Muchos barceloneses fieles al centro de la ciudad saben desde hace unos años que en el Bar La Esquina tenían un rincón donde disfrutar un buen brunch o una comida informal solvente y a precios asequibles. Pero la llegada del chef Luis Cors en 2023 fue insuflando chispa y solidez a la propuesta gastronómica de este coqueto local vinculado al centenario Hotel Regina de la calle Bergara, hasta el punto de darle un reciente giro de timón que lo ha convertido en un oasis para comer o cenar francamente bien en pleno meollo turístico.

Lo definen como “taberna contemporánea”, con producto de mercado, raíces mediterráneas, sabores autóctonos y la alianza del fuego que brinda su horno Josper. Ese pequeño ‘secreto’, transmitido por boca-oreja entre ‘foodies’, hace que convivan visitantes y autóctonos en un ambiente cosmopolita equilibrado. Es también un espacio agradable, con barra y mesas de mármol, donde conviven pequeños grupos y mesas para dos.
Cors se formó en la escuela de hostelería de Santander y en la capital catalana se ha curtido en restaurantes como La Pubilla (Gràcia), donde fue jefe de cocina. El chef es fiel a sus principios de respeto al producto de temporada, un toque moderno sobre la cocina tradicional y una técnica virtuosa, que se traduce en una cocina con ‘punch’.

La brasa y el carbón son el hilo conductor, defienden, pero detrás de todos los platos se aprecian matices, sensibilidad y la personalidad del cocinero, que venera los frutos secos y los aromas de ingredientes secundarios que dan alma a sus elaboraciones.
La carta es poliédrica y satisface apetitos sin fronteras. En la zona, no hay visitante que no pida arroces, y en La Esquina disparan dos torpedos en su carta: el de sepia y gamba roja, y el meloso de costilla y pimiento asado. Pero además han lanzado una fórmula de mediodía (38 euros por personas) que incluye tres entrantes de temporada (en estos momentos, Croqueta de tres carnes, Ensalada de tomate, encurtidos y mató, y Mejillones a la crema e hinojo), y un arroz a elegir (el de payés con trompetas de la muerte o el clásico arroz de barca con langostinos). Se remata con bebida, y de postre chocolate, pan y aceite.
Del chuletón al guiso
Entre las novedades que elevan el listón para una comida opípara, más allá del buen brunch que les caracterizaba, destaca el filón carnívoro, que abarca del Pollo de corral deshuesado asado al carbón de tomillo, hasta el Chuletón de vaca simmental madurada 45 de un kilo, pasando por la Panceta de cerdo Ral Avinyo glaseada y romesco verde balsámico, o uno de los mejores filetes que se pueden comer en la zona, su Solomillo selección de vaca nacional 180 gr. (26 euros) que se puede coronar opcionalmente con un extraordinario foie a la brasa.

Pero más allá de estos principales que dan cuerpo a su oferta gastronómica, el menú permite optar desde el picoteo divertido al festín. Un buen pan de masa madre a la brasa es toda una tarjeta de presentación, antes de dejarse tentar por su Ensaladilla con bonito en escabeche (9 euros); su colorido Salpicón de langostinos con vinagreta emulsionada, con aire de revival rejuvenecido; sus poderosas Croquetas de cocido (seguramente sin parangón en un amplio radio); la Tortilla de patata estilo bomba de la Barceloneta; o los platos especiales de la quincena a los que siempre hay que estar atento, que en nuestro caso posibilitó probar la Calabaza a la brasa con queso de Mahón, rúcula y piñones, una maravillosa armonía de texturas y sabores que recomendamos a cualquiera que dé con ella algún otro día.
Los forofos del guiso hallarán alegrías en el Rabo de vaca estofado, o en un plato ahora omnipresente y que no probamos pero que prometen con el sello de Cors, los Macarrones La Esquina gratinados ‘a la minute’.
Sardinas y brochetas
La pequeña apuesta de pescados abarca de los más nobles (Lubina, crema de escaloña y aceite de cebollino, que se recomienda compartir) a los populares, con unas Sardinas a la brasa con ajo y perejil (12 euros) que por fin un restaurante céntrico se atreve a reinvindicar, en sintonía con los nutricionistas y la pesca sostenible.
Entre los platos del día, merece la pena probar también si se da la ocasión, la Sepieta a la brasa, con cremoso de patata y almendras tostadas, que retratan bien el carácter del chef, con una puesta en escena cuidadosa, producto de primera y afán de elevar los sabores protagonistas con sutileza, de nuevo aliado con los frutos secos.
Aunque alinea con solvencia platillos imprescindibles de un aperitivo local, sorprende para salirse de lo previsible con la Sobrasada asada y burrata ahumada, o la Brocheta de rape y langostinos, agua de Lourdes y chips de ajo, para quienes buscan un plato del mar menos ortodoxo.

Una selección de guarniciones aparte (de 4 a 6 euros) permite rematar los platos con vegetales: patatas fritas, ensalada de lechuga del Baix Llobregat, pimientos a la leña o patata asada con mantequilla.
La incursión culinaria se remata con una carta de vinos bien pensada para maridar con los matices de la brasa y los guisos, y con sugerencias quincenales que estimulan los descubrimientos de las distintas DO.

Bar La Esquina Bergara, 2 Barcelona
Abierto de lunes a domingo de 12:00h a 23:30h
bar@laesquinabarcelona.com 34 937 687 242
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