Seguramente, es uno de los puntos más tediosos y detestados de toda la red de metro de Barcelona. Sin embargo, miles de usuarios deben recorrer a diario los casi 240 metros para cambiar de la línea amarilla o lila hacia la verde. Para amenizar y hacer más agradable este largo pasillo a sus usuarios, TMB lanzó a principios de año un concurso para que las empresas pudieran presentar sus innovadoras ideas para mejorar este punto del metro. Un concurso que ya tiene ganador: el proyecto ARS GRÀCIA. Una instalación interactiva de creación sonora que utiliza la inteligencia artificial para generar música e imágenes en tiempo real a partir de los usuarios que se encuentren en el intercambiador en ese momento.
Así, cada persona se convertirá en una nota musical que se integrará en el conjunto, creando patrones sonoros, visuales y pulsaciones lumínicas gracias a la magia y creatividad de la inteligencia artificial denominada ARS. Con esta instalación, el pasillo de casi 240 metros se convertirá en una experiencia única cada vez que se recorra, ya que los vídeos y los sonidos se generan según las personas y las interacciones que se den en el intercambiador en ese momento.
Asimismo, la propuesta tampoco se olvida de la música en vivo, elemento que ya está presente en el actual transbordo de Passeig de Gràcia y que representa el único elemento que dota de cierta vida a este tedioso pasillo. La propuesta plantea un espacio para la interpretación de música en directo, reservado para los miembros de la Asociación de Músicos de la Calle y del Metro de Barcelona, en el que podrán tocar no solo con unas condiciones acústicas óptimas, sino además con la posibilidad de potencias y complementar su talento con la tecnología visual creada por ARS.
Esta es la instalación ganadora de la convocatoria abierta por TMB y el Ayuntamiento de Barcelona a principios de año, a través de la fundación municipal BIT Habitat, responsable de innovaciones en la ciudad como el panot del siglo XXI, junto a la fundación Barcelona Music Lab. A través de este concurso, 52 empresas y startups han presentado sus ideas y creaciones para tratar de hacer más llevadero uno de los puntos neurálgicos de la red de metro. Un punto en el que, además, no se podían instalar cintas transportadoras, como las que se encuentran en la parada de Diagonal ---otro de los transbordos más frecuentados---, ya que la infraestructura de Passeig de Gràcia es demasiado estrecha y solo tiene espacio para un único sentido.
La instalación, diseñada por ARTIFICIA, plataforma catalana de promoción y difusión del uso de la inteligencia artificial en las artes, que cuenta con el apoyo del Instituto de Investigación en Inteligencia Artificial (IIIA-CSIC), Kreomúsica y la Asociación de Músicos de la Calle y del Metro de Barcelona. De momento, la instalación se probará durante tres meses, a partir de noviembre, en tan solo 35 de los actuales 237 metros de distancia del transbordo, para monitorizar su impacto y aceptación por parte de los usuarios de la red de metro. El proyecto recibirá 50.000 de financiación para llevar a cabo la instalación, además de 3.000 euros adicionales como propuesta ganadora del concurso lanzado por TMB y el Ayuntamiento. Los otros dos proyectos finalistas, Atmósferas en Tránsito creado por el colectivo we are Labels, y El Cànon de Barcelona, del equipo Flop Work, también recibirán 3.000 euros.
La de Passeig de Gràcia no será la única parada que se transformará en los próximos meses. El Museu del Disseny (DHub) se convertirá en el primer equipamiento público con acceso directo desde el metro, concretamente desde la parada de la línea roja de Glòries. Así, al estilo de ciudades como París, que cuenta con una estación que desemboca dentro del impresionante Louvre, Barcelona también dispondrá de acceso directo a uno de los equipamientos más emblemáticos de la ciudad sin la necesidad de salir del metro.
Esta reforma se enmarca en la transformación de la plaza de Glòries, que ha abierto su gran parque central tras años de transformación. Una transformación inspirada en el papel central que Cerdà proyectaba a esta plaza en su planteamiento urbanístico, ya que la consideraba un punto neurálgico porque en ella confluyen tres de las grandes avenidas de la ciudad: Diagonal, Gran Vía y Meridiana. El nuevo vestíbulo, de 380 metros cuadrados, también ha sido el resultado de un concurso público, promovido en este caso por el DHub y el FAD y que ha elegido el trabajo presentado por el estudio de arquitectos AMOO STUDIO SCP.
El proyecto concibe un espacio diáfano, diseñado como una antesala al museo y un punto de encuentro ciudadano en el que también se instalará un bar de la estación. La reforma cuenta con un presupuesto de más de un millón de euros y la previsión es que las obres empiecen a principio de 2026 con el objetivo de inaugurarse durante el verano de ese mismo año, coincidiendo con la celebración de Barcelona como capitalidad mundial de la arquitectura, una celebración en la que el DHub tendrá un papel central, al ser una de las sedes del Congreso Mundial de la Arquitectura.
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