Lo que empezó hace diez años como una idea de tres emprendedores en el Poblenou se ha convertido en una de las scaleups mejor valoradas a escala europea. Factorial acaba de cerrar una ronda de financiación de 150 millones de dólares, con la que se marca un objetivo: adquirir otras empresas para “acelerar su crecimiento”, como ha explicado Jordi Romero, CEO y cofundador de la empresa. Con la operación, Factorial ha alcanzado una valoración de 2.500 millones de dólares.
Con ella, la compañía barcelonesa entra en el top 20 de compañías mejor valoradas de la UE. “Y también es una de las mejor financiadas”, según Romero. La empresa lo ha hecho de la mano de General Catalyst como principal inversor, junto a otros actores, como Atomico y Four Rivers. Con la operación, General Catalyst entra por primera vez en el capital de la compañía, a la que ya estaba acompañando mediante un sistema de financiación a través del que la empresa estadounidense reservó 200 millones de dólares para Factorial.
Con este sistema —llamado Customer Value Strategy—, el retorno de General Catalyst está vinculado exclusivamente al valor generado por los clientes adquiridos con esa inversión, y se limita a una cantidad fija. Así, permite a Factorial acelerar su expansión preservando el capital de los accionistas. Ahora, General Catalyst no solo protagoniza la ronda, sino que també aporta 540 millones de dólares más a este modelo.
Con estos recursos, Factorial tiene !una supervivencia muy sólida y mucha capacidad para invertir y para crecer”. En este contexto, Romero prevé que “la cuenta de resultados no tardará mucho; tenemos el tiempo y tenemos la escala para estar muy cerca”. Todo ello, con más de 16.000 clientes en 90 países, con el core en Europa —sobre todo en España, Portugal, Alemania, Francia e Italia—, y también con fuerza en América Latina y Reino Unido. Además, con partners como Microsoft llegan a otros mercados, mucho más allá de Europa.
Es precisamente en Europa donde Factorial pondrá el foco para las adquisiciones con las que pretende seguir creciendo. “Las compras nos permiten acelerar el roadmap, incorporando talento y carteras de clientes. Es una manera de acelerar la llegada a distintos mercados europeos”. Así, la ronda de inversión persigue específicamente este fin de asegurar que cualquier oportunidad de crecimiento de Factorial en este sentido ya cuente con la financiación necesaria.
“No necesitábamos una ronda para seguir; lo que queríamos era más equity para comprar empresas. Llevamos dos años muy bien financiados, se diría que con un runway infinito”, ha puntualizado Romero. De hecho, de la ronda anterior —que llevó la valoración de Factorial hasta los 1.000 millones que la convirtieron en unicornio hace cuatro años— los fondos captados siguen intactos, y se sumarán a los nuevos 150 millones para adquisiciones. En el horizonte —aunque lejos—, Romero ha apuntado a la posibilidad de salir a Bolsa, “pero no estamos trabajando en eso; para eso todavía quedan años”.
Factorial no solo crece en personal y en clientes, sino también en funcionalidades: lo que empezó siendo un software centrado sobre todo en recursos humanos ahora incluye herramientas para todos los ámbitos de la gestión empresarial, desde nóminas a gastos, que ahora da un nuevo salto con la IA. Con ella, transiciona de un SaaS a "un acompañante de agentes para compañías, para no ser solo una solución de información, sino de acción", capaz de ejecutar tareas a través de su primer agente, Factorial One, lanzado el año pasado. Ahora, Factorial trabaja en una nueva herramienta, que permitirá "clonar a los empleados de una empresa" para que puedan agilizar sus tareas más automáticas y poner el foco en lo que aporte valor: “El clon debe ser una extensión y un multiplicador del trabajador”.
El Poblebou en la esencia
Factorial nació de la mano del ecosistema emprendedor de Itnig hace diez años ya en el Poblenou, el mismo barrio en el que ha estrenado su nueva sede. Sin embargo, la nueva sede ya se queda pequeña, y ya alquilan espacios del entrono, como tres plantas de un edificio de las inmediaciones, sin salir del barrio del que surgió en 2016.
Los problemas de espacio no son de extrañar si se tiene en cuenta que Factorial está ampliando de forma constante su plantilla, con no no menos que unos 50 trabajadores cada semana, hasta los 1.700 que tiene actualmente. Del total, más de 300 se encargan de desarrollar el producto —ingenieros sobre todo—, mientras que el resto crece a la par que el negocio, centrados en la captación y acompañamiento de clientes.
Por mucho que crezca Factorial y su plantilla, la compañía seguirá haciéndolo en el Poblenou, como garantiza Romero: “Hay mucho espacio para crecer, y aquí tenemos varios espacios de trabajo”, también con la comunidad emprendedora de Itnig, enclavada en pleno 22@: “Tenemos un ecosistema entero montado aquí”.
