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Barcelona captó 3.600 millones de euros de inversión en 2022. © HEMAV

La inversión inmobiliaria en Barcelona supera los 3.580 millones

Las oficinas continúan liderando el sector, pero se reparten el protagonismo con otros segmentos como residencial e industria. Según CBRE, este 2023 bajará el ritmo después de años de récord.

La inversión inmobiliaria en Barcelona mantuvo unas cifras de récord en 2022, captando un total 3.586 millones de euros, en línea con los 3.654 millones de euros registrados en 2021, cuando ya se dejó atrás la covid y se superaron las operaciones conseguidas en los años prepandémicos. Esta tendencia “frenética” de los dos últimos años, según el responsable de CBRE Barcelona, Xavier Güell, dejará paso este 2023 a una ralentización de la actividad, enmarcada en cuestiones como el incremento de los tipos de interés, la elevada inflación y los despidos anunciados por grandes compañías tecnológicas.

La consultora cifra la caída entre el 20% y el 30%, lo que situará la inversión inmobiliaria en Barcelona entre los 2.500 millones de euros y los 2.900 millones de euros este año. Será una cifra similar a la registrada en años previos, como en 2016 (2.517 millones de euros) o en 2019 (2.951 millones de euros), que eran los mejores datos de la serie histórica hasta 2021.

“La ralentización de la actividad inversora se inició en septiembre de 2022 y se prolongará previsiblemente hasta finales del primer semestre de este año. A partir de este momento, esperamos una paulatina recuperación de la actividad inversora. Esto no significa que vaya a desaparecer la actividad inversora en el primer semestre del año. La actividad existirá y veremos operaciones, pero el ritmo y número de operaciones será inferior”, expone Güell.

Más allá del enfriamiento del mercado, no exclusivo para la ciudad y extensible al resto de España y Europa, CBRE remarca que la capital catalana ha consolidado con las cifras de 2022 el punto de inflexión que se produjo en 2019, cuando la inversión inmobiliaria se acercó a la frontera de los 3.000 millones de euros, con 2.951 millones de euros. “Barcelona pasó a otra dimensión. Se podía pensar que era un one-off, pero en 2021 vimos que no lo era y la prueba definitiva ha llegado este 2022″, señala Güell.

Barcelona, ciudad flex

El sector continuó estando dominado por las oficinas, que acapararon el 30% de la inversión con 1.100 millones de euros, una tendencia que no se ha mantenido en el resto de España. Este segmento atrajo el 42% de todas las operaciones que se hicieron en el país, una cifra inferior a la de 2021, cuando fue del 70%, pero que sigue mostrando el dinamismo de la capital catalana, teniendo en cuenta que tiene la mitad de stock que la madrileña.

El [email protected], especialmente la zona norte, continúa siendo la principal explicación de estas cifras. Desde 2019, el distrito tecnológico de la ciudad acapara más del 50% de inversión en oficinas, donde, además, se producen operaciones de mayor tíquet.

Una de las tendencias que se está registrando en el segmento de las oficinas es la de los espacios de trabajo flexible, como los coworkings. Un 3,3% del stock disponible corresponde a este tipo, lo que convierte a Barcelona en la tercera ciudad europea con mayor peso, solo por detrás de Londres y Ámsterdam.

Desde 2019, el [email protected] acapara más del 50% de inversión en oficinas

A pesar del liderazgo de las oficinas, los otros segmentos que se han colado en el podio han sido living (28%) y industrial y logística (18%), ambos con crecimientos considerables respecto a ejercicios anteriores y haciendo disminuir el peso histórico de las oficinas. El living, con la mayoría de la inversión destinada a viviendas de alquiler, cerró 2022 con 1.010 millones de euros, un 59% más respecto a 2021. La gran protagonista fue la compra de Patrizia de 1.500 viviendas a BeCorp, por 600 millones de euros. La pata industrial consiguió 662 millones de euros, casi doblando las cifras de 2021, a pesar de la poca disponibilidad de suelo en la primera corona y la segunda corona, donde se concentra la demanda.