Víctor Torres, chef del nuevo restaurante gastronómico Quirat.

Intercontinental ficha al chef Víctor Torres para su regreso a Barcelona

El antiguo Hotel Fira Palace, posteriormente reconvertido en Crowne Plaza, reabrirá en septiembre como un Intercontinental de cinco estrellas y con el joven cocinero Víctor Torres, del restaurante estrella Michelin Les Magnòlies (Arbúcies), al frente de los fogones

Desde 1992, en la esquina de las calles Lleida con Rius i Taulet, junto al recinto de Fira de Barcelona en Montjuïc y el Palacio de Congresos de Barcelona, hay un hotel. Inicialmente, y durante 22 años, se llamó Feria o Fira Palace, un establecimiento que siempre llevaba a gala ser uno de los mejores hoteles para la celebración de reuniones y el que tenía las habitaciones más grandes de la ciudad, ya que la más sencilla tenía unos más que notables 42 metros cuadrados, una medida que en otros establecimientos se aplica a una habitación superior o incluso a algunas junior suites.

En 2014, el hotel cambió de nombre, aunque no de propiedad: apuntó más alto y se convirtió en un Crowne Plaza, una de las marcas premium de la británica IHG Hotels & Resorts, uno de los hóldings hoteleros más importantes del mundo, del que cuelgan 16 marcas hoteleras de cuatro categorías diferentes: Luxury & Lifestyle, Premium, Essential y Suites. Estas engloban nombres tan conocidos como Intercontinental, Six Senses, Holiday Inn, Kimpton o la propia Crowne Plaza.

“Convertir al Fira Palace en un Crowne Plaza fue todo un acierto y posicionó a nuestro hotel en una categoría superior, dándole una proyección internacional aún mayor”, afirma Enrique Escofet a The New Barcelona Post. Escofet, vinculado desde hace 10 años a la dirección de la casa, ha vivido las grandes transformaciones de la propiedad: primero la entrada en el grupo IHG como franquiciados y, ahora, la notable subida de categoría de su establecimiento que, cuando reabra en la segunda quincena de septiembre, lo hará ya como el Hotel Intercontinental Barcelona, una de las marcas top del grupo, al tiempo que la ciudad ganará un nuevo cinco estrellas.

La terraza del nuevo Hotel Intercontinental ofrece unas espectaculares vistas de la ciudad.

En el equipo de Escofet figura como uno de sus puntales María José Martínez, directora de ventas y márketing, que no ha dejado de trabajar ni un solo día en los últimos meses pensando en la reapertura del hotel con la nueva marca. “Este es un plan que la crisis sanitaria ha dilatado. Ya en 2019 estuvimos negociando y adaptando muchas cosas para reconvertir el hotel en el nuevo Intercontinental de Barcelona. Lógicamente todo se ha retrasado, aunque ahora ya afrontamos la recta final con ganas y, en otoño, empezaremos a tomar velocidad de crucero”, asegura Martínez. La ejecutiva acumula una dilatada carrera en IHG, Meliá, Sheraton, Catalonia y Hesperia, cadena donde coincidió con Escofet, que también pasó por la dirección de dos hoteles singulares de Barcelona: el Me de Diagonal, edificio que fue propiedad de Colonial, y el Hesperia Tower, el establecimiento que se hizo conocido por el platillo volante-restaurante en su cubierta.

“La situación de este hotel es curiosa porque somos muy conocidos en el ámbito internacional y, sin embargo, para los barceloneses somos un mundo aparte. Los hoteles en general han empezado a cambiar esto y nosotros lo vamos a hacer con la nueva marca”, afirma el director, que se ha encargado de fichar a Víctor Torres, chef estrellado, como una de las grandes apuestas y motor de atracción del renovado hotel.

El chef Víctor Torres, con el director del hotel, Enrique Escofet.

Torres fue el cocinero más joven de España en conseguir una estrella Michelin. Su fichaje era una ambición que tenía en mente la propiedad del nuevo Intercontinental desde 2019, ya que algunos de los hoteles más célebres de esta cadena en el mundo también tienen dirigiendo sus fogones o bien como asesor gastronómico a algún profesional de esta categoría. Desde 2018, Torres está al timón del restaurante Les Magnòlies, en Arbúcies, Girona, tras estudiar en la escuela de Hostelería Hofmann y formarse en grandes casas de comidas de renombre mundial como la vasca Mugaritz, la francesa Bras y la sueca Fäviken.

En el nuevo Intercontinental, este cocinero catalán, que ahora cuenta con 28 años, se pondrá al frente del nuevo restaurante gastronómico Quirat, que abrirá en el último trimestre de este año, cuando el hotel ya haya empezado a rodar con normalidad tras 18 meses en hibernación, tanto por la pandemia como por las ambiciosas obras de reforma, que incluyen un segundo restaurante, el Arrel, una cafetería llamada Boira y una coctelería de nombre Gebre (un guiño global a Barcelona y Catalunya), además de un restaurante en la azotea panorámica, con unas vistas sencillamente espectaculares sobre la ciudad y una terraza que da al parque de Montjuïc, con una vista privilegiada hacia el Palau Nacional o Museu Nacional d’Art de Catalunya que es todo un regalo.

Una de las habitaciones ya reformadas del nuevo Intercontinental.

Las zonas de descanso y relax también han sido remozadas a fondo sin prácticamente tocar el número de habitaciones (o unidades en el argot comercial hotelero), con lo que seguirán destacando por su amplitud, aunque para cumplir con los estándares de la nueva marca se pasará de 276 habitaciones y suites a 273, ya que se está preparando una suite presidencial que tendrá algo más de 170 metros cuadrados. “Ahora estaremos a la altura de todas las necesidades de un huésped de Intercontinental, una de las grandes cadenas hoteleras del mundo”, apostilla María José Martínez que, junto a Enrique Escofet, mostraban ayer lo que ya está hecho y lo que está por hacer o en obras en un hotel que cerró en marzo de 2020 como un Crowne Plaza de cuatro estrellas y que reabrirá muy pronto como un Intercontinental de cinco. Buenas noticias para la planta hotelera de Barcelona.

Hotel Intercontinental Barcelona
El Hotel Crowne Plaza, en la calle Lleida, está en plena fase de rehabilitación y reabrirá cono Intercontinental. ©TheNBP