La era de la inteligencia. Este es el término bajo el que se suele describir la imparable revolución tecnológica que se está gestando. Una revolución imparable que ya está impactando en todos los ámbitos de la vida cotidiana, con la inteligencia artificial transformando la manera de trabajar, comunicarnos o relacionarnos. Abriendo la puerta, así, a posibilidades y habilidades que hace tan solo unos años parecían inimaginables e inalcanzables, y animando a soñar con un futuro todavía más revolucionario. Este mismo espíritu de reinvención continua y de explorar lo inimaginable es el que ha marcado el Mobile World Congress, desde que en 2006 desembarcara en la capital catalana.
Un lema que, sin embargo, todavía tendrá más presencia en su 20º aniversario, del 2 al 5 de marzo de 2026, con la edición más ambiciosa del salón tecnológico. Durante esta edición, esa capacidad de explorar lo inimaginable se traducirá en distintas formas de aprovechar al máximo cada rincón disponible en el recinto Gran Via de Fira de Barcelona. Un recinto en l'Hospitalet de Llobregat se ha quedado pequeño para el salón, por lo que sus organizadores (la GSMA) espera con ansias el proyecto de ampliación de Fira Gran Via, que sumará 60.000 metros cuadrados al conjunto, que alcanzará los 300.000 metros cuadrados. Sin embargo, hasta este momento todavía quedan dos años, y dos ediciones del Mobile de por medio, ya que el proyecto del Hall 0 no se prevé terminar hasta mitades de 2027, siendo la de 2028 la primera edición que el MWC podría celebrar con estos nuevos metros cuadrados.
Hasta entonces, los organizadores piensan lo inimaginable, inventando nuevas formas de seguir creciendo, a la vez que lo hace la industria tecnológica, pero en un espacio limitado. "Ahora estamos apretados, tenemos limitaciones de espacio que no nos permiten crecer y reunir a más expositores", ha reconocido John Hoffman, consejero delegado de la GSMA, en un encuentro con periodistas. Sin embargo, el congreso tecnológico sí puede crecer en otros espacios que les ofrece la capital catalana y sus alrededores. Por ese motivo, además de un Talent Arena que volverá a Fira Monjtuïc con el objetivo de despertar vocaciones tecnológicas ---en esta edición de la mano de expertos en innovación como Tim Berners-Lee, Kate Darling o el DJ Steve Aoki--- el salón también se expandirá hacia Montmeló.
Así, el salón tecnológico aprovechará las posibilidades que ofrece Circuit de Barcelona-Catalunya, recinto que Fira de Barcelona gestiona desde principios de año, para ofrecer una nueva experiencia: CircuitX, que mostrará los últimos avances en movilidad inteligente y experiencias inmersivas para los aficionados. Aunque los detalles de este nuevo formato no están cerrados, ya que como han enfatizado desde Fira se trata del "inicio de un viaje de varios años", de momento este nuevo formato se traducirá en un encuentro de directivos del sector el domingo 1 de marzo, justo antes del inicio del salón, acompañado de demostraciones y soluciones en directo de tecnologías aplicadas a la movilidad y a la experiencia de grandes eventos.
Esta ambiciosa edición también estará protagonizada por otras grandes innovaciones tecnológicas. Así, la inteligencia artificial, gran protagonista del salón del año anterior, volverá a ocupar un espacio central en los pasillos de Fira de Barcelona, con un programa estructurado bajo seis ejes temáticos: Intelligent Infrastructure, ConnectAI, AI 4 Enterprise, AI Nexus, Tech4All y Game Changers.
Mirando al espacio exterior
Pero, por primera vez, el congreso también mirará al espacio con la presencia de satélites, ya que, como ha remarcado Hoffman, la conectividad por satélite "es una de las grandes innovaciones que ya están revolucionando las telecomunicaciones". Así, el Hall 6 del recinto Gran Via contará con una nueva área denominada New Frontiers y dedicada a las tecnologías emergentes que están revolucionando la conectividad global, como las redes satelitales o la computación cuántica, de la mano de empresas del sector como Aalyria, Agibot, Equatys, Eutelsat y Toshiba Quantum.De hecho, el espacio es tan limitado que el congreso también aprovechará sus zonas exteriores, con el área Airport of the Future situada frente a la entrada del recinto. Este espacio novedoso, con el apoyo de Airbus como uno de sus principales socios, ofrecerá una experiencia inmersiva para que los asistentes exploren de primera mano cómo se está transformado la aviación y la experiencia del viaje aéreo, desde los aeropuertos a la conectividad o la oferta gastronómica en los aviones.
Con todo, la previsión es volver a reunir unos 2.900 expositores, como ya hizo el año pasado, entre los que se encuentran las grandes compañías de la telefonía móvil, como las ya habituales Google, Microsoft o Samsung. Entre los ponentes confirmados, también figuran directivos de SpaceX o Starlink ---dos de las empresas del magnate Elon Musk---, Airtel, Orange o Rakuten. Pero el salón tecnológico no solo volverá a reunir a las grandes compañías tecnológicas, sino también a aquellas empresas emergentes que están redefiniendo el futuro. Unas compañías que volverán a tener presencia en el Hall 8, reservado para el 4YFN, que acogerá a más de 1.000 compañías.
"Tenemos todos los espacios prácticamente llenos, la demanda global por venir a Barcelona es más fuerte que nunca", ha subrayado Hoffman. Con un ambicioso programa y una edición que esperan que sea "de récord", la previsión es reunir "entre 100.000 y 110.000 asistentes de unos 200 países", ha apuntado el consejero delegado de la GSMA. De ser así y alcanzar la cifra de 110.000 visitantes, el salón tecnológico no solo superaría las cifras de su anterior edición ---cuando consiguió igualar las cifras prepandemia, reuniendo a 109.000 visitantes--- sino batir y establecer un nuevo récord de asistencia, tras 20 años de recorrido en la capital catalana. Unas cifras a las que se deberían sumar los asistentes al Talent Arena, que en su primera edición, el año pasado, reunió a 20.000 personas.
Sin embargo, como ha apuntado Vivek Badrinath, director general de la GSMA, que se estrena en el cargo tomando el relevo de Mats Granryd, el objetivo no es reunir al mayor número de asistentes, sino "reunir a los máximos directivos y líderes del sector". Es decir, no crecer por crecer, sino crecer en relevancia. En este sentido, desde la organización han enfatizado que en la edición de 2026 contarán con 25.000 ejecutivos de alto nivel. Todo, con el objetivo de generar el máximo impacto tanto en la industria de la tecnología móvil, pero también en Barcelona, la ciudad que los ha visto crecer. La organización calcula, de hecho, que en sus 20 años de historia el congreso tecnológico ha generado un impacto de 7.000 millones de euros a la ciudad. Además de un impacto incalculable a una industria tecnológica cada vez más rápida, revolucionaria e inteligente.
