Oliver Canosa tenía un trabajo exigente y, de vez en cuando, desconectaba unos minutos. Normalmente lo hacía con el móvil y, sin darse cuenta, la pausa de cinco minutos se convertía en un cuarto de hora, y el descanso, en distracción. Así fue como, en 2024, empezó a tomar forma Off, una app para desconectar del móvil, que limita el tiempo de uso de forma flexible y ofrece también alternativas de ocio y de apoyo psicológico.
“Las redes sociales y determinadas apps están diseñadas para hacerte perder el mundo de vista durante el máximo de tiempo posible”, destaca Canosa. Primero, por necesidad propia, empezó a investigar qué apps había disponibles “para tener una relación más sana con el teléfono y acabar con estos loops”, pero constató que ninguna de ellas tenía un abanico amplio de maneras de desconectar y que eran sistemas sencillos de bloqueo con suscripciones a precios elevados.
“Pensamos en desarrollar una opción más avanzada”, destaca Canosa, hasta entonces dedicado a ámbitos como la inversión y la sostenibilidad. Para empezar a dar forma a Off, contactó con profesionales del sector tecnológico. De allí salió una primera versión, que ha dado paso a lo que ahora es Off, “un sistema para gestionar el tiempo propio”. Y es que el objetivo no es convertir el móvil en el enemigo ni sustituir una aplicación por otra, sino ayudar al usuario a decidir cuándo quiere estar conectado y cuándo no: “Cierro y continúo con mi vida”.
Con este objetivo, la aplicación permite establecer seis tipos diferentes de bloqueos: desde limitar el acceso a una aplicación concreta hasta restringir el uso de todo el teléfono o poner límites a las sesiones de scrolling. Cuando se acaba el tiempo establecido, Off cierra la aplicación y muestra al usuario cuánto tiempo ha estado en ella. También incorpora un sistema de estadísticas que permite saber cuántas veces se coge el móvil a lo largo del día, qué aplicaciones se utilizan más o en qué horas se concentra el consumo.
Estos datos, en conjunto, muestran que los usuarios de Off reducen el tiempo ante la pantalla entre un 20% y un 50%. Pero Off ha ido dando pasos más allá del móvil, y ha incorporado dos herramientas que amplían la distancia respecto a otras apps: un buscador de actividades para encontrar eventos, y apoyo psicológico.
Para los eventos, Off ha cerrado un acuerdo con Fever, mediante el cual ofrece un buscador de eventos y actividades en el entorno, con conciertos, exposiciones, teatro y otras propuestas lejos de la pantalla. Para el apoyo psicológico, Off ha buscado un segundo partner, la startup alemana It’s Complicated, que da acceso a una red internacional de psicólogos y permite concertar sesiones de terapia.

Así, el proyecto extiende la desconexión del móvil más allá de la pantalla. Con su propuesta, Off tiene usuarios en más de 120 países, principalmente en Europa y Estados Unidos, pero también en mercados como Marruecos, Argelia o Túnez. La aplicación está disponible en catalán, castellano, inglés, francés y chino.
La aplicación, que ofrece una versión gratuita y suscripción por 99 céntimos mensuales, se ha impulsado desde Barcelona sin inversión externa, con la voluntad de ser “una app internacional que genere un impacto positivo en la sociedad”. De cara a futuro, estudia incorporar la IA con un sistema capaz de analizar patrones de uso de cada persona, y proponer automáticamente los bloqueos que más le convengan. Además, explora la posibilidad de que Off actúe como un “coach virtual” que proponga también ejercicios para cambiar hábitos y estar más presente en la vida real y menos en la pantalla: “Off te lo pone fácil para que puedas desconectar de una forma completa y sana”.
Añadir The New Barcelona Post como fuente preferida de Google de forma gratuita
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.


