Las incubadoras y aceleradoras como cuna de startups en Barcelona

Evento en el Finance Hub de Barcelona.
Evento en el Finance Hub de Barcelona.

La ciudad cuenta con una red amplia y diversa de espacios y programas que acompañan a fundadores para dar forma a sus proyectos emprendedores

(Redactora)
21 de agosto de 2026 - 05:30

Barcelona lleva años construyendo un ecosistema emprendedor que ha convertido la ciudad en un punto de encuentro para startups, inversores y talento. El ecosistema está integrado por una gran variedad de actores, desde fundadores a inversores y, entre ellos, las incubadoras y aceleradoras. Juntas, configuran una red acompaña a los proyectos emprendedores en todo el recorrido para que una idea se convierta en negocio. 

El mapa de incubadoras y aceleradoras en Barcelona es amplio y heterogéneo, con iniciativas generalistas y otras más específicas centradas en sectores o en ámbitos concretos. Entre ellas, destacan actores como Barcelona Activa, que dispone de una red pública de espacios de incubación, por los que han pasado más de 1.500 empresas. Más allá de la red impulsada por el Ayuntamiento, la ciudad dispone de un amplio abanico de opciones para propulsar ideas y proyectos emprendedores, también sectoriales, como el Lab4Travel del Barcelona Travel Hub, vinculado a la innovación turística, o la Logistics 4.0 Incubator, del Consorci de la Zona Franca de Barcelona, especializado en tecnología aplicada a la cadena de suministro. 

También forman parte de la escena emprendedora iniciativas como AticcoLab, el ecosistema del Tech Barcelona, BCombinator y múltiples iniciativas impulsadas desde el mundo universitario y empresarial. Todo el ecosistema se ha ido articulando y sofisticando en los últimos años; hace dos décadas, prácticamente no había iniciativas que acompañaran a la emprendeduría. 

Fue entonces cuando nació SeedRocket, como explica Jesús Monleón: “Somos emprendedores en serie. Llevamos 25 años haciendo negocios y, cuando empezábamos, nos habría gustado encontrar a alguien que nos hubiera acompañado”. SeedRocket se creó con este objetivo en 2008, con emprendedores con experiencia convertidos en mentores: “No son consultores que te ayudan a hacer un business plan”, sino profesionales y fundadores de empresas punteras que acompañan con su experiencia: “Contribuimos a poner realismo al ecosistema”. 

La principal puerta de entrada a SeedRocket es su Campus de Emprendedores, dirigido a startups en fases iniciales. Se celebra dos veces al año durante una semana y reúne proyectos que han pasado un proceso de selección: más de un centenar suelen presentarse a cada convocatoria, y solo 12 acceden al programa. Los seleccionados entran en contacto con mentores, y algunos terminan vinculándose como business angels. 

Desde el surgimiento de SeedRocket y de otras iniciativas que fueron abriendo camino, el ecosistema se ha ido robusteciendo, también con actores que han dejado de mirar tanto la facturación para poner el foco en el impacto. La proliferación de programas ha abierto espacio para proyectos que buscan generar impacto social o ambiental, como programas de Impact Hub Barcelona o de Norrsken, el Impactech de Tandem Social en TechBloc4, o Scale4Impact, de la Fundación Ship2B.

Participantes en uno de los Campus de Emprendedors de SeedRocket.
Participantes en uno de los Campus de Emprendedors de SeedRocket.

Como explica Guillem Bargalló, program manager de Scale4Impact, el programa se enmarca en la venture philanthropy, una fórmula que combina financiación con acompañamiento especializado para profesionalizar organizaciones de impacto. “No es solo invertir, sino también dar asistencia técnica a los proyectos”.

Para hacerlo, Scale4Impact selecciona proyectos que trabajan con colectivos en situación de vulnerabilidad, especialmente en ámbitos relacionados con la educación y el empleo, y sin ser necesariamente de nueva creación. En la convocatoria de 2026, la fundación contactó con cerca de 600 entidades: 130 presentaron candidatura y ocho fueron seleccionadas para la primera fase. Tras un bootcamp de formación y mentoría, tres proyectos pasan a una segunda etapa de aceleración de seis meses.

Participantes de la cuarta edición de Scale4Impact.
Participantes de la cuarta edición de Scale4Impact.

Entre los proyectos aparecen iniciativas como Getup, orientada a mejorar la situación laboral de familias, sobre todo monomarentales, o NeurekaLab, una plataforma para detectar y trabajar dificultades de aprendizaje como la dislexia, la discalculia o el TDAH. El criterio fundamental no es cuál puede facturar más: “Se prioriza el impacto. Es lo que se busca; el resto es secundario”, resume Bargalló.

La ampliación progresiva del ecosistema ha ido dando entrada también a organizaciones internacionales. Friends of Bata es una de ellas: Impulsada en 2020 como fundación sin ánimo por Thomas Archer Bata, trabaja en Barcelona para conectar estudiantes, emprendedores, mentores e inversores, con programas como Founders of Tomorrow, desarrollado junto a AticcoLab en el Barcelona Finance Hub. En una jornada intensiva, estudiantes y jóvenes de distintos países forman equipos, desarrollan una idea y la convierten en un primer producto o prototipo con la ayuda de mentores. En la edición de este verano, presentaron solicitud para participar 75 estudiantes de 27 nacionalidades, de los que se seleccionaron 50 para asumir el reto de transformar una idea en una startup en unas horas. 

Edición de Founders of Tomorrow 2026, en el Barcelona Finance Hub. © Robert Anton Photo
Edición de Founders of Tomorrow 2026, en el Barcelona Finance Hub. © Robert Anton Photo

La diversidad del mapa de incubadoras y aceleradoras es un reflejo de la evolución de la escena emprendedora de la ciudad, para dar forma a ideas y convertirlas en proyectos empresariales viables. ¿Y cuál es la fórmula para determinar qué proyecto funcionará, cuál se quedará por el camino, o cuál será un éxito? “No tenemos la bola de cristal, ni nadie la tiene”, destaca Monleón. Así lo ven en SeedRocket: “De las doce compañías que entran en el campus, siempre habrá un outlier, un campeón, pero no sabemos cuál es. De los doce, ocho no van a funcionar; dos van a convertirse en negocios, y uno va a despuntar. Pero al principio no sabemos cuál es, y no hay una fórmula para saberlo”. 

“Apostar por startups es también una cuestión probabilística”, añade Monleón, desde su faceta de inversor. “En el mundo emprendedor siempre hay una incertidumbre que es imposible de eliminar; tienes que convivir con ella. Y no pasa nada”. Precisamente las incubadoras y aceleradoras contribuyen a manejar esta incertidumbre: no eliminan el riesgo, pero acercan a los emprendedores a mentores, red y herramientas para afrontarlo.

Añadir The New Barcelona Post como fuente preferida de Google de forma gratuita

Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.

Activar ahora

Sobre el autor

Anna Badia López
Anna Badia López

Redactora

Ver biografía