Ruta por los teatros del Paral·lel: los escenarios del Broadway catalán

Interior del Teatre Condal
Interior del Teatre Condal

El Montmatre de Barcelona, el Broadway catalán… La avenida del Paral·lel ha tenido muchos nombres, pero lo que está claro es que todo esto es gracias a sus teatros.

(Redactora)
17 de agosto de 2026 - 05:30

Cuando hablamos del Paral·lel no hablamos solo de una calle de Barcelona; hablamos de un mito. Desde finales del XIX a la década de los 70, esta avenida fue el corazón de la cultura y la bohemia en la ciudad. De hecho, popularmente, la gente la conocía como “la avenida de la vida” y es que, aquí, era donde la ciudad bullía, bailaba y disfrutaba. 

Trabajadores de las fábricas de Poble-Sec o de Sants se reunían en los teatros de la zona para ver un espectáculo de variedades, un cabaret o una obra de teatro popular. Y lo más destacado es que también familias burguesas del Eixample bajaban hasta esta arteria para disfrutar de la libertad y la diversión que aquí se respiraba. 

Con el paso del tiempo, se ha equiparado al Paral·lel con el Montmartre de París, el West End de Londres o el Broadway de Nueva York. Sea como sea, lo que está claro es que nada de esto habría pasado si aquí no se hubieran instalado espacios y teatros que pasaron de ser barracas a auténticos templos de la cultura. 

Y muchos, todavía perduran hoy en día. 

Teatre Condal

El Teatre Condal fue fundado en 1903 por los hermanos de origen italiano Onofri y fue uno de los grandes espacios de la vida nocturna del Paral·lel durante décadas. Después de un largo período en que fue reconvertido en sala cinematográfica durante los años sesenta y setenta, en 1983 sus propietarios lo transformaron en un espacio de exhibición teatral. Poco tiempo después, en 1992, el Grup Focus asumió la gestión para consolidarlo como el referente del sector que hoy en día sigue siendo. 

Desde entonces, la sala ha apostado por una línea de programación orientada a la comedia y el entretenimiento de gran público. Por su escenario han pasado algunas de las mejores compañías del país y parejas de actores tan recordadas como la formada por Paco Morán y Joan Pera, protagonistas de grandes éxitos de cartelera como La Jaula de las Locas, ¡Mamaaá! o Matar al Presidente.

Además, el Condal también ha acogido obras que se han convertido en auténticos clásicos teatrales como El sopar dels idiotes, Políticament incorrecte o Germans de Sang. Desde la temporada 2018-2019, la dirección artística recae en el reconocido actor y productor Daniel Anglès, que sigue firme en el compromiso con la comedia y los grandes musicales. 

L'entrada del Teatre Condal
La entrada del Teatre Condal 

Teatre Victòria

La historia del Teatre Victòria comenzó en el año 1900 cuando los feriantes Ricardo y Manuel Soriano llegaron a Barcelona y allí instalaron un barracón de feria. En este espacio organizaban subastas de productos textiles y, para atraer al público, ofrecían pequeñas actuaciones de circo y variedades. 

En 1916, fue adquirido por Joan Fradera, quien lo redefinió y lo rebautizó con el nombre de Teatre Victòria. Pero en el año 2019 se abrió una nueva etapa cuando el grupo Tres per Tres vendió el equipamiento al ilusionista Antonio Díaz, conocido como El Mago Pop

En pocos meses, su primer espectáculo consiguió la mayor preventa de entradas de todo el Estado español y, al año siguiente, el Victòria obtuvo el reconocimiento como el teatro más visitado del mundo gracias al éxito del espectáculo Nada es Imposible.

El Mago Pop és el propietari actual del Teatre Victòria
El Mago Pop es el propietario actual del Teatre Victòria 

Teatre Apolo

El Teatre Apolo nació en el año 1901 en una modesta barraca de feria que hacía de almacén y donde se empezaron a programar espectáculos musicales. Pero una tormenta derribó la estructura original y, por ello, los empresarios construyeron un edificio de obra que se inauguró oficialmente en octubre de 1904. El Apolo se convirtió en un lugar de referencia para la zarzuela, la revista y el music-hall.

