Paso a paso, con pasión y sentido, la visión empresarial de Joaquim Uriach

Joaquim Uriach durant el dinar AIJEC
Joaquim Uriach durant el dinar AIJEC

Quinta generación de una saga con 187 años de historia, el también actual presidente del Palau de la Música Catalana ha liderado, junto a sus otros cuatro hermanos, un proceso de crecimiento, profesionalización e internacionalización de una farmacéutica familiar que hoy ya factura más de 476 millones de euros. Todo, con un único propósito: transmitir un legado que sirva de impulso y trampolín.

13 de noviembre de 2025 a las 17:03h

“Caminante, son tus huellas el camino y nada más; caminante, no hay camino, se hace camino al andar”. Este es el poderoso mensaje de uno de los grandes poemas de Antonio Machado: nuestro sendero vital no está definido, sino que se construye mientras caminamos y avanzamos. Pero esta es, también, la sencilla, pero, a su vez, complicada, receta y filosofía empresarial de Joaquim Uriach, quinta generación al frente de la farmacéutica Uriach, popular por medicamentos como Fisiocrem, Aquilea o Biodramina. ¿Las claves para liderar una empresa familiar con casi 200 años de trayectoria y que factura casi 500 millones de euros? Caminando, dando pasos, poco a poco, pero sin detenerse ni perder la visión, el sentido y, lo más importante, la pasión. 

“Uriach ha sobrevivido a dos repúblicas, una guerra civil, dos guerras mundiales, una dictadura… ¡y una pandemia!”. Y es que la historia de la farmacéutica catalana se remonta a 1838, cuando Juan Uriach inició su trayectoria laboral en una pequeña droguería del barrio del Born. Un local que, poco a poco, se fue quedando pequeño y que, casi 200 años más tarde, se ha convertido en una gran compañía que ha cerrado el ejercicio de 2024 con una facturación de más de 476 millones de euros —un 54% más respecto al año anterior—.  

¿El secreto para superar las adversidades y la inestabilidad? “Encarar los proyectos con sentido, con ilusión y pasión, y con la misión y objetivo de transmitir un legado valioso a las siguientes generaciones”. “Una receta tan sencilla a la vez que complicada” ha resumido Joaquim Uriach (Barcelona, 1966) en un encuentro organizado por la Associació de Joves Empresaris de Catalunya (AIJEC) que, periódicamente, invita a líderes y directivos que puedan servir de inspiración para los jóvenes empresarios en su camino profesional y vital. El empresario, que ejerció de presidente del Grupo Uriach entre 2012 y 2021, representa la quinta generación de esta larga saga familiar, junto a sus otros cuatro hermanos Uriach Torelló —únicos accionistas de la empresa, además del fondo británico ICG, que mantiene un 30% del capital—. 

“El concepto de legado es una idea que tenemos muy integrada en Uriach, pero no como una carga, sino como una oportunidad. La oportunidad de transmitir, de generación en generación, una empresa con cada vez más valor”. Y es sobre este legado, transmitido de hijos a padres, desde que el tatarabuelo de Joaquim impulsara la farmacéutica, sobre el que se va construyendo el proyecto. 

Así, Joaquim y sus cuatro hermanos continuaron este proyecto a partir de unas decisiones valientes, tomadas por su padre, quien decidió “podar el árbol genealógico empresarial”, comprando todas las acciones y “simplificando la complejidad del negocio familiar”, negocio que posteriormente legó a sus cinco hijos. Una valentía que también ha aplicado esta quinta generación al frente del grupo empresarial, quienes han basado su gestión en tres pilares fundamentales: reorientar el foco estratégico, profesionalización e internacionalización. Todo, con el propósito de hacer crecer a la compañía, que ya emplea a 1.400 trabajadores —350 en Catalunya— con filiales en once países, y transmitir un mayor legado a la siguiente generación. 

Foco estratégico, profesionalización e internacionalización

Valentía para reorientar el negocio familiar y cambiar el foco estratégico de Uriach, reemplazando el enfoque de I+D y la innovación con nuevos medicamentos de su padre por una estrategia centrada en los medicamentos OTC (medicamentos sin receta, por las siglas en inglés de over the counter) y el segmento natural consumer healthcare. Es decir, reorientando la estrategia comercial hacia productos naturales, medicamentos sin receta y complementos alimentarios como el Fisiocrem o el Aero-red. 

Joaquim Uriach, presidente de la farmacéutica hasta 2021, ha defendido valores como la valentía o la comunicación. © AIJEC

Un segmento en el que ya “tenían un pequeño pie”, ya que desde 1952 fabrican y comercializan la Biodramina, para la prevención del mareo, pero que consideraban que podía ser la gran apuesta de futuro de la compañía, ya que era un segmento en crecimiento en toda Europa. “Abandonar el enfoque de I+D, que tanto esfuerzo le había costado construir a mi padre, no fue fácil”, ha asegurado Uriach. “Si apostar por el I+D continúa siendo una decisión valiente hoy, todavía lo era más cuando mi padre creó este departamento dentro de la compañía, en 1958”, ha destacado el directivo ante los miembros de AIJEC. 

