El chaflán de Paseo de Gracia con Gran Via está más cerca de ver emerger el nuevo Museu Carmen Thyssen. El proyecto ha dado un paso más, dentro de un proceso administrativo en el que ha hecho un avance decisivo. Ha sido en el pleno del Ayuntamiento, que ha dado luz verde a los cambios urbanísticos para que el Palau Marcet se reconvierta para acoger el futuro museo Thyssen. Ahora, solo queda un paso más dentro de la tramitación administrativa para reconfigurar lo que fue el Comedia: la aprobación definitiva por parte de la Subcomisión de Urbanismo de Barcelona de la Generalitat.
“Es un gran orgullo comprobar cómo, despacio, va avanzando este proyecto personal en el que he depositado tanta ilusión y esfuerzo. Es una idea que tenía desde hace años y cada vez está más cerca el momento en que el museo pueda abrir sus puertas”, ha destacado Carmen Thyssen. “Será el día en que todos puedan disfrutar de una singular colección que me ha llevado tanto de tiempo y dedicación reunir”, sobre todo de arte catalán y, especialmente, del Modernismo: “Permitirá, al mismo tiempo, que esta colección conviva con innovadoras propuestas locales y exposiciones internacionales de alto nivel, fusionando el arte en toda su expresión”.
Esta singular colección habitará un futuro equipamiento que ya se empieza a concretar, a través de la modificación urbanística en trámite. Con ella, la intervención arquitectónica tendrá que respetar el valor patrimonial del edificio. El antiguo Comedia reconfigurará sus espacios y, como elemento más visible, ganará un nuevo volumen sobre la cubierta actual del edificio, con salas de exposiciones temporales, una terraza y un restaurante. Dentro del edificio, habrá no solo salas de exposiciones, sino también un auditorio y un espacio de tienda y librería.
Con un proyecto del despacho de arquitectura OUA y del estudio Casper Mueller Kneer, esta nueva estructura pasará a ser característica del chaflán, a pesar de que se ha diseñado para pasar desapercibida y para fundirse con el cielo y el entorno. La intención es mantener como protagonista la fachada actual del palacio, que será restaurada con los colores originales. Desde OUA, han aplaudido este nuevo paso hacia la materialización del museo, a pesar de que quede un largo camino por recorrer: “Todavía queda mucho trabajo por hacer, y mucho detalle para acabar de perfilar y acordar entre todos. Lo más importante es que el proyecto para acabar teniendo un Museo Carmen Thyssen en Barcelona sigue adelante.”
“Confiamos en que se convertirá en un edificio del que la mayoría de barceloneses se sentirá orgulloso en el futuro”, han proclamado desde Casper Mueller Kneer después de la aprobación del Ayuntamiento. En el pleno, el concejal de Cultura, Xavier Marcé, ha puesto en valor la importancia que Barcelona cuente con un museo como el Thyssen. La modificación aprobada afecta el Plan General Metropolitano y el Plan especial de protección del patrimonio arquitectónico, después de superar la fase de alegaciones iniciada a raíz de la aprobación inicial el julio de 2025.
Mientras avanza la tramitación administrativa, el Thyssen no espera parado. El futuro museo ya ha empezado a dialogar con la ciudad, a través de un pequeño espacio expositivo visible desde el Paseo de Gracia. En él, se exponen diversas de las butacas del antiguo cine en las que intervinieron jóvenes artistas de varias escuelas de diseño de la ciudad, como una primera declaración de intenciones que apuesta por el talento emergente barcelonés.
El proyecto continúa, así, avanzando paso a paso. Cómo ha destacado Jaume Sabater desde Stoneweg, el fondo propietario del edificio, el futuro museo aspira a convertirse en “un nuevo elemento en el potente ecosistema cultural de Barcelona”. Además, “representa una oportunidad única para enriquecer y densificar el panorama cultural de la ciudad, para ayudar en nuestra medida a consolidar Barcelona y Catalunya como un referente internacional en el arte y la cultura”, ha añadido el director de la división cultural de Stoneweg, Joan Manuel Sevillano. Así, en un proceso largo, el futuro museo avanza con la mirada puesta en 2028, y con voluntad declarada de convertirse en una pieza imprescindible dentro del mapa cultural de la ciudad, y de más allá.
