Grandes yates, veleros de última generación y una de las mayores exposiciones de catamaranes de Europa volverán a protagonizar el Salón Náutico. Pero más allá de las esloras y las velas, la 63ª edición del certamen, que se celebrará del 14 al 18 de octubre en el Port Vell, quiere abrir una nueva mirada sobre el mar e ir más allá de los muelles: hacia los deportes acuáticos, el submarinismo, la gastronomía y todas las experiencias que proliferan alrededor de la navegación.
Esta nueva mirada no significa dejar atrás la esencia del salón. La cita seguirá siendo uno de los grandes puntos de encuentro de la industria, con la presencia de las principales marcas y astilleros nacionales e internacionales. A cinco meses de su celebración, el certamen ya tiene ocupado el 70% de su espacio expositivo y cuenta con más de 130 firmas confirmadas.
La organización prevé superar los 200 expositores y reunir una amplia selección de embarcaciones, desde modelos de tamaño pequeño y mediano hasta grandes yates de más de 16 metros. Entre las firmas confirmadas destaca el Grupo Beneteau, uno de los principales constructores mundiales de embarcaciones de ocio, que participará con marcas como Beneteau, Jeanneau, Lagoon y Excess, en una edición donde la vela y los catamaranes ganarán peso, por su importancia creciente también dentro del sector.
Una edición pensada más allá de las embarcaciones
Sin embargo, la gran novedad de esta edición no estará solo amarrada en los muelles, sino en todo aquello que pasará a su alrededor. Bajo el lema SeaMotion, el Salón Náutico quiere transformar la visita en una experiencia más completa, donde el público pueda entender que la náutica es mucho más que una embarcación.
El Moll de la Fusta acogerá Experience Water, una nueva zona de demostraciones en el agua donde se podrán ver en directo productos y accesorios vinculados a la navegación. También se estrenarán dos áreas temáticas en un nuevo pabellón cubierto: Marines & Harbour Facilities, dedicada al papel crucial de los puertos deportivos, y Diving, Shopping & Water Sports, centrada en el submarinismo, los deportes acuáticos y el estilo de vida náutico.
“En 2026 apostamos por ampliar la oferta para mejorar la experiencia tanto de los expositores como de los visitantes, ya sean profesionales o simples aficionados a la náutica”, defiende Josep Antoni Llopart, director del evento. El Village de Marina Port Vell es también un reflejo de esta apuesta por una oferta más completa y de calidad. El espacio volverá a combinar alta gastronomía —que el año pasado firmó el chef Rafa Zafra—, networking y ambiente náutico, con una propuesta pensada para que la visita vaya más allá de las embarcaciones.
Pero el deporte y las actividades acuáticas no serán las únicas vías mediante las cuales el salón quiere abrirse a nuevos públicos. La cita también busca acercar la náutica a la ciudad y conectar con nuevos perfiles a través de iniciativas como la colaboración con el festival de música Blaumarí Music, al que el Salón Náutico ha cedido la infraestructura flotante que actúa como gran escenario en medio del mar. Además, los visitantes que adquieran estos días su entrada para el salón podrán acceder a localidades con descuento para el festival, que reúne a artistas como Xoel López, Sau o Rufus Wainwright.
En esta misma línea se enmarca la campaña NavegaYA, impulsada por el Salón Náutico para acercar la práctica náutica a nuevos aficionados. La iniciativa permitirá a los titulados como Patrón de Embarcación de Recreo (PER) entre 2025 y 2026 acceder gratuitamente al certamen y descubrir la oferta de embarcaciones.
Este cambio de mirada llega en un momento en el que la industria también recupera impulso. El Salón Náutico, como gran punto de encuentro de la industria, funciona como un termómetro del momento que vive el sector: un espacio donde se detectan las tendencias, las nuevas demandas y el ritmo de la actividad marítima. Y, según datos de la Asociación Nacional de Empresas Náuticas (ANEN), las previsiones son positivas: durante los cinco primeros meses de 2026 se han registrado 2.228 matriculaciones de embarcaciones en España, un 10,6% más que en el mismo período del año anterior.