Sin embargo, los cinco hermanos pronto detectaron que basar la estrategia comercial del negocio en la creación y distribución de nuevos medicamentos era una apuesta demasiado arriesgada tanto económica como técnicamente. “Solamente una de cada cien mil moléculas que un investigador examina por el microscopio realmente acaban llegando al mercado”, ha remarcado Uriach. Por ese motivo, los cinco hermanos entendieron que debían cambiar el foco estratégico de la compañía y apostar por medicamentos sin receta, que no dependieran de regulaciones públicas ni “mandatos políticos”. 

Quinta generación, junto a sus otros cuatro hermanos, de una farmacéutica que ya factura más de 476 millones de euros. © AIJEC

Y aunque, en un principio, fue difícil convencer a su padre de este cambio estratégico, otro de los valores que han marcado a Uriach y su trayectoria ha sido “la confianza, cuando mi padre confió en sus hijos y en su olfato empresarial, pero también ahora, cuando delegamos nuestra confianza en un consejero delegado externo a la familia”. Sin embargo, el cambio estratégico no fue fácil, “ni se tomó de la noche a la mañana, sino que se construyó, como todo el proyecto, poco a poco, dando pequeños pasos, pero con determinación”, ha resumido el empresario. 

Precisamente la confianza y profesionalización fue otra de las apuestas de la compañía: incorporando a un consejero delegado externo a la familia y un consejo asesor formado por profesionales independientes. “Un paso que no siempre es obvio en las empresas familiares, y más cuando los cinco hermanos trabajan en la compañía”, ha recordado Uriach.

Pero las decisiones valientes no están exentas de riesgo ni de errores. Porque cuando se hace camino al andar, probando y avanzando, uno también se equivoca. “Así, por ejemplo, cuando incorporamos al primer consejero delegado externo no funcionó, porque los hermanos no supimos retirarnos del todo y no entrometernos continuamente. Pero aprendimos. Y cuando volvimos a hacerlo, y buscamos otro consejero delegado, funcionó porque había confianza mutua”, ha admitido el que fue presidente del grupo farmacéutico hasta 2021.

El tercer pilar del liderazgo de Joaquim Uriach, la internacionalización, ha sido la consecuencia natural de esta filosofía vital y empresarial tranquila, conformada por pequeñas decisiones que van construyendo un camino con sentido y propósito. Hoy, Uriach distribuye sus productos en 80 países de todo el mundo y prevé cerrar el ejercicio de 2025 con una facturación de más de 500 millones de euros. 

Uriach ha compartido su filosofía empresarial ante diferentes miembros de la AIJEC. © AIJEC

Y sin olvidar la pasión 

Este mayúsculo legado es el que dejan ahora a la sexta generación del linaje familiar y empresarial, formada por doce primos, quienes deberán continuar dando pequeños pasos para hacer grande esta saga centenaria. Doce primos que, sin embargo, no trabajan directamente a nivel de gestión en Uriach, aunque sí se incorporarán al consejo familiar. “Uriach no debe ser un sofá, en el que quedarse reposando cómodamente e ir recibiendo dinero, sino que debe ser un impulsor y un trampolín”, ha reivindicado el empresario. 

Un trampolín desde el que saltar a diferentes proyectos. Así, "cada persona de esta sexta generación, aunque sepan que en el día de mañana se convertirán en accionistas, deben emprender su proyecto personal y profesional", ha defendido Uriach, mostrándose orgulloso de los diferentes caminos que están tomando los doce profesionales que forman parte de esta sexta generación, explicando, como ejemplo, la reciente presentación de tesis doctoral de una de sus hijas. 

Vicenç del Mar, presidente de AIJEC, y Joaquim Uriach, empresario y presidente del Palau de la Música Catalana. © AIJEC

En este trayecto profesional, Uriach también anima a la sexta generación a “liderar iniciativas de forma gratuita y altruista con el propósito de servir a los demás”, ha remarcado el empresario. Así, por ejemplo, desde 2022 Joaquim Uriach preside el Palau de la Música Catalana, como un ejemplo de estas acciones altruistas pero con propósito, sentido y, sobre todo, pasión. 

Socio del Orfeó desde 1998, y miembro de la Junta Directiva desde 2010, Uriach defiende el “poder transformador de la música y su contribución a nuestro espíritu personal”. Esta apuesta representa para Vicenç del Mar, presidente de AIJEC desde septiembre, —cuando la entidad renovó su junta—, un claro ejemplo de que “el liderazgo también puede integrar una visión humanista”. Porque estos proyectos altruistas y humanistas también forman parte del camino vital que, paso a paso, sin prisas, pero con sentido, se va construyendo. Porque solamente, así, caminando, se avanza. 

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