El sector espacial catalán, en busca de la relevancia en Europa

El nanosatèl·lit d'OpenCosmos
El nanosatèl·lit d'OpenCosmos

Catalunya refuerza su apuesta por el sector espacial con una nueva estrategia hasta el 2030 que prevé ocho misiones y movilizar hasta 150 millones de euros

05 de noviembre de 2025

La era espacial llegó entre los años 60 y 70 del siglo pasado y con la llegada del hombre a la Luna se culminó un fenómeno social. La humanidad era capaz de dominar el espacio. Esto provocó una nueva concepción sobre el hecho espacial y se empezaron a popularizar fenómenos de ficción de todo tipo relacionados con el espacio y los extraterrestres. Una de las sagas más famosas fue Star Trek con el capitán James T. Kirk y el Spock como grandes estrellas. El primero de los dos, además, dejó una frase para la historia cuando dijo: “El espacio, la última frontera. Estos son los viajes de la nave estelar Enterprise. Su misión: explorar mundos nuevos y extraños, buscar nueva vida y nuevas civilizaciones, ir audazmente donde ningún hombre ha ido antes”.

En nuestra realidad, sin embargo, no existe ninguna nave Enterprise ni misiones fantásticas, pero la primera parte sí que se ha cumplido. El espacio es la última frontera para muchos países y regiones de todo el mundo. En Catalunya, y especialmente en la zona del Área Metropolitana de Barcelona (AMB), por ejemplo, ya hace años que se trabaja para construir un sector espacial sólido con el objetivo de convertirse en un actor importante dentro de Europa. Después de una primera estrategia centrada en el NewSpace y que comportó el lanzamiento de tres nanosatélites ---el Enxaneta, el Menut y el Minairó---, el Departament d'Empresa i Treball ha presentado este mes de octubre la Estratègia Catalunya Espai 2030, una continuación de la apuesta por el sector espacial que amplía el alcance de las políticas públicas en la materia para impactar en todo el sector especial catalán.

Esta nueva estrategia prevé hasta ocho nuevas misiones satelitales y la creación de un fondo de inversión pública inicial de 40 millones de euros, que se sumarán en el presupuesto de 7,5 previstos de cara al 2026. La idea de todo es llegar a movilizar unos 150 millones de euros para permitir que el sector espacial siga creciendo en el país. “Tuvimos una primera estrategia de democratización, pero ahora buscamos llegar a todo el sector. No queremos limitar”, asegura la secretaria de Polítiques Digitals del Govern, Maria Galindo en declaraciones a The New Barcelona Post. Además, Galindo añade que Catalunya ya tiene actualmente “una muy buena base” empresarial en el sector, especialmente en NewSpace, motivo por el que la Administración ha decidido ampliar el alcance de la estrategia para conseguir captar más oportunidades industriales y empresariales.

Desde el sector privado, esta segunda estrategia espacial de la Generalitat ha sido recibida con muy buenos ojos y agradecen la continuidad de la apuesta de la Administración, especialmente en los esfuerzos presupuestarios y de atracción y retención de talento. En este sentido, la CEO y fundadora de IsardSAT, Mònica Roca, celebra que la estrategia haya sido “pensada específicamente por el sector catalán” y la CEO de Celestia Aerospace, Glòria Garcia-Cuadrado, destaca el aumento de la colaboración público-privada, mientras que anima a unir esfuerzos sin que la Administración lleve el peso principal del sector de ahora en adelante. “Ahora es el momento del sector privado para dominar la órbita baja”, cierra la empresaria. Otro hecho diferencial respecto de la anterior estrategia catalana es la alineación con las de la Agencia Espacial Española y con la Agencia Espacial Europea, un hecho que hasta ahora no se había dado. “Actualmente, las estrategias se complementan. Sentimos un gran apoyo institucional”, destaca Xavier Llairó, CCO de Pangea Propulsion.

Aumento del presupuesto

Ahora bien, toda esta industria alrededor del sector espacial no sería posible sin un importante apoyo económico público. Es por eso que, ante la prórroga presupuestaria, el Departamento ha decidido optar por otra fórmula para aumentar la inversión a través de la creación de un fondo de inversión de 40 millones y con previsión de invertirse, como mínimo, 150 millones, según afirma Galindo. Esta inversión pública, asegura la secretaria de Polítiques Digitals, irá destinada no solo a las misiones satelitales, sino también a mejorar las infraestructuras existentes en el país.

El ejemplo más claro es la voluntad de construir una gran factoría espacial en Catalunya. “Será una gran sala blanca para que las empresas catalanas puedan seguir creciendo”, asegura Galindo, que recuerda que en esta ecuación también entra la posibilidad de reconversión de varias empresas, como por ejemplo del sector de la automoción. Precisamente, Llairó apunta que hasta ahora para Pangea el impacto de los presupuestos públicos catalanes ha sido más bien limitado y reclama que se haga un mayor esfuerzo para mejorar las infraestructuras, como, por ejemplo, en materia de propulsión líquida criogénica, que podría llevar al siguiente nivel los motores de cohetes que construyen.

Simulación de la constelación del centenar de nanosatélites que quiere impulsar Sateliot.

¿Por qué son importantes los satélites?

