'La Setmana' y cuatro ojos para descubrir cómo se expande el libro en catalán

Setmana llibre en català por Lucas Amillano
Setmana llibre en català por Lucas Amillano

Del 18 al 27 de septiembre, 282 sellos editoriales, más de 200 autores y más de 350 actividades convertirán el paseo de Lluís Companys de Barcelona en el gran escaparate del libro en catalán

02 de septiembre de 2026 a las 15:27h

Ante la inmensidad de libros que se publican continuamente y que no dejan de hacer crecer el universo lector, dos ojos parecen insuficientes para abarcarlos todos. Pero quizás con cuatro tampoco tendríamos suficiente. Porque mientras acabamos aquella novela que teníamos pendiente sobre la mesita de noche, ya han llegado nuevas; mientras descubrimos un autor, otros se consolidan y encuentran su lugar en el universo literario; y mientras, entre las estanterías de una librería, decidimos cuál será nuestra próxima lectura, libros nuevos no dejan de llegar y reclamar su espacio.

Y entre esos libros que no dejan de reclamar su espacio, cada vez hay más que lo hacen en catalán. Nuevas voces, nuevos sellos y nuevas historias van ensanchando año tras año el panorama literario catalán. Un universo literario que cada septiembre sale de las estanterías para encontrarse con los lectores en La Setmana del Llibre en Català.

En su 44ª edición, bajo el lema “Mucho por ver, mucho por leer,” la cita literaria vuelve a convertir el libro en catalán en el protagonista de una gran “fiesta ciudadana”, en palabras del presidente de Editors.cat —organizadores de La Setmana—, Oriol Magrinyà. Y lo hace con una edición especialmente ambiciosa: 282 sellos editoriales repartidos entre 332 expositores ocuparán los 9.000 metros cuadrados del paseo de Lluís Companys, entre el Arc de Triomf y el parque de la Ciutadella, durante diez días, del 18 al 27 de septiembre.

Cristina Domènech, directora de la Setmana, y Oriol Magrinyà, presidente de Editors.cat, durante la presentación del programa, con el cartel de fondo. © La Setmana

Un gran despliegue que cuesta de abarcar con una sola mirada. Precisamente por este motivo, la campaña gráfica de esta edición de La Setmana del Llibre en Català plasma esta idea con una figura tan inquietante como expresiva: una chica con cuatro ojos protagoniza el cartel. Cuatro ojos para mirar a la vez todo aquello que el panorama editorial catalán pone a nuestro alcance. Cuatro ojos que, sin embargo, quizás todavía no son suficientes para retenerlo todo.

Porque la literatura en catalán es lo suficientemente amplia como para obligarnos a mirar en más de una dirección. De hecho, en La Setmana de este año convivirán la ficción y la poesía con el ensayo, la política, la cocina, la novela negra e histórica, la ciencia ficción, la distopía, el cómic, el manga, el teatro o las guías de viaje. Una diversidad que refleja hasta qué punto se ha ido ensanchando la oferta en catalán en los últimos años y que hace cada vez más fácil encontrar la lectura que buscamos en esta lengua, sea cual sea el género, el autor o la historia que nos interese.

Pero esta variedad tampoco se limita a las novedades editoriales —que no faltarán, de la mano de autores que aprovechan septiembre para presentar nuevo libro, como Albert Om, Laura Gost, Ester Invernon o Ada Castells—, sino que también abarca traducciones, reediciones y recuperaciones que amplían aún más el mapa de lecturas en catalán. 

Así, junto a los estrenos La Setmana también dará espacio a títulos como la Odisea de Homero —que vuelve a estar de actualidad a raíz de la nueva adaptación cinematográfica de Christopher Nolan—, así como obras de Stefan Zweig, Luigi Pirandello o Ryu Murakami, y recuperaciones de autores clásicos catalanes como Jacint Verdaguer, Joan Salvat-Papasseit o Joan Vinyoli. Novedades, reediciones y clásicos que llegarán de la mano de 282 sellos editoriales procedentes de Cataluña, pero también de la Comunidad Valenciana, las Islas Baleares o Andorra. 

El gran escaparate de la literatura en catalán

Pero esta diversidad y amplitud de la literatura en catalán no solo se mide en metros cuadrados, libros expuestos, sellos editoriales o cifras de asistencia —el año pasado, más de 100.000 personas pasaron por La Setmana, y la organización confía en repetir este año esta afluencia—. La fuerza de esta cita también se proyecta más allá de los diez días de programación, en la manera en que contribuye a dar visibilidad al libro en catalán y a reforzar su presencia durante el resto del año. 

Ambiente durante la anterior edición de la Setmana del Llibre en Catalán. 

