Ruta de Tapas del Raval: 19 bocados para descubrir el barrio más auténtico de Barcelona

Huevos estrellados del Bar Costa, en la Ruta de Tapas del Raval
Huevos estrellados del Bar Costa, en la Ruta de Tapas del Raval

Si en Barcelona queda un barrio donde sobreviven los bares auténticos, donde conviven cocinas de medio mundo y donde las grandes cadenas todavía no han conseguido uniformar la gastronomía, ese es el Raval. Un barrio que se entiende mucho mejor sentándose a una mesa que recorriéndolo con prisas.

Y del 9 al 12 de julio, coincidiendo con la Fiesta Mayor del Raval, la mejor manera de descubrirlo será seguir la Ruta de Tapas. Una invitación a entrar en sus bares y restaurantes, sentarse en sus mesas y saborear, bocado a bocado, uno de los barrios con más personalidad de Barcelona.

Cuatro días en los que 19 bares y restaurantes se alían para recordarnos que comer también es hacer barrio. El plan es imbatible: una tapa y una bebida por solo 5 euros. La excusa perfecta para perderse por sus calles y devorarlo bocado a bocado.

Los clásicos y el estreno de La Boqueria

Esta edición viene con sorpresa: por primera vez se suman al recorrido dos pesos pesados del icónico mercado de La Boqueria: Clemen’s Boqueria, que se estrena con un cap i pota de los que hacen época, mientras que el Kiosko Universal va sobre seguro con un clásico infalible, su tortilla de patatas con cebolla.

Pero si algo define a esta Ruta de la Tapa es que no hay dos bocados iguales. Una propuesta cosmopolita, internacional, de vanguardia y de tradición.  Porque hay muchas formas de visitar y conocer el Raval, pero pocas tan auténticas como sentarse a una de sus mesas.

El cap i pota de Clemen's Boqueria
El cap i pota de Clemen's Boqueria.

Así, para los que añoran los sabores —y los rincones— con solera, la ruta podría empezar por el Bar Atlanta (puro ADN del barrio) donde les esperan unos deliciosos mejillones caseros "de l’Anna”, una de esas tapas que alimentan el alma. A unos pasos, la mítica barra abierta a la calle del Mendizábal se presenta como el lugar perfecto para darle un buen bocado a una coca de escalivada con anchoas, aceitunas y alioli gratinado. Y para los que aprecian la magia de la sencillez, el Bar Roso, más conocido por todos como el Bar del Toro nos traslada al pasado con su estética cañí y su tostada de mayonesa, piparra y chicharrón.

Creatividad y sabores internacionales

Para los que buscan un giro de tuerca, los restauradores locales son los mejores para demostrar que ellos también saben lo que es creatividad. La Prudència del Raval arriesga (sobre seguro) con una combinación de crema de almendras, tartar de atún y helado de piparra increíble. En Las Fernández nos sorprenden con un elegante porco tonnato, y en el restaurante Arume apuestan por una berenjena frita con chimichurri, escalivada y salsa criolla, un puente directo entre el Mediterráneo y Latinoamérica.

La tapa y bebida del Bar Roso (del Toro).
La tapa y bebida del Bar Roso (del Toro).

Pero si de viajar se trata, el Raval es el mejor lugar, porque el mapamundi gastronómico del barrio es una locura. En Chula Vista la cosa va de tacos para todos, con su taco de gambas rebozadas con col lombarda encurtida y mayonesa de chipotle, y para vegetarianos, y su taco de shiitake con salsa verde y frijoles. El viaje puede seguir hacia Oriente Medio de la mano de Nūn Cultural Café, que propone un bocado con aromas al Líbano con un delicado labneh y makdous con nueces y menta fresca, mientras que El Magraner Boig nos traslada a Grecia con sus dolmadakia (hojas de parra rellenas de arroz) con yogur griego.

De la barra informal al green power

Pero en el Raval también hay sitio para “el picoteo canalla de toda la vida”, del que nos hace disfrutar con sabores caseros pero con esos toques tan trendy. Y las propuestas son muchas, desde las croquetas de langostino de Fat Cat, a las alitas de pollo teriyaki de Dr. Beer & Mr. Fried, las adictivas palomitas de coliflor BBQ de La Monroe, los buñuelos de bacalao del Nou Cafetí o las ya célebres Gildas de La Ravala.

¿Y para los vegetarianos? Mucho nivel. Biocenter, el vegetariano más veterano de Barcelona, participa con sus tomates cherry caramelizados “Dulces Pecados” sobre crema de ricotta y almendra tostada.

Los buñuelos de bacalao de Nou Cafetí
Los buñuelos de bacalao de Nou Cafetí

La ruta sigue en La Morera y su platazo de resistencia: el trinxat; y se cierra en el Bar Costa y sus espectaculares huevos rotos con salsa de carne, cebolla caramelizada y torreznos. 19 propuestas a precios populares que demuestran que en este barrio cabe todo el mundo (y todos los sabores).

Porque el mayor acierto de esta Ruta de Tapas no es deslumbrar con “la mejor tapa de diseño de Barcelona”, sino la oportunidad de cruzar fronteras en apenas unos metros, saltando de un bar centenario a un proyecto joven, de la cocina de autor al puesto del mercado, de los sabores de toda la vida a los de Oriente Medio. Diecinueve formas de confirmar lo que muchos ya saben: que el Raval no se explica; se vive y se saborea.

Sobre el autor

Isabel Acevedo
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