Osmar Polo: "El 22@ es una infraestructura de ciudad y de país"

Osmar Polo, nuevo presidente de 22@ Network BCN. © Àngel Bravo
Osmar Polo, nuevo presidente de 22@ Network BCN. © Àngel Bravo

El nuevo presidente de 22@ Network BCN abandera la colaboración como clave para el distrito tecnológico, consolidado como referente a escala global, y que demanda un espacio propio para explicarse al mundo

27 de julio de 2026 a las 08:48h

Osmar Polo acaba de asumir la presidencia del 22@ Network BCN, con el impulso de la colaboración público-privada, el talento y la innovación como prioridades. Nos recibe desde las oficinas de T-Systems Iberia, de la que es CEO y presidente del consejo de administración, con vistas que se asoman sobre el 22@ Nord y sobre iconos de su transformación y de su pasado industrial, como Ca l’Alier y La Escocesa

El modelo del distrito atrae constantemente a otras ciudades para conocer esta transformación: cada semana recibe a una media de tres delegaciones internacionales. Polo lo ha podido comprobar a lo largo de los seis años que lleva en la junta del 22@Network BCN, que agrupa a empresas e instituciones para dinamizar el ecosistema del distrito. Tras dos años como vicepresidente estratégico con Susana Prado como presidenta, ahora han intercambiado los papeles, como acordaron al inicio del mandato, en una etapa de consolidación del 22@ como pieza estratégica para Barcelona.

— ¿Cuál es la foto del 22@ actual? 

— Estamos en un buen momento. Es un momento de consolidación para algunos temas, a la vez que un momento de crecimiento de otros, como el desarrollo del 22@ Nord, por encima de la Diagonal. 

— Donde estamos justo ahora. 

— Exacto. Las oficinas de T-Systems están aquí desde hace unos tres años. Pero estamos en el 22@ desde el principio, desde hace más de dos décadas. En estos años, se ha desarrollado muy bien el distrito tecnológico, donde ahora tenemos un ecosistema entre universidades, empresas y centros de desarrollo, que colaboran entre ellos. De hecho, la clave de todo es precisamente eso, la colaboración. 

— Para operar como un ecosistema conectado. 

— Y con este ecosistema, el 22@ es un referente a nivel mundial. Muchas ciudades  nos buscan para entender cómo se ha desarrollado el distrito para poder compartir experiencias y ver cuáles son los beneficios de lo que se ha construido en los últimos años para posicionarnos como referente.

— ¿Qué tipo de ciudades? 

— Por ejemplo, tenemos bastantes conversaciones con Londres. 

Osmar Polo durante la entrevista. © Àngel Bravo

— Esperaba hablar de ciudades emergentes, más que de una tan consolidada como Londres. ¿Qué busca Londres en el 22@?

— Tenemos una relación estrecha. De hecho, hay iniciativas que hacemos de forma bilateral. Por ejemplo, se ha hecho una misión para llevar startups de Barcelona a Londres para hacer un encuentro entre startups e inversores, y ahora está previsto hacerlo a la inversa, para que startups de Londres vengan aquí y ponerlas en contacto con inversores locales. 

— Es significativo que un referente como Londres se acerque al 22@ de Barcelona.

— También lo hacen otras ciudades que quieren poner en marcha distritos tecnológicos, como varias de Brasil, que hacen misions conjuntas para conocer nuestra experiencia. También tenemos un acuerdo con la asociaciñon Smart Cities de Corea, y con Beijing y Hong Kong. Las delegaciones vienen normalmente de Sudamérica y de Asia, son las que vienen más.

— ¿Y de Europa?

— También, sobre todo para ver el impacto del concepto de sostenibilidad, con iniciativas como la superilla

— Y eso que fue muy criticada. 

—- Cuando se puso en marcha, T-Systems estaba en el cruce de la superilla. Entonces hubo resistencias y polémica, pero se fue llenando de gente utilizando el espacio público, también como laboratorio. Tener este espacio laboratorio urbano en el distrito es muy potente para innovar.

Osmar Polo defiende que la colaboración es clave para el 22@. © Àngel Bravo

— ¿La innovación es una prioridad del mandato?

— Este es un mandato de continuidad, para seguir implementanto lo decidido en los dos últimos años, con Susana Prado de presidenta y conmigo de vicepresidente estratégico. una prioridad es seguir impulsando la colaboración público-privada, y también el tema del talento y el desarrollo de la innovación. 

— ¿Y cómo trabaja 22@Network en estas prioridades?

— Trabajamos por comisiones. Ahora, por ejemplo, estamos apostando mucho por la IA. Hemos creado lo que hemos llamado 22@ IA Hub, con el objetivo de crear un hub en el que podamos compartir prácticas vinculadas a la IA por parte de lad distintas empresas del distrito. 

— Y eso se conecta también con el tema del talento. 

— Exacto. Estamos analizando cómo la inteligencia artificial puede cambiar las necesidades de talento del futuro para ayudar a universidades, escuelas de negocio y centros de formación a incorporar esas competencias. En el distrito hay 16 universidades y centros formativos, con unos 250.000 estudiantes vinculados. Si lo combinamos con los 150.000 puestos de trabajo en empresas, el potencial es enorme.

