Podemos saber cuál es la última apertura del Eixample y no haber ido nunca a comer a Les Roquetes. O conocer de memoria los restaurantes de cuatro calles del centro y tener pendiente un paseo por la Guineueta. A los barceloneses y barcelonesas también nos pasa que nos acostumbramos a una parte de la ciudad y nos olvidamos del resto, incluso cuando se trata de sentarse a la mesa. El primer Tasta Nou Barris, que se celebrará el sábado 26 de septiembre, propone una ocasión para cambiar de recorrido.
De doce del mediodía a doce de la noche, el patio de la sede del distrito, en la plaza Major de Nou Barris, 1, acogerá un total de 10 tapas y platillos de 5 Hermanos, La Esquinica, Casa Angelita, 23 Gastrobar y L'Hostalet. Los platillos tendrán un precio a partir de seis euros y la propuesta se completará con una barra de cervezas Mahou y una selección de vinos catalanes a cargo de Wine Festivals, con referencias escogidas especialmente para la ocasión. La música acompañará toda la jornada con sesiones de Verbena Mutant Show, DJ Winefucker, Courts, Kitty Bronx, Elektra Selektah y DJ Kongo.
El origen, en la mesa
La idea comenzó, precisamente, con unos restauradores sentados a la mesa. Compartiendo una comida, se pusieron a pensar qué podían hacer juntos para dar a conocer sus negocios y animar a más gente a visitarlos. El proyecto empezó a tomar forma hace aproximadamente un año y, con el apoyo del distrito, se ha consolidado como una iniciativa compartida bajo el lema "Nou Barris, mil sabores". Esta relación entre compañeros de oficio también define su carácter, con restaurantes de trayectorias muy diferentes pero estrechamente vinculados a su entorno.

Jordi Gerpe, gerente de 5 Hermanos y portavoz de Tasta Nou Barris, resumió así el espíritu de la iniciativa: "Será una gran jornada gastronómica que pondrá Nou Barris en el centro de Barcelona". Gerpe también destacó que uno de los grandes valores de los restaurantes del distrito es el contacto directo con los clientes y el trato personalizado, una proximidad que se construye con los años y que hace que los comensales habituales acaben conociendo las familias y las personas que hay detrás de cada establecimiento.
Francesc Xavier Marcé Carol, concejal del distrito de Nou Barris, incidió en la misma idea. Los restaurantes, defendió, "van más allá de comer y beber". "También son las personas que te atienden, te invitan a quedarte y hacen amable este espacio". Marcé señaló la diferencia entre los establecimientos orientados principalmente al turismo y aquellos que dan servicio cotidiano al barrio, y destacó que la iniciativa haya nacido de los propios restauradores. "Por iniciativa propia, los restaurantes han decidido sacar adelante este proyecto", señaló.

Los restaurantes participantes
La cocina de barrio tiene muchas formas, y los cinco restaurantes de Tasta Nou Barris son una buena muestra de ello. Entre ellos hay negocios familiares que han pasado de generación en generación, tapas que ya forman parte de la memoria del distrito y cocinas abiertas a influencias asiáticas. Una selección lo suficientemente amplia para acercarse a diferentes maneras de entender la restauración en el distrito.
5 Hermanos, en Canyelles, representa una de las historias familiares con más recorrido. Sus orígenes se remontan a la casa de comidas que Juana Buixó, conocida como "la Janet", abrió en los años cuarenta. Hoy, la cuarta generación continúa vinculada a un recetario de mercado donde conviven platos como las albóndigas con sepia, el bacalao a la llauna o el capipota. En Tasta Nou Barris participará con uno de los clásicos de la casa, su trío de croquetas, entre las que se encuentran las de gamba y boletus.

En Les Roquetes, Erika Romero combina en 23 Gastrobar una base mediterránea con técnicas y sabores asiáticos y, para la jornada, preparará dos propuestas, la bomba y el bun tai. El pescado y el marisco marcan, en cambio, la identidad de Casa Angelita, abierta en 2014 a partir de la experiencia de una familia vinculada a las pescaderías desde 1953. En el evento servirá un cucurucho con anillas de calamar rebozadas, pescaditos fritos, gambas y pimientos verdes.

En el Turó de la Peira encontramos una de las casas con más trayectoria entre las participantes. La Esquinica abrió en 1972 y, con su marcado acento aragonés, se ha consolidado a lo largo de las décadas como un clásico de las tapas en Barcelona. Para la ocasión servirá una de las comandas que más se repiten en sus mesas, las patatas bravas.
En la Prosperitat, L'Hostalet apuesta por una cocina casera y de temporada. Entre las elaboraciones más populares de la casa se encuentran la hamburguesa de pulled pork y los saquitos de hojaldre rellenos de carne mechada.

Una sede con mucha personalidad
El escenario del evento también merece atención. La sede del distrito ocupa una parte del antiguo Instituto Mental de la Santa Cruz, el gran conjunto hospitalario construido entre finales del siglo XIX y principios del XX. De aquel recinto se conservan tres pabellones, que hoy acogen la sede y la biblioteca de Nou Barris, además de la iglesia. El plan se puede completar con un paseo por el Parque Central de Nou Barris, el segundo espacio verde más grande de Barcelona, con 17 hectáreas.
Y aquí hay también una de las gracias de la cita: dar una excusa para acercarse a una parte de Barcelona que a menudo queda fuera de los recorridos habituales. El 26 de septiembre, la gastronomía será el punto de partida; después, quedará la posibilidad de apuntarse algún restaurante y volver otro día, esta vez con mesa reservada.
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