Aparte de su carácter festivo, el Apolo guarda momentos clave de la historia de la dramaturgia catalana: en el año 1946 tuvo lugar la primera representación teatral en catalán autorizada por la dictadura a nivel profesional, El ferrer de tall de Frederic Soler. En los años cincuenta y sesenta, bajo la dirección del empresario Matías Colsada, el teatro vivió su máximo apogeo como templo de la revista musical, haciendo famosas estrellas como Lina Morgan o Concha Velasco. 

Imatge de l'antic Teatre Apolo
Imagen del antiguo Teatre Apolo 

El entorno del Apolo incluía la popular Bodega Apolo y un pequeño parque de atracciones que fueron derribados en 1991. El espacio se reestructuró completamente, reservando la planta baja para el nuevo teatro, que reabrió sus puertas en 1993. Después de una última reforma en 2021, la sala está dirigida por SMedia Producciones y mantiene una cartelera variada que combina comedia, musicales, magia, danza y espectáculos familiares. 

El Molino de Barcelona 

Sería del todo imposible entender el mito del Paral·lel sin detenerse ante la fachada de El Molino. A finales del siglo XIX se construyó esta sala, que funcionaba como el templo de la transgresión, la bohemia y la picardía de la noche barcelonesa. Nació en 1898 bajo el nombre de La Pajarera Catalana, fue bautizado en 1910 como Petit Moulin Rouge y, finalmente, la dictadura franquista obligó a castellanizar su nombre, dando lugar al actual El Molino.

A lo largo de más de un siglo, El Molino fue capaz de esquivar la censura mediante un lenguaje cargado de dobles sentidos, humor satírico y espectáculos de burlesque, revista y music-hall. Tras su cierre a finales de los años noventa y una rehabilitación que recuperó su emblemática fachada de 1929, la sala ha ido reinventándose para adaptarse a los nuevos tiempos sin perder su ADN.

Actualmente, el espacio está gestionado por Barcelona Events Musicals (el equipo detrás del Festival Cruïlla) y, aunque ahora mismo está cerrado por problemas burocráticos, lo cierto es que habitualmente programa comedia, jazz y conciertos en pequeño formato.

Fotografia antiga d'El Molino de Barcelona
Fotografía antigua de El Molino de Barcelona

Teatre Lliure de Montjuïc

El Teatre Lliure se fundó como cooperativa en el año 1976 por un colectivo de artistas liderado por Fabià Puigserver. Hoy en día, es uno de los centros de creación y exhibición de artes escénicas más importantes del Estado. La entidad tiene su corazón en la sede de Montjuïc, y está integrada dentro de la conocida Ciutat del Teatre.

En noviembre de 2001 se inauguró la sede de Montjuïc y su escenario principal: la Sala Fabià Puigserver, un espacio de gran formato con capacidad para 720 espectadores. Este recinto se complementa con el Espai Lliure, de formato más reducido (hasta 172 localidades), que es el escenario escogido para propuestas de intimidad y más experimentales. 

Teatre Lliure de Montjuïc
Teatre Lliure de Montjuïc 

La dirección actual del Lliure va de la mano de Julio Manrique, que mantiene viva la misión de transmitir y transformar el oficio teatral. Esta temporada, el Lliure celebra los 50 años de existencia, y ofrecerá una programación variada y actividades paralelas que rinden homenaje al legado cultural y teatral de Barcelona.

Teatre Grec

El Teatre Grec es uno de los escenarios más singulares de Barcelona. Se construyó en el año 1929 en el marco de la Exposición Internacional para urbanizar la montaña de Montjuïc y fue diseñado por el arquitecto Ramon Reventós y Nicolau Maria Rubió i Tudurí. El proyecto aprovechó el fondo de una antigua cantera en desuso para excavar un anfiteatro al aire libre inspirado en la planta del teatro de Epidauro: se empleó la misma pared tallada de piedra como fondo de escenario.

Al inicio, el teatro acogía representaciones clásicas, pero el recinto sufrió periodos de abandono hasta que en el año 1976 inició su etapa con el Grec Festival de Barcelona. Desde entonces, el anfiteatro se abre cada verano para acoger espectáculos de teatro, danza, circo y conciertos de música. 

Públic assistent al Teatre Grec. © Christian Bertrand
Públic assistent al Teatre Grec. © Christian Bertrand 

Teatre Tantarantana

También muy cerca del Paral·lel nos encontramos con el Teatre Tantarantana, un espacio que cuenta con más de treinta años de trayectoria. Desde el año 2017 está reconocido como Fábrica de Creación por el Ayuntamiento de Barcelona, gracias a sus programas de apoyo a la investigación artística, el desarrollo de compañías emergentes y la producción de proyectos educativos y comunitarios.