Uno de los hechos más llamativos de estas dos estrategias espaciales es el lanzamiento de nanosatélites por parte del Govern. Según marca la nueva estrategia, de aquí al 2030 viviremos hasta ocho nuevos lanzamientos con misiones de observación de la Tierra y de telecomunicaciones, un hecho clave para mejorar el posicionamiento de Catalunya y Barcelona en Europa, y que pueden ayudar en tareas de la Administración y del sector privado, como el seguimiento de una sequía, la extinción de incendios o la conectividad.

Hasta ahora, las tres misiones catalanas en el espacio han permitido encontrar casos de uso concretos en el territorio catalán, como el seguimiento de una viña en el Pallars o la monitorización de bosques e incendios, destaca Galindo. Desde el sector privado, Mònica Roca recuerda que disponer de estos satélites permite paliar las problemáticas concretas de Catalunya, ya que las constelaciones internacionales no tienen el foco en el territorio. Desde la vertiente industrial, estas estrategias han permitido que varias empresas del país tenga la capacidad de creación de los aparatos y de validar su tecnología, un hecho importantísimo para llegar al mercado, apunta Garcia-Cuadrado.

nanosatèl·lit Generalitat Enxaneta

La Generalitat promovió la creación y el despegue del nanosatélite Enxaneta.

El conflicto de la dualidad tecnológica

A nadie se le escapa, sin embargo, que el sector espacial ha estado dominado tradicionalmente por un componente militar y de defensa importante. Sin ir más lejos, el GPS empezó siendo una herramienta militar y de defensa, por mucho que después haya tenido aplicaciones civiles, generándose, así, una dualidad tecnológica. Para Catalunya esta dualidad también existe, pero Galindo asegura que desde el Govern se plantea en un contexto más de seguridad que no de defensa, y siempre priorizando los usos civiles de la tecnología. “Desgraciadamente, hoy en día las tecnologías digitales tienen todas un uso dual”, comenta Galindo, que recuerda que la incertidumbre geopolítica global actual empuja a las potencias mundiales a impulsar su vertiente más defensiva.

Por su parte, Garcia-Cuadrado encuentra natural esta dualidad, pero reclama a las Administraciones “cuidar y proteger” a la infraestructura y saber qué usos hay que dar a cada tecnología, así como vigilar qué se los da de forma independiente. Roca, por su parte, lamenta que esta incertidumbre global haya vuelto a acercar el sector espacial a la defensa, después de muchos años tratando de alejarse. Por eso, a pesar de reconocer que las tecnologías sean claramente duales, sus aplicaciones no lo son y considera que una parte importante del aumento del presupuesto espacial en todo el mundo será para aplicaciones militares, según Roca.

¿Es Catalunya un referente?

En último lugar, uno de los máximos objetivos de la nueva estrategia espacial es que Catalunya sea cada vez más importante dentro de Europa y, en última instancia, ser uno de los referentes del sector. Es evidente que actualmente hay países y regiones que son mucho más relevantes que Catalunya, como por ejemplo el Rosselló o Madrid, pero con los años el país cada vez tiene un mayor peso. Aun así, la idea principal del gobierno es “jugar en la primera división espacial” con la idea de poder generar una gran empresa en las próximas décadas, asegura Galindo. Además, destaca que en Catalunya ya empiezan a despuntar empresas relevantes en el sector como Sateliot o Open Cosmos que “hay que hacer valer”. Sin ir más lejos, este mismo año, Sateliot cerró una ronda de inversión de 70 millones de euros con el objetivo de poder desplegar una constelación de más de 100 satélites para mejorar la conectividad 5G y de IoT a nivel global.

Sateliot ha cerrado este año una ronda de 70 millones de euros con el objetivo de desplegar una constelación de más de 100 satélites para mejorar la conectividad global.

Desde el sector privado, la idea general es la misma, un sector en crecimiento constante desde hace cinco años que todavía no es relevante a Europa, pero con un gran potencial. “Tolosa, Bremen o Tres Cantos son polos importantes a Europa, no Catalunya o Barcelona. Ahora bien, hay que continuar apostando, ya que tiene un gran potencial”, asegura Llairó, que reclama más apoyo estatal. Roca, por su parte, recuerda que sí que hay empresas catalanas referentes dentro del sector, pero que de momento estas no pueden luchar contra las grandes corporaciones como Airbus.

Aun así, apuesta por aprovechar la proximidad con Tolosa para establecer colaboraciones regular y ayudar a hacer crecer el sector. En una línea similar, Garcia-Cuadrado, apunta que hay profesionales catalanes que son grandes referentes mundiales como Adriano Camps, profesor de la UPC, o la empresa GTD, que nunca han acabado de tener el reconocimiento que los corresponde, un hecho que la nueva estrategia quiere cambiar y que hay que celebrar, asegura la empresaria.

Trabajadores de Open Cosmos fabricando nanosatélites para empresas como Sateliot.

Con todo, Catalunya continúa apostando por el sector espacial de manera decidida y con paso firme de cara a la próxima década, que podría comportar la consagración de un sector económico importando para la economía catalana que no ha parado de crecer en los últimos cinco años. De hecho, desde el área de Polítiques Digitals de la Generalitat aseguran que están preparando un nuevo estudio sectorial de cara al 2026, ya que el sector ha crecido exponencialmente en los últimos años y actualmente hay más empresas y trabajadores en Catalunya que nunca.

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Adrià Rovira bn
Adrià Rovira Serra
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