Quien la sigue, la consigue. Fue en 2022 cuando Barcelona levantó la voz para proponer crear la Capitalidad Europea del Comercio de Proximidad ---y ser la primera ciudad en serlo---. Tres años y medio después, la ciudad lo ha conseguido: Barcelona es la primera Capital Europea del Comercio de Proximidad. La potencia de un comercio presente a todos los barrios, la capacidad de combinar tradición e innovación, y la concepción del comercio de proximidad como un motor económico, social y urbano le han valido de este reconocimiento, en la categoría de Visionary, reservada a ciudades de más de 250.000 habitantes.
La distinción de la Comisión Europea llenará la ciudad de actividades, con un programa de más de 100 propuestas que arrancará ya este mes de febrero y se extenderá a lo largo de todo el 2026 ---coincidiendo, además, con la Capitalidad Mundial de la Arquitectura---. Ferias, mercados, estudios e intercambios con otras ciudades coparán el programa, que contará con un presupuesto de cerca de tres millones de euros de la Comisión Europea.
El jurado de los European Capitals of Small Retail Awards, impulsados por la Comisión Europea, ha reconocido el modelo comercial barcelonés por su estrategia integral en ámbitos como la sostenibilidad, el apoyo al emprendimiento, la vinculación con la comunidad, la digitalización y la vitalidad urbana. El veredicto que se ha hecho público este miércoles en Bruselas, en un acto que ha reunido a representantes institucionales y del comercio barcelonés, que han celebrado el esperado reconocimiento.
Barcelona, que competía a la misma categoría con Utrecht (Países Bajos) y Zaragoza, vive el comercio como "la espina dorsal de la ciudad y una herramienta fundamental, porque genera actividad económica y ayuda a construir barrios", según la teniente de alcalde Raquel Gil, que ha encabezado la delegación barcelonesa junto con la comisionada Nadia Quevedo.
Gil ha explicado que la capitalidad permitirá poner en valor un modelo exportable en otras ciudades europeas, pero también aprender de las experiencias otros territorios para afrontar los retos del sector. En este sentido, ha avanzado que el programa de actividades incluirá ferias comerciales, mercados, workshops, estudios, encuentros e intercambios con otras ciudades.
Una ciudad, 21 ejes comerciales
Uno de los elementos clave de la candidatura ha sido la singularidad del tejido comercial barcelonés. “Barcelona no es una ciudad con un solo centro comercial”, ha remarcado Gil, sino una ciudad con 21 ejes comerciales y más de 60.000 bajos comerciales con algún tipo de actividad económica. Una realidad que, según la teniente de alcalde, convierte la capitalidad en una oportunidad para explicar el valor del comercio de proximidad y conectar con nuevos públicos, especialmente los más jóvenes.En esta misma línea, el presidente de la Fundació Barcelona Comerç, Pròsper Puig, ha destacado el origen de la iniciativa: “De una idea en plena pandemia hemos conseguido una cosa inaudita: que se cree una capitalidad que no existía y que la primera sea para Barcelona”. Puig ha remarcado la persistencia del sector y ha celebrado el reconocimiento en el comercio donde “nuestro vecino es nuestro cliente”.
De la idea al reconocimiento internacional
Esta idea surgida en plena pandemia empezó a materializarse a través del impulso de Barcelona Comerç y de la asociación Vitrinas de Europa, con una iniciativa que fue aprobada por el Parlamento Europeo en 2023. También el presidente de Barcelona Obeta, Gabriel Jené, ha valorado el premio como un reconocimiento “al esfuerzo y el trabajo de todos estos años para que la Comisión Europea ponga el comercio local en el centro de las políticas”, destacando la capacidad del sector de vertebrar la ciudad y su contribución al bienestar social.El jurado ha reconocido una candidatura que sobresale por la fortaleza de un sector presente a todos los barrios, capaz de combinar tradición e innovación y de aportar cohesión social y configuración urbana. También se ha valorado la posición global de Barcelona y la posibilidad de aprovechar grandes eventos internacionales previstos para este 2026 ---como el Grand Départ del Tour de Francia o el Mobile World Congress--- como plataformas de proyección del modelo comercial barcelonés. Ahora, con la capitalidad ya concedida, Barcelona asume el reto de convertir el comercio local en protagonista de un relato europeo que lo sitúa como eje vertebrador que recose los barrios.
