Castro Bikes, la bici con sello barcelonés y mirada de arquitecto

Bici de Castro Bikes en Montjuïc
Bici de Castro Bikes en Montjuïc

En una semana en que Barcelona se prepara para el Tour de Francia y acoge a la vez el Congreso Mundial de Arquitectura, dedicamos la nueva entrega de 'Made in Barcelona' en una iniciativa que, tomando Barcelona como seña de identidad, une ambos mundos y exporta sus bicis urbanas a todo el planeta

30 de junio de 2026 a las 05:30h

El arquitecto Antonio Castro llevaba años buscando una bicicleta ideal para desplazarse por Barcelona. Una ligera, compacta y cómoda, y a la vez estable y de calidad. Pero por mucho que la buscó, no la encontró. Y lejos de conformarse, decidió crearla. Primero lo intentó de la mano de marcas consolidadas, pero finalmente se lanzó a diseñarla por su cuenta. Fue así como una necesidad personal se acabó convirtiendo en Castro Bikes, y cómo un arquitecto acabó diseñando una bici específicamente imaginada para la ciudad. 

“Fue una necesidad que tuve yo, para tener una bici con unas características difíciles de encontrar. Entonces tenía tiempo y la ilusión de hacerlo”, destaca Castro, 13 años después de lanzarse al proyecto. Además de esa ilusión, también tenía un bagaje vinculado a a movilidad, ya que antes se había dedicado al diseño de coches para Seat. 

Con ese bagaje acabó dando forma a la que sí era su bici ideal para moverse por Barcelona, con un diseño minimalista, ágil y compacta para poder caber en casa, en el rellano o el ascensor. “Originalmente la buscaba para mí pero, como ocurre con diseños así, se puede aprovechar para otras personas interesadas”. 

Así, ese primer modelo acabó derivando en Castro Bikes, y a una firma que no sólo diseña las bicicletas en Barcelona, sino que también las fabrica y las monta en la ciudad. “El mundo de la bici está muy deslocalizado, pero en Barcelona había un tejido bastante potente, aunque estaba infrautilitzado o se estaba dedicando a otra cosa. Nosotros optamos por la consutrcción local”. 

De esta forma, la empresa ha contribuido a dinamizar este tejido ciclista de la ciudad —que ahora se ve reimpulsado con el Grand Départ de este fin de semana. Desde su puesta en marcha hace 13 años, Castro Bikes ha superado las mil bicicletas, tanto en puntos de venta físicos como en su tienda online. Aquí, la empresa sí que sale de Barcelona: “Hace años que vendemos de manera internacional”. Tanto es así que hay bicis Castro rodando en Estados Unidos, Japón o Sudáfrica. Y es así pese a que, “con los envíos tan caros y sin ayudas”, el comercio internacional no es fácil, como destaca el fundador. 

Una bici de Castro Bikes ante la Catedral 

Además, el mercado de bicicletas ha ido saturándose de modelos y opciones en los últimos años. Sin embargo, Castro Bikes envía las suyas a clientes de todo el mundo a los que llama la atención por su diseño y practicidad. De hecho, sus bicis incorporan soluciones que facilitan su almacenamiento: mediante un sistema que permite girar el manillar sin mover la rueda y a unos pedales desmontables, la bicicleta queda completamente plana en unos segundos y reduce su anchura hasta unos 23 centímetros. Así, puede guardarse detrás de una puerta, en un recibidor estrecho o incluso colgada en la pared. Todo pensado para una ciudad como Barcelona, y no solo para que la bici sea cómoda para moverse, sino también para guardarla.

Una bici de Castro Bikes en la Anella Olímpica.

Esta mirada práctica y de diseño se traslada a toda la gama de la firma, que se ha ido ampliando, con la última incorporación lanzada hace precisamente una semana. Después del primer modelo, la firma creó una segunda versión: una se centra en la simplicidad —con dos velocidades en automático—, y la otra en el control, con un cambio interno rotatorio de tres velocidades. En este caso, los cables pasan por el interior del cuadro, para mantener la imagen nítida de la bici. 

Luego llegó su segundo modelo, con ocho velocidades y manteniendo las características que definen las bicis de la marca: ligeras, resistentes, sobrias y fáciles de integrar en la rutina urbana diaria. La última novedad acaba de llegar, y mira por primera vez más allá de la ciudad: acaba de lanzar una “todocamino”, capaz de ir por cualquier terreno. Además, también da un salto cromático, y pasa del negro y marrón a un diseño colorido y singular.

Castro Drecera -

Castro, que no descarta que llegue algún modelo eléctrico en el futuro —siempre y cuando salga el motor adecuado para su perspectiva urbana—, sigue desarrollando sus modelos con la ciudad como emblema. De hecho, la firma no representa solo una bicicleta diseñada para la ciudad, sino una forma de mirar a Barcelona, y de dar respuesta a sus necesidades y a las de quien la recorre cada día. En un semana en la que la ciudad se convierte simultáneamente en escaparate mundial de la arquitectura y del ciclismo, Castro Bikes representa un punto de encuentro entre ambos mundos, con Barcelona como nexo.

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