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Mas-Colell y los desatascadores

Barcelona y su potencia aguantan en parte por una mentalidad creativa e innovadora, pero sobre todo por la costumbre de mucha de su gente a emprender y comprometerse. ¿Sigue siendo así? ¿Seguimos siendo así?

Es cuando pregunto que veo claro. Y es cuando tengo la oportunidad de entrevistar a gente como el profesor Paco Solé Parellada y Miquel Martí, CEO de Tech Barcelona, que soy más consciente de la cantidad de cosas que no debemos dar por hechas.

Yo me hice periodista por momentos de éstos. Para poder preguntar y repreguntar un poco de todo y a tanta gente como sea necesario, sobre un montón de mundos que me generan curiosidad. Barcelona y la tecnología son dos de esos universos que nunca nos acabaríamos.

Por eso, para aclarar conceptos, esta semana, en la nueva sesión del ciclo The New Barcelona – Moments Estel·lars, hemos hablado con Solé y Martí sobre el ecosistema tecnológico de nuestra ciudad, y por extensión, del conjunto del país.

Como buen maestro, Solé empezó por tratar de definir de qué hablamos cuando hablamos de ecosistema, así como de creatividad y de innovación, que son dos conceptos que no sólo han ido tradicionalmente ligados a la marca de Catalunya y a su capital, sino que también tienen un vínculo importante con la tecnología como sinónimo de crecimiento.

Ser creativos está bien, y se necesitan mentes que lo sean, pero también es necesario que esto aterrice en resultados. Aquí llega la innovación. Es decir, es necesario que de todo ello se extraigan oportunidades y que éstas se hagan posibles.

La buena noticia es que a pesar de que el contexto no es el más proclive, y sólo hace falta hablar con gente de la empresa familiar para darnos cuenta de ello, aun contamos con desatascadores que nos impulsan colectivamente. Pero son a menudo heroicos y contra corriente, con demasiada frecuencia aplaudidos cuando ya han pasado. El exconseller Andreu Mas-Colell fue muy reconocido durante la conversación, como gran impulsor de la investigación en nuestro país.

Paco Solé Parellada, Toni Aira y Miquel Martí durante la sesión de Moments Estel·lars en la Casa Seat. ©TNBP

Pero, ¿dónde están los desatascadores del presente? Están o deberían estar allí donde hay que notar la innovación, que debe estar por todas partes. En la empresa, en la universidad, en la restauración… por todos lados. La investigación en muchos ámbitos está ahí y es la condición para tener un ecosistema consolidado, pero debe derivar en innovación. Y en esto último, hay mucho camino por recorrer. Siempre ha sido así y lo seguirá siendo.

Siempre seremos aprendices de innovador. Y mientras este talante exista, se valore en nuestra sociedad y sea sinónimo de crecimiento individual y colectivo, lo bueno es que estaremos creando ecosistemas (entornos) de alto valor que consoliden modelos de ciudad y de país, atractivos de puertas adentro y de puertas afuera.

Les dejo aquí los enlaces para poder recuperar la conversación por Spotify o Youtube.