Barcelona siempre volvía a la conversación. Cuando Ana Egmond y Diogo Fernandes imaginaban cuál debía ser la siguiente parada de Kind Kitchen, el restaurante plant-based que habían fundado en Oporto en el año 2019, la capital catalana reaparecía una y otra vez. Quizás no era la decisión más evidente —Lisboa parecía el paso natural, o incluso Madrid quedaba más cerca de muchos de sus proveedores—, pero había algo que les hacía volver siempre a Barcelona. "La creatividad. La energía. La manera de entender la comida y la vida”.
Aquella conversación recurrente se ha convertido ahora en una realidad. Kind Kitchen acaba de aterrizar en la plaza de Narcís Oller, junto a Gràcia, donde abrió sus puertas el pasado 7 de julio. Después de consolidar su único restaurante en Oporto, el proyecto da el salto a Barcelona con su segundo establecimiento, el primero fuera de la ciudad donde nació y también fuera de Portugal.
Los vecinos que pasan habitualmente por este rincón de la ciudad probablemente ya habrán detectado el cambio. Entre las fachadas de piedra de la plaza, una puerta de color amarillo mostaza es difícil de ignorar. Encima, el letrero anuncia el nombre del restaurante: Kind Kitchen. Kind es, en realidad, un concepto que va mucho más allá de un nombre. También es la idea que articula todo el proyecto y que sus fundadores resumen bajo el lema Be kind to every kind (sé amable con todos los seres). Una manera de entender la gastronomía basada en ingredientes de origen vegetal —y, por tanto, respetuosa con los animales—, pero también en la creatividad y el placer de comer.
Esta es la filosofía con la que Ana Egmond y Diogo Fernandes fundaron Kind Kitchen en Oporto en el año 2019. Su intención no era crear un restaurante exclusivamente para veganos, sino contribuir a cambiar la percepción sobre la cocina vegetal y demostrar que prescindir de los ingredientes de origen animal no es sinónimo de renunciar al sabor, a la creatividad ni a platos llenos de color. Con el tiempo, el proyecto fue reuniendo una comunidad fiel que acabó haciendo pequeño el primer local de Kind Kitchen y les llevó, en 2023, a trasladarse a un espacio más amplio en el centro de Oporto.
Una carta que aprende a hablar catalán
Este mismo espíritu es con el que ahora aterrizan en Barcelona. Pero quien espere encontrar una reproducción exacta del restaurante portugués, se llevará una sorpresa. Kind Kitchen no ha querido exportar la gastronomía de Oporto, sino traer su manera de entender la cocina vegetal. Por este motivo, en la carta de Barcelona no se puede encontrar ni la popular francesinha vegana —la versión vegetal de uno de los platos más emblemáticos de la cocina portuguesa: un bocadillo relleno tradicionalmente de diferentes carnes y embutidos, cubierto con queso fundido y bañado en salsa— ni los tradicionales pastéis de nata. En su lugar, sin embargo, la carta incorpora guiños a la cocina local como las patatas bravas o los canelones de setas.
Esta carta adaptada a la ciudad convive con algunos de los platos que han consolidado Kind Kitchen como uno de los referentes de la cocina plant-based en Oporto. Los tacos de setas marinadas, el Tofu Sando —un sándwich de inspiración japonesa— o la Double Smash Burger, los tres en versión vegetal, continúan formando parte de los imprescindibles de la casa. Y, además, la propuesta también mira más allá de Portugal y Catalunya, con recetas influidas por otras gastronomías, como las Corn Ribs glaseadas con miso, los Crispy Tofu Nuggets con salsa coreana o los diferentes curris vegetales. Para acercar todas estas propuestas al día a día de los barceloneses, el restaurante también incorpora un menú de mediodía de lunes a viernes por 15 euros (sin bebida ni postre).
Pero la influencia de la capital catalana no se acaba en los platos. También se hace visible en el diseño del espacio, obra del estudio barcelonés A Space About, responsable de proyectos como Bar Murri, Verda o incluso hoteles y comercios de la ciudad. Las paredes incorporan, además, una obra del artista alemán establecido en Barcelona Mark Bohle. Para todo este proceso de aterrizaje en la capital catalana Kind Kitchen también ha contado con el asesoramiento estratégico de Ansón+Bonet, que ha acompañado el proyecto en la adaptación del concepto al nuevo contexto sin perder la esencia.
Barcelona cultiva la cocina vegetal
La llegada de Kind Kitchen ejemplifica, por tanto, un fenómeno cada vez más habitual: Barcelona se ha convertido en una ciudad con una gran variedad de restaurantes locals pero que también es capaz de atraer proyectos gastronómicos nacidos fuera de sus fronteras. En este caso, lo hace de la mano de un restaurante que apuesta por una cocina vegetal creativa, en una ciudad donde este tipo de propuestas hace tiempo que ha dejado de ser una excepción.
De hecho, el ranking de 2025 de HappyCow —la principal plataforma para descubrir y valorar restaurantes veganos y vegetarianos de todo el mundo— sitúa a Barcelona como la cuarta ciudad más vegan-friendly del planeta, solo por detrás de Londres, París y Berlín. Y el mismo portal también ha coronado a Asante Café (c/ Elkano, 63) como el mejor restaurante vegano del mundo según las valoraciones de sus usuarios.
Más allá de las cifras, Barcelona es hoy una ciudad donde la cocina plant-based ya no se presenta como una alternativa para un público concreto, sino como una forma más de entender la gastronomía. Kind Kitchen aporta ahora un acento portugués que se suma a una escena cada vez más diversa, donde conviven propuestas tan diferentes como el sushi vegano de Veganashi, la cocina asiática de Umami Plant Based o los sabores mexicanos de Gallo Santo, sin olvidar referentes consolidados en la ciudad como Teresa Carles o Flax & Kale. Todos estos proyectos contribuyen a consolidar un ecosistema gastronómico que sigue creciendo y reinventándose, y que El Radar seguirá explorando para descubrir las nuevas propuestas que transforman la ciudad.
