Las empresas vinculadas al Parc Científic de la Universitat de Barcelona (PCB-UB) volvieron a firmar un año récord en 2025. Las start-ups, spin-offs y scale-ups instaladas en el parque captaron un total de 229,7 millones de euros, la cifra más alta de su historia.
La cifra supera ampliamente el anterior máximo histórico, registrado en 2022 con 142 millones de euros, y refleja la capacidad de las empresas nacidas en el entorno del PCB-UB para atraer capital en un contexto cada vez más competitivo. Estos datos refuerzan, además, el peso del sector de las ciencias de la vida y la salud dentro de la economía catalana.
Del total recaudado, 202,6 millones de euros procedieron de inversión privada y 27,1 millones de fondos públicos, lo que representa un crecimiento del 84% respecto a 2024. La inversión privada, por sí sola, se duplicó en solo un año, con un incremento del 107%.
Más allá de la cifra absoluta, el dato adquiere una dimensión especialmente relevante cuando se compara con el conjunto del sector. Según el último informe de la BioRegión de Cataluña, las empresas del PCB-UB concentraron el 44% de toda la inversión captada por las ciencias de la vida y la salud en Cataluña, que alcanzó los 517 millones de euros durante 2025. El sector representa ya el 7,6% del PIB catalán, consolidándose como uno de los principales motores de crecimiento de la economía catalana.
“Que casi la mitad del capital recaudado por el sector de las ciencias de la vida y la salud en Cataluña provenga de empresas vinculadas al PCB-UB demuestra la solidez de nuestro entorno y el papel estratégico que el parque ejerce dentro del sector”, ha destacado la directora general del PCB-UB, Maria Terrades. El récord no se entiende sin el impulso de diversas empresas nacidas en el parque que han logrado cerrar rondas de financiación de una dimensión inédita hasta ahora.
La protagonista ha sido SpliceBio, nacida en el Parc Científic, que cerró una ronda de financiación de 118 millones de euros, la más grande conseguida nunca por una empresa biotecnológica en España. La compañía desarrolla terapias génicas para enfermedades hereditarias y destinará estos recursos a avanzar en tratamientos para la enfermedad de Stargardt, una patología degenerativa de la retina que actualmente no dispone de terapias aprobadas.

La segunda gran operación del año la protagonizó Deepull, especializada en diagnóstico molecular rápido para infecciones graves, que captó 50 millones de euros para impulsar el desarrollo y la comercialización de su plataforma de detección precoz de la sepsis. La ronda se convirtió en la segunda operación más grande del sector en Cataluña durante 2025.
También destacaron operaciones como la ampliación de la ronda de Orikine Bio, con 5,7 millones de euros, o los tres millones de euros adicionales obtenidos por INBRAIN Neuroelectronics, una de las compañías más prometedoras del ámbito deep tech gracias a su tecnología basada en grafeno para interactuar directamente con la actividad cerebral.
Un entorno que sigue creciendo
La inversión pública también mantuvo un papel relevante dentro del parque, con 27,1 millones de euros captados a través de programas estatales, catalanes y europeos orientados a impulsar la innovación científica y tecnológica.
Para el rector de la Universitat de Barcelona, Joan Guàrdia, estas cifras reflejan mucho más que un éxito empresarial. “El Parc Científic es una palanca imprescindible para facilitar la transferencia tecnológica que necesita el sistema de investigación catalán”, ha señalado, destacando su papel como punto de encuentro entre universidad, investigación y empresa.
El crecimiento del parque también tendrá un reflejo físico en los próximos años. El PCB-UB ya trabaja en la ampliación de sus instalaciones con la construcción de los nuevos edificios Cub y MIES-UB, dos proyectos llamados a dar respuesta a la creciente demanda de espacios para la investigación y la innovación. El edificio Cub, promovido por el propio parque, aportará 2.700 metros cuadrados adicionales destinados a actividades de I+D y tiene previsto iniciar su construcción en 2027 para entrar en funcionamiento a principios de 2028.

Paralelamente, la Universitat de Barcelona impulsa el proyecto MIES-UB, que contempla la construcción de dos nuevos edificios con una superficie conjunta de 24.000 metros cuadrados en el Campus Diagonal. Uno alojará la nueva sede de la Facultad de Matemáticas e Informática, mientras que el otro servirá para ampliar el Parc Científic con 10.000 metros cuadrados destinados a investigación en salud y bioingeniería.
Este nuevo equipamiento acogerá instituciones como el Instituto de Bioingeniería de Cataluña (IBEC), el Instituto Fraunhofer y diversos grupos de investigación de la UB, en un espacio diseñado para combinar laboratorios, áreas de trabajo compartido e interacción científica. La puesta en marcha del edificio está prevista para 2029. Ambos proyectos forman parte del futuro Campus Clínic-UB, una de las principales apuestas científicas y sanitarias de Barcelona para los próximos años, vinculada también al futuro traslado del Hospital Clínic a los terrenos de Esports UB.
Fundado en 1997 como el primer parque científico de España, el PCB-UB reúne actualmente 111 entidades públicas y privadas y más de 3.600 investigadores, emprendedores y profesionales dedicados principalmente a la biomedicina, la biotecnología, la salud digital y otras disciplinas vinculadas a las ciencias de la vida.


