El Radar

Barcelona, a través de unas gafas: el universo de color de Etnia Barcelona aterriza en paseo de Gràcia

La tienda efímera de Etnia Barcelona en paseo de Gràcia. © Etnia Barcelona
La tienda efímera de Etnia Barcelona en paseo de Gràcia. © Etnia Barcelona

La firma abre durante seis meses una nueva tienda efímera en una de las arterias comerciales más emblemáticas de la ciudad, un espacio que conecta sus raíces en el Born con la proyección internacional de la marca

18 de junio de 2026 a las 05:30h

Una gran gaviota sobrevuela un cielo azul. Unos huevos gigantes sostienen gafas de colores. Imágenes coloridas evocan platos y bebidas que forman parte de la memoria mediterránea. En la entrada, un capgròs con gafas gigantes observa a los peatones que pasan por la calle. No es una galería de arte ni tampoco un museo. Tampoco es producto de un sueño o una escena bucólica perdida en medio del campo: todos estos elementos se encuentran en el centro de paseo de Gràcia. Es la nueva pop-up de Etnia Barcelona, un espacio efímero que la compañía ha concebido como una expresión de su vínculo con la capital catalana, la ciudad que la ha visto nacer y crecer y que a menudo ha inspirado sus creaciones.

Ubicada en el número 44 de una de las arterias más emblemáticas de Barcelona, la tienda temporal estará abierta durante seis meses. Lejos de plantearse como un simple punto de venta, Etnia Barcelona ha querido convertir el espacio en una extensión de su universo creativo: un lugar donde las icónicas gafas de la marca, llenas de color y personalidad, conviven con fotografías, pinturas e instalaciones artísticas.

Aunque esta apertura representa un nuevo paso para la compañía, no es la primera tienda de Etnia Barcelona en la ciudad. La marca ya dispone de una flagship en la calle de l’Espaseria, en el Born, el barrio donde inició su historia. Pero esta nueva ubicación sí que representa una nueva manera de explicarse y proyectarse.

La tienda estará abierta durante seis meses. © Etnia Barcelona

Si el Born representa los orígenes artesanales de la compañía, los talleres y la parte más creativa de la ciudad, el Eixample simboliza su crecimiento y su proyección internacional. “El Born nos encanta porque es el barrio artístico por excelencia y conecta con nuestra vertiente más artesanal, pero queríamos abrirnos al centro y a la visibilidad internacional que te da paseo de Gràcia”, explica Dani Claramunt, embajador de Etnia Barcelona.

En cierto modo, este cambio de barrio resume también la propia evolución de Etnia Barcelona. La marca nació de un pequeño negocio familiar vinculado al mundo de la óptica: en los años cincuenta, Fulgencio Ramo, abuelo del actual propietario David Pellicer, fundó una pequeña fábrica artesanal de monturas. El negocio pasó de generación en generación hasta que, en los años noventa, Pellicer decidió ir un paso más allá y convertir aquel legado familiar en una marca con identidad propia.

Los orígenes de Etnia Barcelona se encuentran en una pequeña fábrica artesanal de monturas. © Etnia Barcelona

Su apuesta fue clara: alejarse de las monturas tradicionales dominadas por el negro e introducir color y una mirada más vinculada al arte. Así nació Etnia Barcelona en el año 2001. Hoy, aquella idea surgida de un taller familiar se ha convertido en una firma global presente en más de 50 países, con más de 15.000 puntos de venta y un equipo de más de 650 personas. La compañía cerró el 2024 con una facturación de 95 millones de euros, consolidando esta etapa de expansión internacional, que ahora tiene un nuevo capítulo en el Eixample, uno de los grandes escaparates de la ciudad. 

Este nuevo espacio nos permite mostrar nuestra esencia: explicar qué somos”, resume Claramunt. “Somos arte, somos Barcelona y somos color”. Tres conceptos que atraviesan toda la tienda y que sirven también para entender la trayectoria de una marca que ha convertido unas gafas en una forma de expresión.

Arte

La visión artística de la marca se percibe desde el primer momento. La pop-up funciona casi como una gran instalación donde diferentes lenguajes dialogan con las colecciones de Etnia Barcelona. Las fotografías del fotógrafo vasco José Javier Serrano, conocido artísticamente como Yosigo, ocupan buena parte del espacio con una serie de imágenes que capturan momentos cotidianos bañados por la luz del verano. Una mirada a la cotidianidad que también comparte la barcelonesa Adriana Eskenazi, cuyas pinturas transforman escenas y objetos familiares en composiciones llenas de color, con referencias a la gastronomía y al imaginario mediterráneo.

En el espacio, conviven creaciones artísticas como las del fotógrafo Yosigo o las pinturas de Adriana Eskenazi. © Etnia Barcelona

En la planta inferior, la directora de arte Ana Domínguez ha creado una instalación específica para el espacio: un cielo habitado por una gaviota y unos grandes huevos —que remiten inevitablemente al universo surrealista de Salvador Dalí— convertidos en formas escultóricas que sirven para exponer gafas. Pero no son unas gafas normales. Las piezas forman parte de Etnia House of Arts, el proyecto con el que la marca impulsa a artistas contemporáneos a través de residencias creativas. Durante dos semanas, los participantes conviven y trabajan a partir de un material poco habitual: las gafas. El proyecto tiene su sede en la histórica Chiesa dell’Abbazia della Misericordia de Venecia, recuperada después de un largo proceso de restauración, y forma parte de la programación vinculada a La Biennale.

Barcelona 

La relación con la ciudad es una de las piezas centrales del relato de Etnia Barcelona. No solo porque forma parte del nombre de la marca y es su ciudad de origen, sino porque Barcelona ha influido en su manera de entender el diseño. y en sus colecciones. La Casa Batlló, por ejemplo, inspira una línea creada a partir de los colores de su emblemático tejado. Santa Maria del Mar, uno de los grandes símbolos del gótico catalán, también ha servido de referencia: la marca traslada a sus diseños la luz y los colores que atraviesan los vitrales de la basílica. Y, por último, la colección Avinyó, inspirada en una de las calles más icónicas del centro histórico —protagonista también del cuadro de Picasso Las señoritas de Avignon—.

La ciudad ha inspirado Etnia Barcelona y sus diseños. © Etnia Barcelona

La nueva pop-up quiere ser, en cierta manera, una síntesis de todo este universo: una oda a Barcelona y una manera de acercar la marca a los ciudadanos. Pero también es una nueva muestra de una ciudad que no deja de transformarse, reinventarse y abrir nuevos espacios. Esta es precisamente la mirada de El Radar, la nueva sección de The New Barcelona Post que, a partir de hoy, seguirá cada semana el pulso de todas estas novedades que transforman la capital catalana: desde nuevos restaurantes hasta tiendas, hoteles, espacios culturales y otros proyectos que amplían y enriquecen la oferta de la ciudad.

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