Mario Picazo ha sido uno de los 'Inspirational Speakers' del BNEW.

Mario Picazo: “Esta crisis debe ser un acicate para luchar contra el cambio climático”

El meteorólogo y actual profesor adjunto de la Universidad de Los Ángeles (California) se ha mostrado convencido de que la crisis de la Covid-19 ha servido para “abrir los ojos” a la sociedad sobre los peligros del cambio climático y ha pedido durante su participación en el BNEW que se busquen “soluciones que se puedan aplicar ya”.
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urante su intervención, “Des-energizando el clima de la Tierra”, en la Barcelona New Economy Week (BNEW), Picazo ha puesto el cambio climático en el centro del debate, asegurando que la próxima década será vital para las generaciones futuras. Así, ha señalado las energías renovables, especialmente la solar y la eólica, como la vía principal para frenar el cambio climático.

Para ello, ha incidido en la necesidad de “hacer las ciudades más inteligentes y sostenibles”, ya que “aportan el 70% al calentamiento global”. Picazo ha explicado que el ser humano genera demasiada energía para la Tierra, lo que hace que cada vez haya fenómenos meteorológicos más extremos y duraderos. Por eso, ha insistido en las energías limpias como vía para estabilizar el calentamiento global. Además, ha asegurado que “a los siete o diez años de su implantación” las energías renovables generan más puestos de trabajo y, en general, un impacto económico mayor, que los combustibles fósiles.

Para Picazo, el fenómeno que más impacto está teniendo actualmente en el planeta son las olas de calor, cada vez más frecuentes, y que están convirtiendo a España en un lugar de “fenómenos meteorológicos extremos”. De igual manera, ha señalado la necesidad de “descarbonizar” el planeta y utilizar cada vez menos combustibles fósiles.  Picazo ha subrayado que “nunca en los últimos 800 mil años ha habido tanto CO2 como ahora”, por lo que se hace cada vez más necesario encontrar fórmulas sostenibles para generar energía. En este sentido, ha recordado la importancia de la “economía circular” para permitir a las ciudades avanzar hacia modelos más sostenibles.

Precisamente los gases de efecto invernadero tienen un impacto directo en el agua de nuestro planeta, otro de los grandes problemas que Picazo augura para el futuro cercano. Así, el deshielo de los polos tiene varias consecuencias directas. Por un lado, las superficies polares “funcionan como espejos que rebotan la radiación solar, disminuyendo la temperatura global”. Si desaparecen, la radiación llegará a la tierra, incrementando la temperatura del planeta.

Por otro lado, la subida del nivel del mar hace que las zonas costeras se inunden y que el agua salada contamine la dulce, obligando a miles de familias a reubicarse para poder seguir viviendo. De hecho, se calcula ya que islas como las Maldivas o Kiribati desaparecerán en unos 15 años. Por todo esto, Picazo ha asegurado que esta crisis tiene que servir como acicate para actuar, porque “se trata de una emergencia y lo que hagamos en los próximos diez años afectará al próximo milenio”.