En los últimos años, Barcelona está revalidando su crucial papel a nivel internacional en la economía del futuro. Ingredientes como su conectividad global, su rico tejido empresarial o sus condiciones de vida hacen que cada vez más compañías internacionales opten por la capital catalana para expandirse y seguir creciendo. Tanto es así que ya se ha convertido en la primera ciudad europea en captación de proyectos de inversión extranjera. Sin embargo, estas compañías que se instalan en la ciudad necesitan de una fuerte red de empleados altamente cualificados que las hagan progresar.
Ante un mundo cada vez más tecnológico y cambiante, encontrar ese talento necesario para liderar las empresas hacia la nueva economía resulta todo un reto, especialmente en las grandes ciudades europeas. Así, no es de extrañar que la atracción y la retención del talento sea uno de los grandes ejes ---o verticales--- sobre los que gira el Barcelona New Economy Week (BNEW), el evento que busca reunir a más de 12.000 profesionales de todo el mundo para repensar y debatir los retos y oportunidades de la nueva economía.
De hecho, no es la primera vez que esta vertical, que este año forma uno de los siete tópicos principales que abordará el evento, se debate en el BNEW. Desde la segunda edición de este evento organizado por el Consorci de la Zona Franca de Barcelona (CZFB), el talento se cuela en gran parte de las sesiones y debates que tienen lugar en el marco del evento. En su sexta edición, y hasta el 2 de octubre, se han programado 66 sesiones y más de 100 horas de contenido gracias a los 320 speakers nacionales e internacionales que intervienen en estas.
Sin embargo, pese a ser una temática recurrente, el reto sigue más vigente que nunca, ya que, al contrario de lo que se podría pensar a simple vista, las tecnologías disruptivas no solo no están provocando la eliminación de puestos de trabajo, sino que estas herramientas digitales demandan nuevos perfiles profesionales más cualificados. De hecho, según recoge el Observatorio de la nueva economía BNEW —en el que han participado 473 profesionales asistentes al evento—, un 46,7% de las empresas participantes tiene previsto ampliar plantilla gracias a la transformación digital, mientras que solamente un 5,2% la disminuirán.
“El talento es un bien escaso por el que competimos todas las ciudades, pero Barcelona está bien posicionada”, ha enfatizado Mario Rubert, director de Promoción Económica Internacional en el Ayuntamiento de Barcelona. De hecho, así como Barcelona se posiciona entre las primeras ciudades europeas que consiguen captar inversión extranjera, también es una de las que más profesionales extranjeros atrae, presentándose especialmente atractiva para un nuevo perfil profesional que está en auge: los nómadas digitales.
También conocidos como expats, estos profesionales trabajan en remoto desde cualquier parte del mundo gracias a las herramientas digitales. Pudiendo instalarse en cualquier país del globo terráqueo, lo cierto es que muchos de ellos están eligiendo la capital catalana para establecer su ciudad base. De hecho, la capital catalana ya atrae a uno de cada tres nómadas digitales. “Barcelona ofrece, por un lado, un modelo de ciudad que combina la ambición global con la mirada local, así como una calidad de vida y unos servicios públicos, como la Barcelona International Welcome Desk, que facilitan que personas de todo el mundo se instalen aquí”, ha afirmado Rubert.
Unos atractivos con los que coinciden dos nómadas digitales que también han participado en la sesión en el marco del BNEW: Aram Melkoumov, CEO de Crowdlinker —quien lleva cinco años viviendo en la ciudad y afirma “querer echar raíces aquí”— y Ashutosh Gupta, responsable de calidad de servicio en Sanofi, empresa que, precisamente ha decidido redoblar su apuesta por la capital catalana con un nuevo hub de investigación y desarrollo.
Desde el plató del DFactory en el que tiene lugar la sesión, fácilmente se pueden observar algunos de esos atractivos. Un clima cálido y que permite disfrutar de abundantes días soleados. Conectividad global con un puerto y un aeropuerto ---la aviación y la movilidad también son, hecho, otras de las verticales sobre las que gira el BNEW— cerca de la ciudad. Y un importante tejido industrial y económico que se extiende más allá de Barcelona y se despliega por una compleja región metropolitana.
