Collectibol y la nueva era de los cromos digitales

Oriol Carbonell, Nicolás Benhamou y Raúl Miguel Pérez, fundadores de Collectibol © Cedida
Oriol Carbonell, Nicolás Benhamou y Raúl Miguel Pérez, fundadores de Collectibol © Cedida

La aplicación barcelonesa conecta al coleccionista de cartas de fútbol con otros usuarios en una experiencia interactiva y global

29 de septiembre de 2026 a las 05:30h

¿Quién no ha coleccionado cromos en algún momento de su vida? Fuera de ser un fetiche de grandes coleccionistas, los cromos también han formado parte de la infancia de muchos barceloneses y catalanes. El mercado de Sant Antoni se llena, todavía hoy, cada fin de semana de jóvenes y adultos dispuestos a cambiar, vender y comprar los cromos de sus jugadores preferidos. Ahora bien, la tecnología avanza en todos los sectores y, francamente, no es extraño que también se haya colado en este. Collectibol nace con las ganas de mantener este espíritu coleccionista de los jóvenes y une el afán por el fútbol y los cromos a una experiencia interactiva y única que ya ha enamorado a más de 300.000 usuarios de 180 países del mundo; Y todo desde Barcelona.

"Collectibol nació casi por error", explica Nicolás Benhamou, CEO y fundador de la compañía en una conversación con The New Barcelona Post. Junto con Oriol Carbonell y Raúl Miguel Pérez, en mayo de 2025 lanzaron esta aplicación de colección de cromos de fútbol. Todo surgió de unas conversaciones que habían tenido con el Futbol Club Barcelona para crearles un espacio en el metaverso para compartir con la afición. De hecho, Benhamou afirma que esta es una de las asignaturas pendientes de los clubes: "Más allá de ir a verlos a partidos, los aficionados no se sienten próximos al club", dice el emprendedor. La solución del Barça que no acabó nunca de materializarse era una manera de acercarse a la afición y cuando los tres jóvenes hicieron girar su primera idea hasta Collectibol, el Barça no se lo pensó. Desde entonces, ya hay más de una decena de equipos y su cartera no deja de crecer.

El funcionamiento de Collectibol es "muy sencillo", a juicio de su CEO. El usuario solo tiene que descargarse una aplicación de manera gratuita. Todavía más, toda la experiencia puede ser gratuita para el usuario, aunque también hay algunos complementos de pago. Una vez dentro de la plataforma, existe la posibilidad de elegir el álbum que se quiere empezar. Hay uno por cada club y dentro de este club hay subdivisiones: fútbol masculino, femenino, escudos, estadios... Todos los clientes tienen derecho a abrir un sobre gratis cada día, pero si no les es suficiente, también pueden pagar por más cromos. El objetivo es terminar la colección entera, ya que posteriormente tienen una recompensa física. Paralelamente, durante la temporada, los usuarios también pueden recibir regalos físicos, como por ejemplo cromos firmados por sus jugadores preferidos.

Pau Cubarsí con su carta física firmada de Collectibol © Cedida -

Una herramienta para acercarse a los aficionados

Collectibol nace del afán de los clubes de fútbol de estar más cerca de su afición. De esta manera, los clubes son los que pagan una suscripción para formar parte de la compañía. De momento, el perfil de usuarios que tiene la plataforma son de los 15 a los 35 años. Según Benhamou, es un indicador del hecho de que cada vez hay más interesados en la parte más coleccionista de la aplicación, más allá del simple juego de niños de conseguir todos los cromos para el álbum. De hecho, él mismo asegura que "ya hay un mercado de reventa de nuestras cartas en plataformas como Wallapop". Y precisamente esta tendencia es la que les hace pensar que pueden apuntar alto: "Queremos ser la compañía de referencia de este sector en el mundo del deporte", dice el emprendedor, quien asegura que no pararán con el fútbol, sino que existe la voluntad de ampliar a otros deportes.

Un movimiento social

Es evidente que Collectibol buscaba sustituir aquellas colecciones en papel de Panini, pero hasta ahora había un factor que habían dejado al margen: el intercambio de cromos. En este sentido, los jugadores podían recibir cartas repetidas, pero el intercambio no estaba implementado. Con el inicio de esta nueva temporada, la compañía está desarrollando un marketplace interno que permitirá a los aficionados intercambiar cartas repetidas para completar sus colecciones, replicando una de las dinámicas históricas del coleccionismo físico sin incorporar compraventa monetaria entre usuarios. 

Así pues, la plataforma busca encontrarse mucho más cerca del público y personalizar cada una de las experiencias de los usuarios. Por ejemplo, los clientes ya disponen de perfiles propios desde los cuales pueden mostrar sus cartas favoritas, seguir a otros coleccionistas y consultar su actividad. Estos perfiles pueden personalizarse mediante avatares, marcos y banners vinculados a la identidad visual de cada club. La aplicación incorpora, además, reacciones a las cartas, rankings de usuarios y un espacio de descubrimiento que permite consultar algunas de las aperturas de sobres y cartas más destacadas de la comunidad, incluyendo visualización 3D a 360 grados. Paralelamente, algunas cartas de jugadores incorporan estadísticas variables que se actualizan según el desempeño real del futbolista en cada partido, gracias a la integración con Sofascore, la empresa tecnológica deportiva de origen croata, con sede en Zagreb, que ofrece una aplicación y un sitio web de resultados y estadísticas deportivas en directo.

En definitiva, con una veintena de trabajadores, 40 millones de cartas y a punto de cerrar una nueva ronda de inversión para mantener el crecimiento de la empresa, Collectibol se posiciona como uno de los grandes líderes de la nueva era de los álbumes de cromos. Lejos quedan las grandes revistas y los paquetitos con adhesivos imposibles. La empresa barcelonesa llega para mover todo el sector al ámbito tecnológico, con una experiencia similar, más posibilidades de juego y una gran conexión con los clubes de fútbol.

 

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