Propulsar la innovación: 78 millones en ayudas, y un nuevo sistema

Persona a l'interior del sincrotró Alba. © Alba
Persona a l'interior del sincrotró Alba. © Alba

La Generalitat eleva un 30% las ayudas hasta los 78 millones y despliega una hoja de ruta hasta 2030 con un modelo estable de apoyo a la innovación

(Redactora)
14 de julio de 2026

Para transformar la economía y la competitividad, la innovación es básica. Y para avanzar en innovación, es básica la financiación. Ante este reto, el Govern incrementará un 30% las ayudas a la innovación, hasta los 78 millones de euros, a través de una nueva Estrategia de Innovación Empresarial de Catalunya 2026-2030. Pero, para potenciar la innovación, no solo es básica la financiación: también lo es el ecosistema. Y ordenarlo y conectarlo es la clave. 

Y es que, aunque se incrementen los recursos, no se puede avanzar si los diferentes actores del ecosistema se mueven en direcciones diferentes. Con esta estrategia, la apuesta pasa por alinear empresas, centros tecnológicos, universidades y administración hacia un mismo horizonte, para construir un ecosistema más ordenado, conectado y orientado al impacto. La voluntad es redefinir la manera como se acompaña la innovación en Catalunya, con un modelo más estable, más fácil de entender para las empresas y con un ecosistema que funcione de manera coordinada. 

Esta voluntad llega después de que el ecosistema de innovación haya crecido durante las últimas décadas, con universidades, spin-offs, centros de investigación, startups, hubs internacionales, centros tecnológicos, grandes empresas y organismos públicos. “El reto que tenemos es el de ordenarnos bien internamente dentro del ecosistema catalán de innovación. El modelo es importante. La eficiencia la ganaremos por aquí”, defiende el secretario de Empresa y Competitividad y consejero delegado de Acció, Jaume Baró. 

“Tenemos que estructurarnos bien sobre cómo funciona este sistema de juego entre todos los agentes que tenemos de innovación en Catalunya”, remarca Baró, poniendo el foco también en los centros tecnológicos y su papel para acercar la innovación a las empresas, con Eurecat y Leitat como centros tecnológicos de referencia en Catalunya. Esta estrategia para construir un nuevo modelo más coordinado se ha abordado con los diferentes actores del ecosistema que, de hecho, también lo ven como una necesidad, como destacaba Ramon Pastor desde Leitat en una entrevista: “Hay que ordenar el sistema de innovación para hacerlo más ágil, para evitar duplicidades, para aclarar los roles que hace cada uno y tener mucha más complicidad entre los diferentes actores. Estamos en una buena situación para afrontar este cambio y esta reflexión”.

Este buen momento es el que se asume desde el Govern para dar este impulso a la innovación, como destaca también el conseller de Empresa y Trabajo, Miquel Sàmper. “Catalunya y Europa están en un buen momento. Y en el momento en que la economía en términos generales funciona bien, es cuando tienes que hacer todavía más”, poniendo la mirada ya en las futuras décadas. 

Así, según Sàmper, hay que “bajar la innovación al mundo de la empresa”, y hacerlo necesita aquel otro pilar básico: la financiación. Porque, como remarca el director ejecutivo de Acció, Joan Romero, innovar y apostar por la I+D+i acostumbra a comportar incertidumbre para las empresas: “Puede ser que la tecnología no acabe saliendo o que el diseño del producto no acabe funcionando. Si no hubiera un apoyo público, innovar sería más difícil para las empresas”. 

BSC - copyright Àngel Bravo
El BSC, por Àngel Bravo

Para facilitar este camino, el Govern aumenta las ayudas en este 30% hasta los 78 millones. Y no solo los incrementa, sino que también los ordena: “En lugar de tener multitud de ayudas de diferentes líneas y Conselleries, hemos hecho un cambio de estrategia y los hemos unificado”, con la voluntad de que las empresas tengan claro el mapa de ayudas y puedan contar, además, con que tendrán continuidad en el tiempo. 

Con este objetivo, las líneas de subvenciones se concentrarán en tres tipos: las destinadas a la experimentación de nuevas tecnologías; las dirigidas a empresas que ya han experimentado y ahora quieren incorporar estas tecnologías en sus procesos productivos, y proyectos de investigación y desarrollo en los que la propia empresa es la que desarrolla nuevas tecnologías. En este punto tendrán un papel relevante también las startups deeptech, en las que el Govern pone el foco por su papel de tecnología avanzada y de innovación. 

Dentro del ecosistema, también destaca otro actor: los hubs de multinacionales que deciden su estrategia de innovación desde Barcelona. En este sentido, la Generalitat se marca un hito concreto, con horizonte 2030: llegar a los 250 hubs tecnológicos multinacionales en Catalunya, así como a las 3.000 startups y 12.000 empresas innovadoras. Serán las patas de un ecosistema de innovación complejo (pero ordenado) mediante el cual el Govern se fija otro objetivo claro: pasar del 1,1% del PIB de gasto empresarial en I+D al 2%, superando así la media actual europea, situada en el 1,49%. “Tenemos que tener cada vez más cerca a los que nos han adelantado”, recalca Sàmper. Y ahora es buen momento para coger impulso, como destaca Baró: “Si nos lo creemos entre todos y nos ordenamos, es posible”. 

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Anna Badia López
Anna Badia López

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