritores y las editoriales los encargados de ofrecerles esta variedad”, comentaba el escritor Jaume Clotet en una de las múltiples conferencias que tienen lugar en el marco de La Setmana

Una literatura que sea capaz de atraer a todo tipo de público, pero también de representar las diferentes realidades de la sociedad catalana. Precisamente, la editorial JANDE fue fundada en enero de este mismo año por Aissata M’ballo y Diana Rahmouni para compensar la infrarrepresentación de voces racializadas o de ascendencia migrante en la literatura catalana. “Unas voces que tienen dificultad para acceder al sector editorial en catalán, sea por su color de piel, por su origen o por su raza”, lamenta M’ballo.

Nacida a inicios de año, la editorial es la primera vez que participa en La Setmana del Llibre en Català, una oportunidad, dicen, para que los lectores catalanes “se acerquen a estas voces que escriben en catalán y que también forman parte de la literatura catalana”, defiende M’ballo. La editorial se presenta a La Setmana con los cinco títulos publicados hasta el momento, que incluyen tanto autores catalanes, como Fàtima Saheb o Youssef El Maimouni —autor que hasta ahora había escrito en castellano y que en La Semana presenta su primera novela en catalán— y autores internacionales traducidos al catalán, como Sheena Patel o Mariama Bâ.

Catalunya, motor de la industria literaria

El editorial JANDE es solo uno de los múltiples ejemplos de pequeñas e independientes editoriales que existen en Catalunya, y que encuentran su lugar en La Setmana del Llibre en Català. Pequeñas editoriales que consiguen no solo sobrevivir, sino incluso consolidarse en una potente industria literaria catalana dominada por grandes nombres como Planeta o Penguin Random House. Una industria catalana que, de hecho, se ha erigido como el gran motor de la industria a escala española: concentrando un 70% de la producción editorial de todo el Estado.

Un jove llegeix llibre durant La Setmana

Un 45,3% de los jóvenes entre 14 y 24 años lee habitualmente en catalán. © La Setmana

Sellos como Seix Barral, Destino, Salamandra o Alfaguara tienen su sede en Catalunya bajo el paraguas de grupos como Penguin o Planeta, junto a editoriales más pequeñas e incluso cooperativas. El sector catalán cerró el año pasado con una facturación de 840 millones de euros y ya da trabajo a 35.000 empleados. Con todo, Barcelona se ha convertido en una de las ciudades literarias de referencia, no solo porque sus calles han inspirado a miles de autores, sino también porque se ha convertido en una ciudad desde la que se produce, se vende y se consume ejemplares de gran calidad literaria. Tanto es así que este año será la ciudad invitada de honor en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL), el encuentro literario más relevante de Iberoamérica, que contará con más de 700 autores de unos cincuenta países.

La esperanza de los libreros y editores, así como de los organizadores de La Setmana, es que todas estas cifras, que demuestran el dulce momento de la industria literaria catalana, también se consigan traducir en un aumento y una defensa de la escritura y la lectura en catalán. “El lector tiene ganas de leer y tiene ganas de hacerlo en catalán. Editoriales y autores tenemos que trabajar para ofrecerlos títulos de máxima calidad literaria y de todos los géneros para que no tengan que recurrir a leer en otras lenguas”, ha defendido Marta Moreno, editora de Ara Llibres. Por este motivo, la editorial de referencia de no-ficción en catalán también ha aprovechado la cita literaria para presentar su nueva colección, [cápsula], centrada en ensayo breve en catalán, un género todavía poco cultivado por los autores locales.

Emma Vilarasau en una de les activitats de La Setmana

Más de 300 actividades, entre recitales, entregas de premios literarios, conversas o conciertos forman parte del programa de La Setmana del Llibre en Català. © La Setmana

Un propósito, el de contagiar el amor por la literatura y la lectura en catalán, que La Setmana del Llibre en Català reivindica no solo a través de sus casetas y expositores, sino también a través de un extenso programa de más de 300 actividades. Recitales, presentaciones de libro, conversaciones, pódcast en directo, mesas redondas, entrega de premios literarios, homenajes y, como no podía ser de una forma, firma de libros para acortar la distancia entre autores y lectores. Un programa con el que los organizadores esperan alcanzar unas ventas alrededor de un millón de euros y superar los 100.000 asistentes, con el objetivo que estos queden impregnados de la riqueza y calidad de los libros escritos en catalán.

Sobre el autor

Ainara Valadez
Ainara Valadez Medina

Redactora en The New Barcelona Post

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