En un momento que Magrinyà describe como de “emergencia lingüística”, La Setmana quiere actuar como un “contrapunto” y una muestra de optimismo: un espacio que pone delante de los lectores la variedad y la vitalidad de un panorama literario cada vez más amplio y diverso. Pero esta vitalidad no se queda solo en el escaparate, sino que La Setmana también quiere que los libros lleguen a las manos de los lectores y que esta visibilidad se traduzca en más interés por el libro en catalán.

Desde la organización insisten, sin embargo, en que el éxito de La Setmana no se mide solo —ni principalmente— en términos de ventas. Su principal valor, señala Magrinyà, es la visibilidad que da al libro en catalán y la capacidad de poner en contacto a los lectores con una oferta editorial que a menudo queda más escondida durante el año. 

La Setmana quiere actuar como un “contrapunto” ante "la emergencia lingüística" y una muestra de optimismo: un espacio que pone delante de los lectores la variedad y la vitalidad de un panorama literario cada vez más amplio y diverso

Esto no quiere decir, sin embargo, que el impacto comercial sea menor. Magrinyà sitúa la cita como el tercer gran punto de venta de libros del año, después de Sant Jordi —que el año pasado generó 26,7 millones de euros de facturación y superó los dos millones de ejemplares vendidos— y Navidad. Y el efecto de La Setmana va más allá de los títulos que se venden en los stands del paseo de Lluís Companys: la visibilidad que genera también contribuye a activar la venta de libros en catalán en las librerías de todo el territorio, según ha remarcado el presidente de Editors.cat

El reto de convertir el catalán en hábito de lectura

Pero el reto no termina en hacer más visible el libro en catalán ni en ampliar su oferta. El reto es conseguir que esta presencia se convierta en un hábito y que el catalán sea también una lengua habitual de lectura, especialmente entre los más jóvenes. Hoy, aproximadamente tres de cada diez libros vendidos en Cataluña son en catalán, una proporción que ha crecido ligeramente en los últimos años. 

Joven leyendo durante la Setmana del Llibre en Català. © La Setmana

Las cifras de lectura, sin embargo, evidencian que el catalán todavía no es la lengua mayoritaria entre los lectores, y que la distancia es especialmente significativa entre los jóvenes. Aunque el 73,9% de los mayores de 14 años lee al menos un libro cada trimestre, solo el 33,9% declara tener el catalán como lengua habitual de lectura. Entre los jóvenes de 14 a 24 años, esta proporción baja aún más: hasta el 27,2%.

Por este motivo, hacer que el libro en catalán llegue a más lectores jóvenes es precisamente uno de los ejes que La Setmana quiere reforzar a través de una programación que se reparte por once espacios y escenarios. De hecho, entre estos once espacios habrá tres escenarios dedicados exclusivamente al público joven y adulto, y un espacio familiar para los niños de hasta 12 años y la Pequeña Lectura. 

Además, una de las grandes novedades de esta edición refuerza precisamente esta apuesta por el público joven: a la programación se incorpora la Casa de Creación Digital, que reunirá booktokers y creadores de contenido literario y acogerá propuestas como el club de lectura en directo de Juliana Canet y Marina Porras. En los escenarios también habrá espacio para una conversación literaria más reposada, con entrevistas en profundidad a cargo del equipo del pódcast Mentrimentres. 

El público joven, sin embargo, no es el único protagonista. La programación también incorpora este año nuevas propuestas como la carpa de los Oficios del Libro, dedicada en esta primera edición al mundo de las bibliotecas, y mantiene una de las actividades más vinculadas al encuentro entre autores y lectores: las firmas. Más de 200 autores pasarán por los estands para firmar ejemplares, entre ellos nombres destacados de la literatura catalana como Llucia Ramis, Ramon Solsona, distinguido este año con el Premi Trajectòria que otorga la cita, Màrius Serra —el otro premiado de La Setmana, en este caso, con el Premi Difusió—, Empar Moliner o Regina Rodríguez-Sirvent, que compartirán espacio con autores internacionales como Clare Pollard, Colm Tóibín o la escritora palestina Adania Shibli.

282 sellos participarán en la nueva edición de La Setmana del Llibre en Català.

Este año, además, la ambición de La Setmana no termina en el paseo de Lluís Companys: la organización pondrá en marcha un plan piloto para llevar algunos actos fuera de Barcelona, a librerías y otros espacios, con la voluntad de extender el impacto de la cita más allá de los diez días de septiembre. Todo ello, con un presupuesto de unos 700.000 euros, cuyos ingresos proceden en un 65%-70% del sector privado, principalmente de las cuotas que pagan los expositores y de los patrocinadores. El objetivo es que La Setmana sea mucho más que una cita de diez días y haga visible, durante todo el año, una literatura en catalán diversa y cada vez más amplia.

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