El Tantarantana ofrece un teatro comprometido, arriesgado y entendido como un motor de cambio social. Su actividad está arraigada al tejido vecinal del Raval, ya que colaboran de manera habitual con la Xarxa de Suport Mutu, los institutos de educación secundaria de la zona y diversos agentes sociales para acercar la cultura a los vecinos y vecinas. A través de sus programas de residencia artística como El Cicló, la sala actúa como un laboratorio para la creación contemporánea.  

Façana del Tantarantana
Fachada del Tantarantana 

Dau al Sec Artes Escénicas

Dau al Sec se encuentra en una nave industrial de estilo modernista construida en el año 1910 en la calle Salvà del barrio del Poble-sec. El recinto abrió sus puertas al público en el año 2018 para convertirse en un centro focalizado en el compromiso con la palabra, el diálogo y la reflexión sobre los conflictos de la sociedad actual.

La sala central es una nave diáfana y casi cuadrada de ciento veinte metros cuadrados con capacidad para noventa espectadores que recuerda la forma de un dado. Esto, sumado a la voluntad de homenajear al mítico grupo de vanguardia Dau al Set, dio nombre a un proyecto que apuesta por la proximidad entre el texto, los actores y el público. 

Su programación se centra en espectáculos de autor, pero la sala también impulsa el Premio Dau, una iniciativa pensada para dar visibilidad y apoyo económico a proyectos profesionales no estrenados de compañías emergentes. 

Exterior del teatre
Exterior del teatro 

Barcelona Teatre Musical (BTM), un gran teatro en desuso 

Aunque hoy en día está cerrado, el Barcelona Teatre Musical (BTM) es uno de los grandes recintos culturales cerca del Paral·lel. Tiene sus orígenes en el antiguo Palau Municipal d'Esports de Barcelona, un proyecto de los arquitectos Josep Soteras y Llorenç García-Barbón inaugurado en 1955 para los II Juegos del Mediterráneo. Pero el edificio dejó de acoger eventos deportivos a mediados de los años 90 para acoger musicales y montajes teatrales de gran formato.

En el año 2001 el recinto fue remodelado y reinaugurado como BTM con el musical Nôtre-Dame de París. Durante sus primeros años de actividad, por su escenario pasaron montajes de Sara Baras o las actuaciones de Les Luthiers, además del musical Mamma Mia!, que superó los 400.000 espectadores.

A causa de las dificultades para adaptar el antiguo palacio deportivo a las necesidades técnicas de los grandes musicales modernos, las empresas operadoras fueron dejando el proyecto. En la actualidad, el edificio se encuentra fuera de servicio y en deterioro, a la espera de un plan institucional que defina un nuevo uso para la ciudad. 

Barcelona Teatre Musical (BTM)
Barcelona Teatre Musical (BTM) 

El Paralelo y su leyenda en la historia del teatro

No podemos hablar de los teatros del Paralelo sin hacer mención a la gran importancia histórica que esta avenida ha tenido para la cultura barcelonesa. Esta arteria era la frontera natural entre la ciudad antigua y la montaña de Montjuïc, pero a finales del XIX fue urbanizada y se transformó en el punto de encuentro del ocio popular. 

La clase obrera y la bohemia de Barcelona iban al Paralelo, porque aquí la cultura no era elitista, sino accesible, divertida y colorida. A diferencia de los grandes teatros del centro de la ciudad, el Paralelo era el territorio de los géneros populares y de masas; unos espectáculos que se representaban en los barracones de feria, en los cafés-concierto o en los teatros de obra que finalmente se construyeron. 

Imatge dels teatres de l'Avinguda Paral·lel
Imagen de los teatros de la Avenida Paralelo 

La avenida vio nacer y triunfar la comedia de variedades, la revista musical, el teatro de efectos, la zarzuela y el cabaret. Fue nuestro particular West End o Broadway, un lugar único que la prensa de la época llegó a comparar con el Montmartre de París por su animada vida nocturna, las luces de neón y el espíritu popular.

Hoy en día, el Paralelo sigue siendo el símbolo de la democratización de la cultura en Barcelona.  

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Sobre el autor

Elia Tabuenca
Elia Tabuenca

Redactora

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