La IA de Rigora Bulletin pone voz a las redacciones para crear boletines informativos

Rigora Bulletin
Rigora Bulletin

La startup de Miquel Curanta y David Poblador apuesta por las lenguas menos representadas en la IA como puerta de entrada al mercado europeo

20 de agosto de 2026 a las 05:30h

Hace cerca de un año, David Poblador empezó a experimentar con la generación de voz sintética. Hacía tiempo que trabajaba con tecnología de audio y streaming —había estado 13 años en Spotify— y empezaba a ver que los nuevos modelos de inteligencia artificial podían abrir nuevas posibilidades. Al mismo tiempo, Miquel Curanta conocía bien la otra cara de la moneda: después de años vinculado a la gestión de empresas culturales y de medios de comunicación, sabía cómo funciona una redacción y, sobre todo, qué tareas son las más repetitivas. 

El punto de confluencia entre los dos dio forma a Rigora Labs y a su primer producto, Rigora Bulletin. “Nos encontramos en un momento correcto”, explica Poblador. La idea era aprovechar la nueva generación de tecnologías de IA para entrar en un terreno muy concreto, y muy conocido por Curanta: el de los boletines informativos de radio y los contenidos de audio de los medios.

La propuesta, además, tiene otro elemento diferecial. “La IA evoluciona muy rápido y cada día salen miles de herramientas, pero apenas las hay de calidad en las lenguas minorizadas”, defiende Curanta. El catalán, el vasco y el gallego son su foco para una tecnología que aspira a llegar más lejos con otras lenguas en situaciones similares. El catalán es el primer paso, y es que “la IA en catalán habla habitualmente como un robot; con nosotros, habla como una persona”, resume Curanta. 

La generación de voz natural es, por lo tanto, una parte esencial del producto. Aun así, no es la única; Rigora Bulletin está pensado para automatizar el proceso de creación de un boletín sonoro a partir de los contenidos que ya ha producido un medio. La plataforma puede convertir las noticias publicadas en un guion adaptado al lenguaje radiofónico y generar el audio, con posibilidad de integrar diferentes fuentes y sistemas de distribución. 

Aunque su tecnología tiene un impacto directo sobre la manera de trabajar de las redacciones, Curanta remarca que “el proyecto no viene a sustituir el trabajo de los periodistas, sino a complementarlo”. La diferencia, según los fundadores, es lo que queda en manos de la redacción: Rigora Bulletin no crea las noticias ni hace periodismo de calle: parte de la información que el medio ya ha elaborado y la transforma en un producto de audio. El periodista continúa decidiendo qué información se publica y puede intervenir en el resultado, pero la preparación técnica y la locución pueden quedar automatizadas. 

“Venimos a complementar el trabajo con una aplicación que es útil para un medio de comunicación”, añade Curanta: “Los periodistas tienen que estar en la calle, haciendo noticias. No tienen que estar en el estudio pendiente del boletín de las 12. Nosotros hacemos boletines a partir del periodismo; no redactamos un contenido, sino que usamos aquel que ha hecho un periodista, y lo convertimos en contenido de audio”.

Para Poblador, la clave ha sido entender que no se trataba simplemente de aplicar una voz artificial a un texto. “La parte crucial es de producto”, explica. Un boletín tiene una escalerilla, unas secciones y unas rutinas propias. La meteorología, por ejemplo, se puede automatizar a partir de unas fuentes determinadas e incorporarse al boletín con un estilo radiofónico definido. Lo mismo principio se podría aplicar en el futuro a secciones como el tráfico o a otros bloques informativos.

Ahora, la tecnología ya es funcional, y los fundadores lo están probando con varios medios. Uno de los retos actuales es integrar Rigora Bulletin en los flujos de trabajo que ya utilizan las emisoras: “Si tu radio recibe los ficheros que se tienen que emitir en MP3 y se guardan en Dropbox, queremos estar integrados en las diferentes maneras de trabajar”, explica Poblador.

La herramienta de Rigora Bulletin para crear boletines informativos. -

El producto se encuentra en fase de pruebas y los fundadores prevén iniciar la comercialización próximamente. El modelo de precios contemplará diferentes niveles según el volumen de uso, con una horquilla aproximado de entre 50 y 500 euros mensuales. Con la propuesta, se dirige a instituciones y principalmente a medios de comunicación: en Catalunya, hay un millar; en España, 4.000. Pero el universo en que pone el foco es mucho más amplio, empezando por Europa, y mirando a todo el mundo: “Queremos ser una aplicación de alcance universal”.

Con esta ambición, el catalán es el punto de partida, y ya ha generado boletines también euskera y castellano. También está haciendo pruebas en otras lenguas, como el sueco y el neerlandés, con la convicción de que resolver las dificultades de una lengua con menos recursos tecnológicos puede convertirse también en una puerta de entrada a otros mercados.

Así, el proyecto que empezó con dos perfiles que venían de mundos diferentes busca convertir la IA en una pieza más de la infraestructura de los medios; no para decidir qué es noticia, sino para automatizar una parte en base al trabajo hecho por redacción.