El velo que difumina los recuerdos adquiere una nueva dimensión con los lienzos de Blanca Nieto, que mezclan tela, colores y memoria. Con la superposición de telas de gasa sobre el lienzo, zurcidos y la combinación de colores que recosen recuerdos y olvido, Nieto refleja un presente en el que la nitidez del momento se contrapone a un pasado que se torna borroso. Su obra se expone por primera vez en Barcelona de la mano de Juno House y su proyecto Beyond Art, impulsado para dar visibilidad a artistas femeninas.
“La memoria construye la identidad de las personas; somos lo que hemos vivido”, defiende Nieto, con el nombre artístico de Blannim. “Sin tus recuerdos, dejas de ser quien eres, y mis zurcidos expresan el vínculo que tenemos las personas con nuestros recuerdos; esa cicatriz que nos deja lo que hemos vivido y que nos forma como personas”, resalta la artista, que se ha volcado en la representación de los recuerdos ante, precisamente, su poca capacidad memorística.
La obra de Nieto, que forma parte también de la iniciativa Kave Gallery de Kave Home, llega a Barcelona después de que su autora haya pasado por diversas ciudades. La artista estudió Bellas Artes en su Salamanca natal, y luego se trasladó a Valencia para cursar un máster en diseño gráfico e ilustración, faceta con la que se estrenó en el mundo laboral en una multinacional Mallorca. En busca de escenarios con más espacio para la creatividad, se incorporó después a una agencia de publicidad en Madrid, hasta que llegó la pandemia y, con ella, un ERTE. “Tuve tiempo entonces para reconectar con la pintura”, rememora Nieto. Y, cuando llegó el momento de volver a la oficina, optó por dar un giro en el camino y lanzarse de pleno al mundo del arte.
Ahora, su memoria translúcida hecha lienzo aterriza hasta diciembre en Juno House, dentro de un Beyond Art que se propone dar visibilidad al talento artístico femenino, poniendo el foco ahora en artistas emergentes, como explica Beatriz de Vicente, impulsora de la iniciativa y consejera delegada de Juno House. Todo con un objetivo: sumar para revertir la cifra de que únicamente el 30% de las exposiciones individuales en museos y galerías españolas son de mujeres.
Con este propósito, Juno House prevé dar continuidad a la iniciativa, que arrancó con Joana Santamans y por la que han pasado cinco artistas. El club apuesta, además, por poner en marcha exposiciones que se alarguen en el tiempo. “Queremos asegurarnos de que el impacto no se quede en un único acto, sino que se traduzca en exposiciones largas durante las que Juno House esté abierto para quien quiera visitarlas”, remarca De Vicente, en pro de la visibilidad de las artistas y de su obra.
Además de poner en valor esta visibilidad, Nieto ensalza la iniciativa por la forma en la que el arte se relaciona con el espacio. “Mientras que en algunas galerías son paredes blancas, Juno House se asemeja más a un hogar, y se acerca mejor a cómo conviven las obras en estos lugares”, dando un contexto y arropando una obra que teje la esfera de los recuerdos desde la memoria y el olvido.
