'Morning Sun': las vidas invisibles que sostienen el mundo

Cartel promocional de 'Morning Sun'. ©Sixto Paz
Cartel promocional de 'Morning Sun'. ©Sixto Paz

Pau Roca lleva a La Villarroel una historia donde parece que no pasa nada pero pasa toda la vida: la belleza de lo común frente al mito de lo extraordinario

(Redactora)
28 de octubre de 2026 - 05:30

Sixto Paz Produccions vuelve a emocionarnos con la puesta en escena de un texto sencillo, pero precioso; un texto que habla de ti, de mí y de todas las personas anónimas que poblamos este mundo. Un texto en el que parece que no pasa nada, pero pasa todo, pasa la vida, pasa el amor, pasa la familia, pasan los sueños. 

Morning Sun de Simon Stephens parece que sea un homenaje a la humanidad. Pero no a los grandes poetas, músicos o actores, no: a la humanidad poblada por nosotros, el panadero, la camarera, el barrendero, la veterinaria. Gente corriente que es la gente que sostiene el mundo. Y estas personas necesitan una historia, esta historia que ara se puede ver en La Villarroel. 

De Edward Hopper al escenario de La Villarroel

Pau Roca dirige la adaptación en catalán de Morning Sun traducida por Adriana Nadal e interpretada por Míriam Iscla, Anna Güell y Raquel Ferri; una obra cuyo nombre bebe del título homónimo de un cuadro de Edward Hopper de 1952. La pintura nos muestra a una mujer sentada sobre la cama y dejando que el rayo del sol al amanecer le caliente el cuerpo.

Morning Sun de Edward Hopper
Morning Sun de Edward Hopper 

El gesto de su rostro es enigmático, está sumida en sus pensamientos porque, aunque a ojos del espectador sea totalmente anónima, esa mujer tiene una historia, su historia. El sol ilumina a esa figura, le da luz a esa historia y esto es, justamente, lo que Stephens hace en Morning Sun: muestra la historia de una mujer anónima que, gracias a ese rayo de luz, es visible, reconocida y puesta en el puesto de valor que se merece.

Pau Roca, el director de la propuesta, así lo afirma: "Cada una de nuestras vidas ordinarias tiene una cantidad extraordinaria de memoria, pérdida, deseo, amor y misterio. Y es este misterio el que nos atrapa tanto en Morning Sun, el cuadro de Edward Hoper". Stephens hace lo propio con Charly McBride (interpretada por Míriam Iscla), la protagonista de su obra, una mujer que vive en Nueva York y que nos cuenta su historia desde que era una niña y vivía con sus padres hasta que, ya siendo madre y adulta, decide abandonar la gran ciudad para mudarse a Colorado. Una vida cualquiera, una vida común y corriente, pero que mostrada bajo la lupa del teatro y de la humanidad, adquiere la importancia y el valor que realmente tiene. 

Míriam Iscla y Raquel Ferri. ©Kiku Piñol
Míriam Iscla y Raquel Ferri. ©Kiku Piñol 

Interpretar desde la piel y la verdad

Míriam Iscla se pone bajo la piel de Charlotte o Charly. Es la hija, pero también es la madre. Nos deleita con una interpretación delicada, natural, que se mueve entre la risa y el llanto, entre la felicidad y el dolor. Míriam Iscla es capaz de coger un texto y dotarlo de una humanidad y una verdad que pocas veces se ven en el escenario. Nada se nota falso, ni forzado en ella.

Pero tampoco en las otras dos actrices, Anna Güell y Raquel Ferri que recrean a tres mujeres unidas por los lazos de la familia y del amor. Una historia interpretada solo por tres mujeres pero que dan vida a muchos más personajes solo con un cambio de pose corporal, un tono más grave de la voz, una mirada más intensa... Sobre el escenario vemos a toda una una retahíla de personajes de la vida de la protagonista de un modo natural, orgánico y sin que el ritmo se pierda en ningún momento. Pero el peso de la actuación, del drama y de la emoción recae en ellas, en las mujeres de la familia. 

La familia como refugio 

El vínculo familiar se refleja muy bien en esta obra. Esa relación basada en confianza, cariño, sostén, reproches y mucho, muchísimo, amor. La familia como refugio, como nido al que acudir cuando te rompen las alas. Puede ser que, a veces, la familia duela, pero el soporte que da, el alivio que ofrece y el tronco que sostiene es lo que nos ayuda a seguir en pie. 

La madre de Charly muestra su fascinación por las personas extraordinarias, los artistas, las personas que hacen cosas que parecen imposibles. Pero Charly lanza una defensa hacia las vidas mundana, esas vidas que pueden parecer mediocres, pero que encierran una historia llena de amor, superación, lucha, fuerza, tristeza, dolor, amor, amor y más amor. "¿Por qué solo te centras en la historia de los artistas, los poetas, los pintores?", le pregunta la madre a la hija y aleha que, al final, lo cotidiano es lo que sostiene el mundo. Y de esto parece que no nos demos cuenta hasta que desaparecen.

Anna Güell y Míriam Iscla. ©Kiku Piñol
Anna Güell y Míriam Iscla. ©Kiku Piñol 

Desaparecen las personas comunes y corrientes y, entonces, te das cuenta de lo mucho que te influenciaban. Desaparecen esas personas insignificantes y te das cuenta del poder, la presencia y lo mucho que significaban para ti, para tu mundo, tu universo, tu auténtica vida. Si las personas corrientes desaparecen del mundo, de la sociedad, también nos daremos cuenta de lo mucho que hacen falta: los necesitamos a todos, a los poetas y a los barrenderos, a los que cantan y a los que limpian. Y todos siempre necesitamos el mismo tronco: las madres, las hijas, la familia, el amor que es lo que realmente lo sostiene absolutamente todo.

El sello inconfundible de Sixto Paz

Otro de los puntos de Morning Sun más destacados es la inclusión del metateatro. A lo lagro de la obra, las actrices van haciendo algunos apartes, saliéndose de la historia, de la trama de ficción, para hablar directamente con el público o para comentar entre ellas la historia que están narrando. Este recurso le otorga naturalidad, veracidad y un toque de humor a la trama y ayuda a que, en algunas escenas, se reduzca la tensión o el drama. 

Este sello es propio de Sixto Paz Produccions, una productora que nos tiene acostrumbradas a llevar al escenario historias rebosantes de naturalidad, ternura y una pizca de humor que hace que la vida sea más amable y más bonita.  

La ternura de la obra en una imagen. ©Kiku Piñol
La ternura de la obra en una imagen. ©Kiku Piñol 

Abrazar lo importante

Después de ver Morning Sun en La Villarroel te levantas de la butaca, coges el metro y llegas a tu casa. Y, aunque sigas con los mismos problemas de trabajo, de dinero o de amores, abres la puerta, abrazas a tu familia y sientes que lo tienes absolutamente todo. Porque triunfar no va de tener carreras triunfales, o de brillar en una tarima; triunfar en la vida es tener el amor de tu madre, de tu padre, de tus abuelos, de tus hijos o de tus amigas. Y el resto... El resto es literatura. 

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Sobre el autor

Elia Tabuenca
Elia Tabuenca

Redactora

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