Polo se fija la innovación como prioridad. © Àngel Bravo

— ¿Esa convivencia entre el mundo de la investigación y el empresarial puede ser un punto clave para la estregia catalana en favor de la transferencia de conocimiento y la innovación?

— Totalmente. No podemos quedarnos solo en definir políticas o señalar prioridades. Hace falta ejecución. Y para ejecutar, la palabra clave es colaboración: entre empresas, startups, hubs tecnológicos, universidades, vecinos y administración. Y nosotros podemos ejercer de plataforma de unión. 

— De nuevo, la colaboración como clave. ¿Y cómo se materializa esa colaboración?

— Con iniciativas concretas. Una de ellas es el 22@ Innovation Day, donde damos visibilidad a empresas que están innovando en el distrito y reconocemos públicamente sus proyectos. Muchas veces la innovación existe, pero no se conoce. También trabajamos en el matching entre startups, inversores y corporaciones. 

— De las 2.400 startups que hay en Catalunya, 1.100 están en el 22@. Es prácticamente la mitad. 

— En el distrito hay 37 espacios de coworking y 26 aceleradoras, incubadoras y entidades de apoyo al emprendimiento, por lo que la concentración de startups es muy alta. También en hubs tecnológicos: de los 203 que hay en Catalunya, más de 60 están aquí. 

— ¿Trabajáis desde la asociación para atraer estos hubs y empresas internacionles?

— Otros actores son los que se encargan de este papel de atracción. Pero cuando una empresa se está planteando la posibilidad de aterrizar en Barcelona, nosotros ayudamos a explicar qué es el 22@, qué ofrece el distrito y por qué puede ser una buena ubicación. El año pasado, el 54% de las empresas que llegaron a Barcelona se instalaron en el 22@. 

— ¿Las cifras responden a quienes critican al 22@ y a su tasa de disponibilidad?

— La valoración debe ir más allá de los espacios disponibles, y tiene que mirar también factores como la atracción de empresas, la generación de empleo de calidad y la posibilidad de ofrecer el distrito como un laboratorio de prubeas para la innovación. Al final, hay que ver el distrito como una infraestructura de ciudad y como una infraestructura de país. 

— ¿En qué sentido? 

— A veces no le damos valor desde la ciudad, y nos damos más cuenta de los que tenemos cuando viene gente de fuera a observarnos y a intentar entender. Lo que tenemos aquí es de una potencia brutal. Por el ecosistema, por la atracción de talento, por tener empresas, centros de investigación, formación, hubs locales e internacionales, todos concentrados en un mismo espacio.

— Sin embargo, sigue faltando vivienda. 

— Es un tema que aparece constantemente cuando hablamos con las empresas y con nuestros socios. Nosotros no tenemos capacidad para legislar, pero sí para trasladar la necesidad y aportar ideas. La falta de vivienda puede ralentizar el crecimiento del ecosistema.

— ¿Por qué?

— Porque afecta al talento. Uno de los factores que limita la capacidad de atraer y fidelizar profesionales es el desplazamiento. Tener la posibilidad de vivir y trabajar en un mismo entorno ayuda a crear comunidad y colaboración.

Osmar Polo, sobre el 22@ desde las oficinas de T-Systems. © Àngel Bravo

— ¿Temen que algunas empresas puedan optar por otras ciudades?

— La vivienda es un factor más dentro de la decisión. También cuentan la disponibilidad de talento, el transporte, las infraestructuras, el nivel salarial y la calidad de vida. Barcelona sigue siendo una ciudad muy atractiva, pero tenemos que cuidar esos elementos.

— Otras zonas de Barcelona sí combinan vivienda con oficinas de calidad y entornos de negocio. ¿Veis estas zonas como competencia para el 22@?

— Al contrario, lo veo en positivo, y no como competencia. Cuantos más espacios de oficinas de calidad tengamos, mejor para la ciudad. Y, en consencuencia, mejor para el distrito. 

— ¿Cómo imagina el 22@ a corto plazo?

— Uno de los objetivos a corto plazo es trabajar con otros distritos tecnológicos europeos para defender en Bruselas que podamos tener voz propia. Queremos que los distritos tecnológicos puedan ser considerados un player

Polo defiende que el 22@ cuente con un espacio para explicarse. © Àngel Bravo -

— ¿Con qué objetivo?

— Para tener voz para poder influir en políticas europeas, canalizar inversión y facilitar la implementación de iniciativas relacionadas con la innovación.

— Para fortalecer la voz internacional, ¿también tiene fortalecerse la del 22@ en Barcelona?

— Una de las cuestiones que estamos defendiendo y pidiendo es una sede propia para el 22@, como tienen otros distritos tecnológicos a nivel internacional. Una sede abierta en la que poder explicar la evolución y el crecimiento del 22@, en la que podamos hacer una muestra de las iniciativas y empresas innovadoras del distrito, tanto a la ciudadanía como a las delegaciones internacionales que nos visitan. Un espacio de de demostración y de colaboración, en el que enseñar a otras ciudades la potencia de lo que tenemos aquí. 

— Como un escaparate del ecosistema.

— Exacto. Un espacio para mostrar el 22@ como el referente internacional que es, como infraestructura de ciudad y de país, en la que la colaboración es clave.
 

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