Integrar a los nómadas digitales en la cultura local
Sin embargo, pese a que estos profesionales favorecen la competitividad de la ciudad, también provocan retos o problemáticas que resolver, como el encarecimiento del precio de la vivienda, en una ciudad ya altamente tensionada, o la pérdida de la identidad y la cultura local. Es por este motivo que los ponentes han coincidido en la necesidad de “equilibrar y mantener un balance entre continuar presentándose como una ciudad atractiva para el talento internacional, y a la vez saber retener al local”, ha sintetizado Marta Pastor, Customer Solutions Architect de Microsoft en Barcelona.Y es que, mientras miles de nómadas digitales eligen instalarse en la capital catalana, otras personas nacidas en la ciudad se marchan de ella buscando mejor sueldos y condiciones en la vivienda. Así, más del 35% de los habitantes de Barcelona han nacido fuera de España. Por ese motivo, Rubert ha instado a los profesionales extranjeros que se instalan en la capital catalana a “integrarse en la cultura y las tradiciones locales”. “Debemos reforzar los vínculos y el sentimiento de ciudad de estos profesionales, para evitar que vivan en circuitos o burbujas paralelas”.
Rubert lo ha afirmado ante una audiencia diversa, tanto en origen —y es que el BNEW cuenta con un 30% de asistentes internacionales, provenientes de más de un centenar de países— como en sectores en los que trabajan los asistentes al evento. En una conversación, además, que ha mezclado el inglés con el español, pese a que todos los ponentes residen en Barcelona.
Aunque el talento marca buena parte de las sesiones del BNEW, no es la única vertical que aborda el evento, que también se centra en industria digital, sostenibilidad, aviación, salud, experiencia y movilidad. Con esta combinación, el objetivo del evento es mezclar sectores y tendencias –incluso aunque a simple vista no parezcan tener nada en común—, que en otro tipo de congresos se tratan de forma separada, con la idea de crear sinergias y oportunidades de negocio, a partir de los contactos que estos días se establecen.
“Vivimos en una economía global e interconectada, donde la colaboración y el intercambio de ideas son fundamentales para avanzar”, resumía Blanca Sorigué, directora general del CZFB, en el acto inaugural del BNEW. Así, durante estos días es común ver a asistentes hablando e intercambiando estas ideas por los pasillos, en algunas de las múltiples zonas de co-working del DFactory o incluso en el descanso entre sesión y sesión y en los pocos segundos que dura un viaje en ascensor.
Con todo, la previsión es que el evento reúna a más de 12.000 asistentes, entre el 70% que acuden de forma presencial al DFactory, y aquellos que deciden conectarse online. Y es que el BNEW sigue apostando por un formato híbrido, necesario en el momento en el que nació —en plena pandemia— y poco habitual en otros congresos. Una apuesta de formato que conlleva un gran despliegue audiovisual: con tres platós televisivos instalados en el DFactory, realizadores que controlan milimétricamente el tiempo de cada sesión y más de cinco operadores de cámara por cada una de estas sesiones, para garantizar que el asistente que decide seguir el congreso de forma virtual pueda hacerlo con la mayor calidad posible.
Un DFactory en plena ebullición
Entre los asistentes, también están representados profesionales de más de 1.350 startups. Precisamente, estas empresas emergentes son otra de las grandes apuestas del CZFB, a través de iniciativas como su incubadora de logística, así como del BNEW. Así, a lo largo del evento, cinco de las mejores startups de cada uno de los sectores representados tendrá la oportunidad de dar a conocer su propuesta de valor ante una audiencia global, así como ante asesores que les ayudarán a reenfocar su estrategia o los pasos a seguir. Propuestas que van desde semáforos 100% solares o paradas de autobús inteligentes, hasta cursos de formación en ventas a partir de inteligencia artificial o tecnologías capaces de identificar biomarcadores cerebrales para dar un resultado en pocos minutos.Sin embargo, la innovación no es algo que se ve solo en el plató, sino que se percibe en la ebullición continua del DFactory: con una puerta de entrada giratoria que no deja de dar la bienvenida a asistentes, así como los empleados de las 40 compañías que aquí están instaladas trabajando a pleno rendimiento. Solo descansando para demostrar y enseñar algunos de sus proyectos a los asistentes: desde maquetas impresas en 3D, drones o vehículos sostenibles y de bajas emisiones para las soluciones de entrega.
Unas innovaciones que captan la atención de cualquier asistente al evento, incluso la del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que aprovechó para testear algunas de ellas en primera persona durante su visita al BNEW. Así como las compañías aprovechan el evento para demostrar algunas de sus últimas innovaciones, el CZFB tampoco quiere dejar pasar la oportunidad y ofrecer una pequeña degustación de lo que Barcelona tiene que ofrecer en términos de arte y gastronomía, a través de exposiciones de moda, pintura o incluso demostraciones gastronómicas en directo.
Todo, desde un DFactory que aprovecha el BNEW para demostrar su crucial papel en la economía del futuro. Así, antes o después de entrar al evento, el ruido de las máquinas trabajando en su ambicioso proyecto de ampliación, que han de permitir que alcance los 60.000 metros cuadrados para finales del año 2026, nos recuerdan que la Zona Franca trabaja ya para consolidar su papel clave en la economía y la Barcelona del futuro.
